diciembre 17, 2008

El Sueño del Esquimal # 232, jueves 18 de diciembre

Se nos va el año y aquí te entregamos el último Sueño Esquimal de 2008, después los recuentos, las listas y todo ese payaseo adorable de fin de año.




SIGUR RÓS
Með Suð Í Eyrum Við Spilum Endalaust
xl, 2008.

El cuarteto islandés vuelve a la ruta con su nuevo disco de estudio, regresan los cielos anchos y esa magia polar que nos paralizó en "Ágaetís Byrjun" de 1999, el tiempo ha pasado y vuelven a estremecer, luego de una buena y prolongada siesta.
Confuso es el comienzo con la tribal "Gobbledigook", pareciera una danza ancestral, enrarecida con cantos espectrales y ambientes psych-folk del tipo Akron/Family. Sentimos aire fresco de inmediato y el puente se extiende directamente hasta tu interior, como en "Góðan Daginn" con esa voz tan especial de Jón Pór Birgisson en primer plano junto a las cuerdas que se van suspendiendo en el aire hasta casi desaparecer, un fantástico refugio de pop gélido que guarda calor y hechizo en su centro, cuesta encontrar puntos bajos en esta obra sincera, esencial y cubierta por ese halo misterioso de la música venida desde Islandia, desde Kukl hasta Amiina y Olöf Arnalds, la Reykjavik más oscura desprendiendo su manto arcano nuevamente.
"Festival" es un estrella potente y solitaria, un tema extenso que demuestra todo lo brillante de este trabajo, comienza en la lejanía de la calma, una voz que se alza delicada y que cala hondo junto a los armónicos de un teclado expansivo y minimal, para luego derramar el cuerpo vigorozo de la orquesta esquimal, se elevan progresivamente hasta cubrir la bóveda celeste por completo y terminar en un orgasmo de melodías plateadas que nos hace sonreir satisfechos.
Mientras más se alejan de Radiohead y U2, la búsqueda empieza a entregar los sabrosos frutos, "Ára Bátur" es sólo Sigur Rós, de nuevo los prados floridos y la plegaria fiel, cada vez más alejados del post-rock también, cercando la esencia mustia y ese clasisismo cadavérico que le da a estas interpretaciones un carácter divino-profano, esperanzador.
Todo el disco arropado en la producción sin fisuras de Flood, mítico ingeniero de grabación de New Order, Psychic TV, Depeche Mode, Nick Cave y The Charlatans UK.
'Rosa de Victoria'.




HIGH PLACES
High Places
thrill jockey, 2008.

La Brooklyn que no para, otra vez la maquinaria deslavada, el juego experimental a hurtadillas y el error en el arte que se retuerce placentero.
Lo de ahora, High Places, dúo primitivista que utilizando los mismos elementos distorsionantes de Animal Collective y Black Dice, despierta otra sensibilidad, algo más cercano a lo infantil, cortar y pegar en forma aleatoria, la intuición y ninguna nota clara.
Mary Pearson y Rob Barber en este su disco debút no dejan tiempo al desgano, todo se conduce como en un sueño, agrietado, entrecortado, deconstrucción en los cimientos y un paladar azucarado para manifestar dulzura a pesar de los tormentos constantes, a pesar del baile que se podría dar en cualquier momento, justo por esos ritmos y el aparataje que todo el rato nos introduce en una selva colonizada por robots con falla de sistema.
Partimos con "The Storm" el ambiente japonés y los pajarillos que silban junto a la voz dulce de Mary, lo de ella recuerda un poco a algunas cantantes inglesas de los 90's, y si Laika murió en buena lid, creo que "You In Forty Years" podría servirnos de buen luto, el reloj avanza y las planicies marcianas se suceden, el viaje se hace presente en "The Tree With The Lights In It", locura y delicadeza unidas en urbanidad gris.
Y así se va desgranando el extravío de estos dos niños que no paran de moverse espasmódicamente por los pasajes insanos y descontrolados de un disco ultra alentador, necesario por su comisura agridulce, podría tratarse incluso de pop, como unos New Order del año 2079, en esa.
Ahora sí entiendo al sol prismático de la portada.




SUISHOU NO FUNE
Prayer For Chibi
holy mountain, 2008.

Luces en la noche ópaca del Japón, el brillo de un sonido que se pierde en la inmensidad del silencio.
El trío nipón Suishou No Fune, devuelve el mensaje paranormal que construyeron a ciegas algunas agrupaciones olvidadas como Main y Flying Saucer Attack y vaya que lo contorsionan para mal, para que todo conduzca hacia una debacle penosa y cubierta por una bruma tan espesa que no permite ver ningún camino.
Aquí todo oscila entre lo apartado y lo desencajante, grandes extensiones de terreno sin ver o sentir nada humano o terrenal, aislacionismo extremo desprendido por una guitarra que se mueve hiriente y sin ningún control, mientras el bajo reposa repititivo y la batería carece de expresión, en la curva aparece la voz primitiva de Pirako Kurenai, la chica fantasma que se apodera de lo poco que queda en este retazo de ruido diseminado, en este viento blanco que no cesa.
Todo convertido en espesura, letanías que sobrepasan casi siempre los diez minutos, la lluvia que cae presurosa arrazando la aldea una y otra vez, ya no sé en que momento se perdió el maldito baterista, pero todo se convierte en una caída libre por abismos mortuorios, Kageo rompe a guitarrazos la tenue oración para Chibi, descifro el japonés y cae nuevamente el manto sagrado de ruido profundo, ya no me paro más.
Drone Machine sin conseción ni misericordia, Japón otra vez.


*
ahora nos pondremos más serios con la visita de nuestro querido amigo y colaborador, el tercer esquimal; Patricio Badaracco, quien nos trae lo que sigue:



FENNESZ
Black Sea

Touch, 2008

Cuatro años se ha tomado el austríaco Christian Fennesz para dar vida a la continuación de su último trabajo en solitario. Cuatro años se ha tardado en presentarse ante nosotros con estas ocho piezas bajo el brazo. Cuatro largos años de espera –aliviados con el excelente "Cendre" (Touch, 2007), a dúo con Ryuichi Sakamoto, mas algunos singles como el 7" "On A Desolatre Shore A Shadow Passes By" (2007) para la serie Touch Sevens de Touch– que no han hecho mas acrecentar el interés y las expectativas frente a lo que pudiere ofrecer. Las opciones eran o volver a la magia pop de "Endless Summer" (Mego, 2001), o continuar reforzando lo logrado en "Venice" (Touch, 2004), o transitar nuevas vías de exploración. De entre las tres ha optado por lo segundo, lo que no significa en lo absoluto irse por el camino fácil. Simplemente ha escogido forjarse un sonido propio, una marca particular y personal. Mientras otros disparan para todos lados, tratando de acertar en el blanco, él sin embargo sigue empeñado en la búsqueda de esa canción universal. En todos sus trabajos, desde el primerizo y algo disperso "Instrument" (Mego, 1995), hasta sus producciones más recientes, es posible percibir esa búsqueda por los acordes imperecederos, a la vez que una intención de expandir los límites implícitos en ello. No es oculta su fascinación por la música pop, y en cierto sentido su música también lo es –exceptuando sus colaboraciones con grandes de la escena más rupturista–, sobre todo a partir del presente siglo, pero el acercamiento a ella no lo es en el sentido tradicional, sino que desde la experimentación. Es a raíz del choque de ambas visiones donde surgen sus canciones, y literalmente explotan cual big bang, haciendo nacer estrellas de una gran luminosidad.

Para "Black Sea" Fennesz utilizó para la ocasión su laptop, el programa Lloopp, sintetizadores y, principalmente, guitarras, tanto eléctricas como acústicas. Todo, desde la grabación e interpretación hasta la mezcla, corrió a cargo de él –la masterización, tan nítida como siempre, a manos de Denis Blackham–, excepto por dos tracks. Uno de ellos es "The Colour Of Three", una odisea de ocho minutos junto a su compatriota Anthony Pateras, a cargo de un piano preparado, prácticamente inaudible en un comienzo entre las masas de ruido, algo que no se atrevió a hacer, para bien, con Sakamoto. La otra colaboración la efectúa junto al neozelandés Rosy Parlane, y corresponde a una grabación en vivo realizada este año, en París, a la que luego añadiría algunas otras cosas en su estudio. En "Glide", que así se llama, confluyen ambos mundos, que tan distintos no son, en uno solo, deslizándose los sonidos, tal como el título lo indica, uno sobre el otro (muy recomendable es su disco del 2004 "Jessamine", también para Touch). En los restantes tracks hay para regodearse: la elegía de diez minutos de "Black Sea", el tema, con guitarras manipuladas hasta lograr ensordecernos, guitarras acústicas que nos arrullan, grabaciones de gaviotas; la belleza acústica de "Grey Scale", con la fragilidad del nylon de las cuerdas, sutilmente "ensuciada" con glitches varios; de nuevo al ruido del single "Saffron Revolution", más que apropiado epílogo, donde tiene plena justificación hablar de texturas para lograr aproximarse en palabras a lo que se oye: un masaje sónico con capas y más capas que se escuchan y se palpan

Esto es Fennesz ahora, con sus mares negros y sus escalas grises, sus perfumes para el invierno y sus cielos de cristal, sus millones de colores y sus revoluciones de azafrán, envueltos –otra vez– en las impecables fotografías de Jon Wozencroft del Támesis, que lo confirman, aunque esto ya estaba probado, como uno de los grandes compositores de nuestra época.




TAYLOR DEUPREE & KENNETH KIRSCHNER
May

Room40, 2008

"May" es la última de las colaboraciones, a la fecha, entre estos dos músicos de Nueva York, el pianista Kenneth Kirschner y Taylor Deupree. Anteriormente habían publicado dos trabajos, "Post_Piano" (Sub Rosa, 2002) y "Post_Piano 2" (12k, 2005) –más el apéndice "Post_Piano 2 Open Remix Project" (term., 2005)–. Sin embargo, en esta ocasión la diferencia está en que se trata de una grabación en vivo, registrada este año, y que es editado tan solo 5 meses después por el sello australiano Room40.

Enmarcado dentro del OFFF Festival, que tuvo lugar en la ciudad de Lisboa (Portugal), se reunieron nuevamente estos viejos conocidos en una presentación para dar vida a esta nueva pieza, "May 9, 2008". Para la ocasión, la forma en la que enfrentaron la presentación fue la siguiente: un piano de cola, los dos sentados frente a él, Kirschner tocando las teclas y Deupree tocando las cuerdas de su interior, ambos con sus respectivos laptop, intercambiando los sonidos que procesaban y manipulaban en el instante. Acostumbrado el músico electrónico en sus discos a jugar con lo orgánico y lo digital –ejemplos de ello son "Northern" (12k, 2006) y "Every Still Day" (Noble, 2005), este último con los japoneses Eisi–, en esta ocasión, como en sus otros encuentros con el pianista, dicho juego alcanza otros niveles. Respecto a Kirschner, el uso de la electrónica no es algo nuevo en él, ya que desde sus inicios mostró un interés por ella, sola o combinada con su piano, obteniendo con el transcurso del tiempo mejores logros, como lo puede ser "May 3, 1997" (disponible, como la casi totalidad de su obra, en su sitio web). Y en cuanto a su instrumento principal, sigue avanzando, a veces hacia adelante y otras hacia un costado, sobre todo en su labor como compositor, siempre tras la estela del gran Morton Feldman. "May 9, 2008", cuya duración total es de 36 minutos es, en su comienzo, muy suave, se diría que inmóvil, salvo por las teclas que toca Kirschner, mientras de fondo se oyen las cuerdas manipuladas. Así hasta casi los veinte minutos, cuando la composición se torna algo más perturbadora e inquietante, para luego volver al final a la calma inicial. Ésta por cierto que no es música de fondo. Su escucha requiere cierto cuidado. La belleza, o su búsqueda, radica sobre todo en los detalles, que son varios, y en la forma en que progresivamente se van sucediendo, y como encajan dentro de la obra global.



DAVID GRUBBS
An Optimist Notes The Dusk

Drag City, 2008

Cuatro años han pasado ya desde "A Guest At The Riddle", su último álbum para Drag City, álbum que seguía la línea iniciada por "The Ticket" (Drag City, 1998), y que alcanzara la cúspide con "Rickets & Scurvy" (Drag City, 2002), uno de lo mejores trabajos indiscutidos de esa temporada. En todos ellos el enfoque estaba dirigido desde un prisma notoriamente más pop, y en cierto modo separado, no de un modo radical, de sus discos instrumentales y más experimentales, que por lo regular publica a través de su sello Blue Chopsticks. En un punto equidistante entre lo primero –"Holy Fool Music"– y lo segundo –"The Not-So-Distant"– se ubica esta nueva producción.

Como es tradición, el rol principal lo protagoniza su guitarra, con su modo ya característico y único que tiene de tocarla, complejo, con muchas notas sonando a la vez, pero al mismo tiempo muy nítido. Por otro lado, su voz, sin duda una de las más distintivas, junto a la de Sam Prekop, sigue siendo la misma de siempre, que conserva de su época en Gastr Del Sol, a medio camino entre el canto y el spoken word. Eso hace que a primera oída se oiga fría y distante, pero es precisamente es frialdad y distancia la que la hacen tan cautivante y atractiva –recuerdo haber leído a alguien que señalaba a Grubbs como la versión masculina de Nico–. En cuanto a sus acompañantes, en esta ocasión están a su lado los músicos Michael Evans (batería) y Natan Wooley (trompeta en dos cortes, al estilo que lo hizo Rob Mazurek con casi toda la escena post de Chicago, incluido Gastr Del Sol). El comienzo, "Gethsemani Night", es suave y relajado, con pequeñas intervenciones de Wooley, y hace referencia a Thomas Merton, un eremita que vivía en la Abadía de Gethsemani, en su Kentucky natal. Le sigue "An Optimist Declines", uno de los varios puntos altos de un disco sin puntos bajos. De fondo, la batería de Evans, muy free jazz. En la superficie, la voz y la guitarra en perfecta armonía, más puntuales aportes de sintetizador. El modo en que la primera sigue la armonía marcada por la segunda es especialmente bello –este mismo juego se repite en casi todos los temas–. De ahí en adelante, temas más explosivos ("Holy Fool Music") y otros más calmos ("Storm Sequence", "Eyeglasses Of Kentucky"), hasta llegar a "The Not-So-Distant", un instrumental ambient de once minutos, con sus dos cómplices, y con Grubbs a cargo de un sintetizador análogo, en una pieza sorprendentemente oscura y que rompe con el clima apacible y optimista general.

"An Optimist Notes The Dusk" es un trabajo, cuya duración es relativamente corta, llega de manera inesperada, cuando nadie pensaba en su regreso. Pero, sin embargo es un regreso absolutamente esencial de un músico clave de los últimos quince años, que sin hacer mucho ruido, ha producido, solo o acompañado, algunas de las mejores obras que transitan entre la ortodoxia y la vanguardia.




Escúchanos mañana jueves 18, desde las 21 hrs. por Radio Placeres, 87.7 fm.
y on-line por donde tú ya sabes.


Y el Rockódromo?


Ya Chau.









diciembre 10, 2008

El Sueño del Esquimal # 231, jueves 11 de diciembre.

Buenas noches y dulces sueños, vayan preparándose para esta sugerente seleccion preparada para ustedes desde el colectivo esquimal
y dice:



MARCONI UNION
A Lost Connection

mu transmissions, 2008.

Nuevos cosmonautas del sendero lánguido y minimal, vienen a descifrar los 'sonidos del silencio', si en sus dos trabajos anteriores se acomadaban muy bien en el formato post-rock, ahora en "A Lost Connection" se han introducido de lleno en la electrónica aislacionista, extensos recorridos por mares imaginarios que se entrecruzan con la danza de las estrellas y las profundidades del espacio exterior, el dúo de Manchester formado por James Crossley y Richard Talbot nos entrega un disco depurado y abisal donde las rutas fijadas anteriormente por Murcof, Stars of the Lid, Pan American y Main vuelven a aparecer en un ritual de pulsos maquinales, ambientes muertos y frecuencias hipnóticas.
Están tan lejos que ya ni siquiera necesitan de sellos para editar, "A Lost Connection" sólo es conseguible a través de su web, marconiunion.com




CRYSTAL STILTS
Alight of Night

slumberland records, 2008.

Crystal Stilts es una banda de Brooklyn que se formó en el año 2003, lo último que sacaron fue un EP en Mayo de este año y acaban de lanzar su album debut el pasado 28 de Octubre. Tienen un sonido garage punk, bastante oscuro, con vocales cargados de eco y melancolía. Lo que hacen, es basicamente seguir la estructura de una canción pop, pero le dan un matiz más crudo y reflexivo. Además, si hay algo que se siente a lo largo del album, es la fuerte influencia de Joy Division, The Velvet Underground y The Jesus and Mary Chain, pero todo mutado por la voz de Brad Hargett, totalmente indolente y espectral.
Desde una digerible y melódica canción como "crystal stilts", hasta algo quizás más denso como "sinking", el album no se apresura y es bastante unidireccional con una obvia actitud emotiva muy profunda. Se recomiendan "departure" y "shattered shine", aunque en realidad, el disco casi no tiene momentos decepcionantes. La capacidad que tienen para hacer canciones pop desde una perspectiva más ensombrecida les queda bastante bien.




MEGAPUSS
Surfing

vapor records, 2008

Como si a Devendra Banhart no le bastara su propio fértil espacio creativo y sus constantes colaboraciones con otros artistas que se vienen sucediendo hace una media docena de años, y tantos o más -definitivamente más contando las colaboraciones- trabajos editados.... ahora se asocia con Greg Rogove (Priestbird) en una nueva aventura llamada graciosamente Megapuss, lo que también refleja la soltura y el humor con que es abordada la creación; bastante lúdica y con constantes guiños además a algunos clásicos de otros tiempos (especialmente sesenteros y setenteros; Bo Diddley, Zappa, Beatles, por nombrar solo algunos, también otros como Wham!). si bien siempre en la música de Devendra se ha respirado un aire retro, aquí se lo toman todo con más relajo como quien toca en el cumpleaños de un amigo o bromea tocando cualquier cosa antes de tocar en vivo; de hecho de algo así salió Megapuss, donde aparte del dúo antes nombrado, figura el batero de The Strokes, Fab Moretti. un grupo de famosillos, una humorada continua en la que no se puede negar habilidad musical y creativa, se podrán probablemente disfrutar y tararear varias canciones, pero de seguro no será un disco muy trascendente o mucho más que divertirse un rato, además de lo que ya ha aportado antes Banhart, aquí en su faceta más bufonesca. "fuck the president in the asshole, fuck the goverment..., fuck the taxes..., fuck the police in the asshole... dicen por ahí también con un poco de irreverencia.

aquí video de adam & steve para que se hagan una idea y se rían un rato ;)


nos escuchamos donde siempre
((>d*.*b<))

diciembre 03, 2008

El Sueño del Esquimal # 230, jueves 4 de diciembre.

Se acerca el fin de año muchachas, entreguemos lo mejor de lo nuestro y lo demás al tacho de la basura!!!




THE BLACK DOG
Radio Scarecrow
soma quality recordings, 2008.

Al escuchar este excelente regreso de una de las cabezas electrónicas más importantes de los 90's, los recuerdos se amontonan y es imposible no dar una necesaria mirada hacia atrás, los claroscuros y vaivenes de un estilo que funcionaba tanto en la pista como a solas en la habitación, la añosa Intelligence Dance Music y claro que aparecen Autechre, Aphex Twin y Boards of Canada de inmediato en el horizonte, más subterráneos quizas que estos nombres, The Black Dog retornan con todo ese peso IDM y hay que darles crédito, para estos tiempos en que la música maquinal se ha polarizado un tanto, escuchar el aliento tibio de los primeros tres cortes de "Radio Scarecrow" es como abrir nuevamente un cuaderno de antaño o entrar en la pieza de los recuerdos más queridos, amplitud ambiental en la obertura "trasnmission start", nos deja en la cima para disfrutar de una mirada particular sobre los tratados de Karftwerk en la dos partes suculentas de "train by the autobahn", el ritmo palpitante y la estrucutra gélida que plantean los sintetizadores de a poco dan vida a un paraje deslumbrante, aparecen nuevamente los brillos y las sombras, sonidos artificiales que se acercan y penetran lentamente la mente humana, tenemos tiempo para respirar antes de seguir el recorrido, el disco es extenso y en el encontramos piezas más dance como "UV sine" y "siiiipher", pero también anormalidades marcianas como "digital poacher" o "coda", el entorno sonoro juega constantemente con lo perceptivo y con lo visual, hasta llegar a la magnífica "set to receive", pieza oscura de techno denso que los deja muy bien parados ante el 2008 que se despide, los tres obreros vuelven a hacer la tarea en forma impecable como en sus viejos tiempos en el sello Warp, desde Inglaterra Ken Downie, Martin Dust y Richard Dust vuelven a enseñar la vertiente clara sin dejar un solo paciente sin la 'medicina', los necesarios latigazos para la inteligencia adormecida.





HEADLESS HEROES
The Silence Of Love
names records, 2008.

Al parecer 2008 fue el año de los discos de versiones, basta solo recordar... Vetiver, Adem, Scarlett Johansson, Cat Power y de nuevo Vetiver, algunos parecen frios, otros nos dejan con ganas de correr a escuchar los originales, siempre ha funcionado así, pero hay algo en este disco debút del proyecto Headless Heroes que los distancia de todo esto... frescura y lucidez, manos limpias para apropiarse de temas antiguos, mucho tiene que ver en esto la voz de Alela Diane, le otorga a cada trazo una nueva cara, un sentimiento distintivo en cada paisaje que lo transforma todo en tierra virgen y de aquí para adelante solo queda disfrutar.
Y ojo que acá se versionan buena parte de las influencias más citadas por la nueva escena folk y otras que se me escapan del último tiempo, nombrese Daniel Johnston, Vashti Bunyan, Linda Perhacs, Juici Lucy, Nick Cave y hasta The Jesus and Mary Chain.
Podríamos contar que la idea parte de los productores norteamericanos Hugo Nicholson y Eddie Bezalel que aglutinaron a una buena partida de musicos como Leo Abrahams, David Holmes, Josh Klinghoffer, Woody Jackson, Joey Waronker, etc. en la búsqueda de estas canciones de antaño y sí, el sonido es cuidado y de una limpieza instrumental que se transforma en belleza inmediatamente, pero cuando se encienden hasta afectar es cuando aparece la voz, llevándonos desde la tristeza a la alegría, pasando por todas las estaciones intermedias de manera perfecta.
El diamante en bruto de Alela Diane acá brilla descomunalmente, si en "Pirates Gospel" (2006) nos dejó ciegos, su toma de "here before" de Vahsti Bunyan resplandece y se agiganta, nos absorve en una nube de lluvia delicada, y para que decir en el cover de Linda Perhacs "her, who really cares", la tristeza inunda la habitación y hasta se podría transformar en lágrimas sin sentido, es sólo música y esa voz que a ratos se muestra tan segura, para luego decaer frágilmente como un montón de hojas secas. Desde esto pasamos a "nobody's baby now" de Nick Cave, un tema difícil, oscuro, pero Alela agarra la ola desde el primer momento, dominando el ambiente con fraseos ondulantes, acercándose peligrosamente hasta el centro y no echamos de menos al Sr. Cave, lo siento. Los dos últimos temas del disco son grandiosos y se demuestra una versatilidad vocal tan amplia, que comenzamos a pensar en Lisa Gerrard y Liz Fraser, sin querer caemos en el pozo imaginario mientras una música cercana al cabaret y a las canciones pop setenteras ganan terreno entre orquestaciones espectrales que no sé de donde aparecen de pronto para romper estructuras y máscaras antiguas, "see my love" nos basta para decir, hemos visto, sentido y escuchado el centro del 'amor'.





CONGELADOR
Abrigo
quemasucabeza, 2008.

Una sorpresa grande de esas que te dejan quieto, sin un movimiento, la banda nacional Congelador luego de un buen tiempo de silencio, retorna con ese sonido que pareciera ser austero, pero que trae grietas, cambios de ánimo y belleza deslavada.
Y de nuevo al centro, nada en "Abrigo" transcurre sin motivo, más de una década de camino y ya está lejos en la distancia aquel debút homónimo de 1998 que nos dió permiso a pensar en otra estructura de acercamiento musical, para esta su quinta producción vuelve a tomarnos ese remolino tenue que se va agrandando lentamente para luego dejarnos desparramados en un lugar que ya no reconocemos, vuelve esa envoltura que traen los discos de Congelador y que los hace tan especiales, conocemos la partida, pero el retorno se nos perderá irremediablemente.
Para comenzar se la toman inmediatamente con el tema "abrigo", trigo de su cosecha, esa rara aceleración cadenciosa que nos interna por un bosque espeso, desde donde se desprenden las vocalizaciones en bruma de Rodrigo Santis y otra vez el despeñadero, la cara oculta, el bajo de Walter Roblero se desdobla y las percusiones de Jorge Santis se tornan salvajes en su multiplicación. Distinción en "pasajero" un tema de esos cortitos, me hace pensar en "Despertar" su disco de 1999, calmo y limpio, casi parece un descanso y aparecen las colaboraciones vocales de Daniel Riveros (Gepe), porque después viene "suelo" y de nuevo el aluvión, la carga pesada, tú sabes que esta construcción muy pronto comenzará a tambalear, la advertencia de un viaje que podría marearte, la caída amarga y el tormento.
Y bueno sí, hay algunos elementos nuevos adheridos, otras sonoridades que se han incorporado con el tiempo, demás, pero no alteran mucho ese 'centro' devastador. Podría ser que "bose" nos calme por mucho tiempo, hermosa canción paisajista, la dupla vocal Santis-Riveros nos lleva cerca de la costa o más bien donde se funde la playa con el campo. Aquí hay que parar un poco y decir que las letras vuelven a ser cercanas casi vívidas, tan normales como un pensamiento fugaz en medio del transporte urbano o mientras caminas cerca de tu casa, en la esquina, se entrecruzan perfectamente con la música, sencillamente se hacen letales.
Lo que queda, la evasión purificante de "tonificador", subir y bajar en unos minutos con el tambor a cuestas, luego rodar por la escala y caer mal, "Normandia" es agreste, una especie de tratado kraut-folk-space rock, nuevamente dejan todo roto, cada cual podrá ordenar el paraje según sea menester.

descárgalo por acá
http://www.quemasucabeza.com/blog/index.php






DOWN IN JUNE
Covers... Death in June
nerus, 2008.

Y seguimos con los covers, aunque en este caso sería más apropiado usar el termino 'tributo', no sé, queda la pregunta si es digno a este punto del trayecto hacer un tributo a una banda tan contradictoria y polémica como Death in June, más aún si esto viene de un simple trío pop sueco, pero si antes vino el reconocimiento 'indie' a Current 93, Coil y Nurse With Wound, por qué no debería empezarse a nombrar a Death in June como un elemento pop influyente para las nuevas generaciones?, mal que mal su creación da para eso y mucho más.
Y es eso lo que sorprende a la primera escucha de este disparatado trabajo, lo bien que funcionan las canciones de Douglas P. en una trama más sencilla para la cual fueron concebidas, quítale toda la negrura y el vaciamiento, quítale a Douglas.
Desconozco las intenciones de estos tres chicos suecos, pero es innegable el arrullo manifestado en el corte "the enemy within", la voz de Erica Li Lundvist se muestra elegante mientras el sonido ácido entrecortado de los teclados y la caja de ritmos tratan de demostrar espesura cósmica, recuerdan un poco en este tema al rebaño Labrador Records, para bien.
En el siguiente tema "fall apart" nos dejan en claro que pueden dislocar los estilos, acercándose al post-punk más desordenado con la voz de Anders Carlsson, ya les comenzamos a entender, ellos también conocen la dimensión maldita de Death in June y si después se despachan "but, what ends when the symbol shatter?", un verdadero himno desacomodado ante la vida y la sociedad moderna, no creo que esto sea fortuito, estan en la herida y les gusta.
Lo interesante de todo esto es como se transforma la imaginería cruel de Death in June en estos paseos pastoriles que Down in June demuestra a cada paso casi como unos Low sin angustia.
De todas maneras y como hacen notar también el desorden en su música, no se escapan al industrial más arcaico en su acercamiento a "heaven street" un tema de los comienzos punk de la banda que tributan, les queda bien y da para pensar en la calidad de su inocencia. Para luego salir con una versión ultra-dark folk de "little black angel" de la cual Douglas estaría orgulloso, sin dudas se van acercando al comienzo, ya la elegancia ha desaparecido y cada vez se tornan más oscuros, tan oscuros como R.E.M. en sus temas lentos podría ser, jajaja.
A fin de cuentas una extraña anomalía del presente que tiene como cuenta de ahorro tomar una obra tan poco manoseada y hacerla pedacitos, hasta ahora sólo conocía el tributo "Heilige Tod" de 1995 hecho por bandas afines al contexto sonoro de Death in June, esto está mejor por su rara confluencia de sonidos enfermos y limpios todos puestos en la mesa y sin armadura.






VIVIAN GIRLS
Vivian Girls
in the red recordings, 2008.

Rock sucio, lo-fi desganado, si encontramos noise está ligado a canciones que podrían ser pop, pero es tal la desconexión de esta tres chicas de New York, que nos dan vuelta la cabeza en 1 minuto como es el tiempo que duran las canciones, parecen desaparecer antes de que comienzen, como unas Breeders en ácido constante pero verdaderas, a lo más encontrarás punk rock desordenado, si te gustó el sonido malo de los Crystal Stilts, aquí está la versión femenina, aún así me parecen ultra fatales, la muerte rápida y sin anestesia, son de lo mejor.
Cassie Ramone, Frankie Rose y Kickball Katy, no vinieron para hacerse de un espacio en la historia, eso esta más que claro, pero desorbitan con su propuesta atonal, un disco grabado en un local de la Defensa Civíl de Nueva York, te lo imaginas?, así de acelerado y ya están dando que hablar...




Mañana jueves 4 de diciembre por Radio Placeres, 87.7 fm
on-line por:
http://www.radioplaceres.cl/v3/