noviembre 16, 2009

El Sueño del Esquimal #269, jueves 26 de noviembre.








XIU XIU/PARENTHETICAL GIRLS
Morrissey/The Smiths Split 7"
upset! the rhythm, 2009.

Siempre es un gusto escuchar un buen cover, como que refresca el recuerdo y el sentimiento de la creación original, trayéndola de nuevo ante tu presencia, lista para ser devorada con ansiedad.
Esta sensación placentera crece peligrosamente cuando se trata de un tema de The Smiths, no sé, será la nesecidad de tenerlos de nuevo cerca o la secreta esperanza de reunión que duerme en algun rincón de nuestra mente y que de vez en cuando patalea con fuerza.
Lo cierto es que también es difícil hacer algo valedero ante una musicalidad tan brillante y especial, muchas veces estos intentos no pasan de ser un mal chiste que nos empuja a correr y refugiarnos en la obra de los 4 chicos de Manchester.
Eso no pasa con este split 7", será porque estas dos agrupaciones gemelas tienen mucho de lo que Moz y su banda desplegaban, carácter, desenfado y retorcimiento, a Xiu Xiu y Parenthetical Girls les encanta hundir la daga en la herida y transformar una bella canción pop en una bomba racimo, nunca se han guardado nada y la ambigüedad es el torrente que mueve al cuerpo desde siempre en sus trayectorias.
Todas estas cualidades los transforma en los acólitos perfectos, celebrando anticipadamente el medio siglo de vida de Morrissey, el pastor al que se entregan gustosos.
Primero Xiu Xiu haciendo "I Am Hated For Loving", de Moz y su mágnifico disco "Vauxhall And I" (1994), una versión oscura y atormentada, jugueteando entre el synth pop y el noise con ese descaro quejumbroso al que nos tiene acostumbrados Jamie Stewart -ahora sin Caralee McElroy que se fue a Cold Cave-, una bella deformidad de sonidos marcianos e industriosos, un tributo entregado con el corazón, una corona de espinas, en la portada también vemos a Stewart parodiando la polémica foto de "Years Of Refusal", último trabajo de Morrissey .
Después es el turno de la agrupación de Portland, Parenthetical Girls, que se mete con lo más sagrado, The Smiths y "Handsome Devil", canción perdida y muy punk, no aparecida en ninguno de sus Lps', pero que de todas maneras se convirtió en un clásico, ya que era recurrente en sus actuaciones, incluso hay por ahí un bootleg en vivo que lleva su nombre. Zac Pennington y su banda la traen de regreso, en una forma muy sencilla pero a la vez destemplada, destaca la voz de Pennington acercándose a los espasmos vocales de Morrissey, sin duda quedamos con gusto a poco, aquí sí se recrea verdaderamente la fuerza maliciosa de los Smiths y hay que tener cojones para mirarse en ese espejo.

Grotescos!... Incontenibles!.
Pudo haber sido más extenso, quizás para el próximo año vuelvan los gladiolos y los paseos nocturnos por el cementerio.
Por ahora Jamie Stewart esta más enfocado a su nueva banda, Former Ghosts, junto a Freddy Ruppert, hace muy poco han editado "Fleurs", el que les entregaremos más adelante desde el reducto esquimal.

myspace.com/parentheticalgirlsband

myspace.com/xiuxiuforlife








SONIC YOUTH
The Eternal
matador, 2009.

Agarrados a la cola de la escena No-Wave de fines de los 70s', Sonic Youth se formó en Nueva York en 1981.
Siempre fueron una banda distintiva, abusaron de ese álito noise desgarbado que los poseía hasta crear un universo descarnado y marginal, donde el ruido podía transformarse en una tormenta sin tregua o una turbina rugiendo a mil, todos espacios sonoros más que degustables para las generaciones inquietas que venían empujando el carro.
Por todo esto y porque son un cuerpo sólido a prueba de espejismos fugazes, con Kim Gordon, Thurston Moore y Lee Ranaldo desde el embrión, junto al batero Steve Shelley que llegaría al poco recorrer, siempre adelantados y sin temor fueron marcando la vía explorativa de la música independiente norteamericana, sobrecarga eléctrica, melodía intuitiva y ambientes saturados en casi 30 años de creación vertiginosa.

En "The Eternal", Sonic Youth parace haber reconstruido el nido una vez más, se trata de un disco directo, formado por canciones infecciosas que funcionan automaticamente en el auditor adicto, por momentos recuerda un poco la época de "Dirty" y "Goo", una corriente inquietante que va y viene tomando diferentes formas, mutando y desarmándose por momentos, con Mark Ibold (ex-Pavement) en el bajo participando como un miembro más de la banda, quién sabe si esto ha influido, pero los recorridos se muestran más certeros que en sus trabajos del último tiempo, menos rodeos y más garra, parecen haberse sacado esa carga pesada de ser una de las bandas más importantes e influyentes en la actualidad, se han relajado ahora distantes a un sello grande como Geffen, es que no tienen nada que demostrar, y es verdad, son una banda eterna.

Por eso que entrar en temas tan encantadores como "Anti-Orgasm" o "Antenna", es volver a encontrar ese ruido cercano que nos llevó de la mano por la orilla azucarada del descontrol y el éxtasis auditivo, como siempre deformando y aniquilando junto a esos dos francotiradores de la guitarra, Moore y Ranaldo, lucidez y furia, melodía y zumbido, núcleo siamés intervenido por la voz de Kim Gordon, escupiendo como buena chica punk en "Sacred Trickster" y "Calming The Snake".

12 pedazos sónicos, un carrusel acelerado armado por la experiencia y la mirada despierta, les sirvió trabajar con Jim O'Rourke, ahora cabalgan libres y a su antojo, merodeando siempre ese templo en ruinas dejado por Glenn Branca, Mars, Lydia Lunch y sus Teenage Jesus And The Jerks, no podría ser de otra forma, es su historia, como también la puerta que abrieron para Nirvana y tantos más que se amontonaron en el grunge, MTV y los 90s'.
Brillante tema final, "Massage The History", 10 minutos de distorsión brumosa y sedante, adornada por los susurros de la pareja Moore-Gordon, afilada pureza que refresca.

Fuente de eterna juventud.

myspace.com/sonicyouth








ROWLAND S. HOWARD
Pop Crimes
liberation, 2009.

Personaje maldito y tesoro oculto del rock australiano, la vida y obra de Rowland S. Howard siempre ha estado ligada a los desbordes y excesos, fundador junto a Nick Cave de The Boys Next Door y The Birthday Party, dos agrupaciones que mutaron el sonido del blues para llevarlo hacia lo más oscuro del punk, la guitarra afilada de Rowland S. Howard hizo escuela, nunca se volvió a escuchar tal alarido doliente y dañino en donde Cave se refugió para lanzar su plegaria perversa.
Luego de la separación de The Birthday Party, Nick Cave siguío un camino exitoso junto a sus "Malas Semillas", mientras Howard formaba otra banda de culto para la audiencia inquieta, Crime & The City Solution, junto a Simon Bonny, pozo profundo que nunca obtuvo el reconocimiento que se merecía, pero que dejó un par de discos que hasta hoy se atesoran como regalo bendito.
En tanto ir y venir, Howard colabora con Lydia Lunch, Nikki Sudden (Swell Maps) y junto a su hermano Harry, crea These Immortal Souls.
Su primer disco en solitario aparece en 1999, "Teenage Snuff Film", su ímagen insana se convertía en muestra de estilo, con un trabajo que hasta ahora suena arriesgado y donde exhibe ese lado pertubador como escritor y músico envuelto por sombras densas.

Después de 10 años y con un cáncer al higado que lo mantiene en la orilla, el gran Rowland ha regresado a publicar bajo su nombre y lo hace con "Pop Crimes", un álbum poderoso y enfermo, que trae de vuelta su sonido ácido, como antaño su voz y guitarra se arrastran por el cemento hasta llegar justo a nuestro lado, un aire frío nos adormece, fuerza fúnebre a la que no es posible escapar, tiene un don innato para oscurecer el paisaje de inmediato, todo languidece, pero también convence, es un autor consistente y talentoso, que retoma el camino esculpido por una vida exprimida al máximo, el dolor y la belleza se acarician para luego destruirse, evoca a The Velvet Underground y canta con una firmeza que desconcierta. Con Mick Harvey en percusiones y órgano, y JP Shilo en bajo y violín.

Realmente todo ha regresado a su lugar y no creemos que vaya a perderse jamás, "Pop Crimes" es un disco grande, potente y redentor en todos los casos.

myspace.com/rowlandshoward








THIS IMMORTAL COIL
The Dark Age Of Love

Ici D'Ailleurs, 2009.

Un álbum dedicado a la memoria de John Balance y al sueño grisáceo creado por Coil en más de 20 años de trabajo incesante.
Luego de la muerte de Balance, ocurrida en 2004, el productor francés Stéphane Grégoire, movido por la tristeza y el gusto por la banda británica, concibe la idea de un proyecto que una el legado de Coil con el carácter de algunos músicos especiales y talentosos que él admiraba, pero que quizás no tenían una conexión muy cercana con el orígen de estas creaciones.
Inspirado por This Mortal Coil -uno de los colectivos más sensitivos que entregó Inglaterra en los 80s', impulsado por Ivo Watts-Russell y el sello 4ad- Stéphane logra reunir a un variopinto rebaño de personalidades en torno a las canciones viciosas creadas por John Balance y Peter Christopherson en Coil.
This Immortal Coil tiene como centro de reunión a Francia y acá encontramos a Bonnie Prince Billy (impactante su interpretación de "Ostia"), Sylvain Chauveau, Yaél Naim, Kiki Bohemia, el interesante grupo instrumental belga DAAU, Christine Ott en ondas martenot y la dupla devastadora de Yann Tiersen junto a Matt Elliott (The Third Eye Foundation) que por momentos aniquilan el espacio sonoro con su orfebrería apocalíptica.
Todo el disco entero refleja la herida dejada por la banda madre, se nota la comunión que han tenido con la obra inicial, por momentos retratada como pop elegante, industrial noise, folk luminoso o urbanismo deslavado, que importa si sentimos el cadalso en cada trazo, La Era Oscura Del Amor...

Un hallazgo, un deleite.

myspace.com/thisimmortalcoilthedarkageoflove







Y por siempre, Hawái.




THE WOODEN BIRDS
Magnolia

Morr Music, 2009.

Una vez disueltos American Analog Set, surgía la natural duda de hacia donde se dirigiría, que camino tomaría esta vez su voz principal, Andrew Kenny. Podría ser la de su último disco con su anterior banda, ese tesoro un poco oculto que fue, que es “Set Free” (Morr Music, 2005), o bien podría ser el de la simpleza y la soledad acústica de él y su guitarra, la aquella simpleza de “Home: Volume V” (Post-Parlo, 2003), EP compartido con Benjamin Gibbard (Death Cab For Cutie, The Postal Service). En un principio, esta última pareció ser la vía a escoger, cuando “en la primavera del 2006 American Analog Set había tocado su último show, y estaba solo en Brooklyn. Fue la primera vez que estaba sin un proyecto musical desde que tenía 20. Tan frustrante como era, comencé a juntar canciones para lo que sería Magnolia”. Sin embargo, con el tiempo, al trabajar en las canciones, y al unírsele mas gente, el disco fue tomando la forma de aquel “Set Free”, quedando en algún punto intermedio.

Así, Kenney junto a la guitarrista de su anterior banda Leslie Sisson, Chris Michaels y David Wingo (Ola Podrida) grabaron “Magnolia”, el primer disco de su nuevo proyecto The Wooden Birds. Este trabajo significa además, para Kenny, un regreso, una vuelta a su cuidad natal, Austin (Texas), luego de más de seis años de vivir en Broolkyn (Nueva York), y esa tranquilidad que da a veces el hogar se respira durante todos los minutos de “Magnolia”. Musicalmente, el disco se construye a partir de tres pilares muy marcados. Por un lado esta las percusiones (maracas, tamborines, etc.), casi imperceptibles, que ayudan a darle esa tranquilidad hogareña. Por otro lado esta el bajo, guiando y dándole una sólida estructura a las composiciones –“ comencé a tocar el bajo para la banda de David Wingo, Ola Podrida. El bajo figura muy fuertemente en el sonido de Magnolia. Este es el instrumento que une la sección rítmica con las guitarras”–. Por último, como no, está la voz de Andrew, susurrada y lejana a la vez, con esa indescriptible manera en que pareciese flotar, o más bien, estar rodeada por un aura gaseosa, insisto, no muy fácil de trasladar a palabras. Tal vez sirva si digo que se asemeja, en cierto sentido, a la de Sam Beam –canciones como “Believe In Love” o, sobre todo “Hailey” no desentonarían en absoluto en el “The Shepherd’s Dog” (Sub Pop, 2007) del de Florida–, o incluso a la del mismo Gibbard. Estos tres puntos marcan lo que es “Magnolia” –título que, por fortuna, siempre nos recordará al film de Paul Thomas Anderson–, y sus maquetas, en el buen sentido de la palabra, de un músico que sin mucha bulla, sin tanto reconocimiento, ni de público ni de prensa, solo se preocupa de hacer buenas canciones, canciones sin terminar en este caso, y las adorna de la manera mas simple posible, todas con la misma humildad, todas muy cohesionadas, desde “False Alarm” hasta “Bad”. La belleza en los detalles simples.




UNITED BIBLE STUDIES
The Jonah

Camera Obscura, 2009.

Hace unos cuantos años hubo una especie de explosión y toda una escena que revisitaba la música de raíces, y si bien esa explosión ha decaído este último tiempo, las bandas que lo exploran aún están ahí. Una de ellas es United Bible Studies. Surgido en Irlanda en el invierno del 2001, y originalmente como un dúo entre James Rider y David Colohan, poco a poco se fue sumando gente a este proyecto de folk ácido, que hasta hoy ha publicado mas de una decena de trabajos, todos en sellos muy pequeños, como Foxglove, Deserted Village, Ruralfaune o Barl Fire.

“The Jonah”, el mas reciente disco de estos ciudadanos del pasado, suma a los miembros mas o menos oficiales muchos otros colaboradores, como Ivan Pawle (DR. Strangely Strange, Sea Dog, Scented Candle), Richard Moult (quien ha trabajado con Current 93 y Sol Invictus), Allison O’Donnell (ex vocalista de Mellow Candle), Richard Skelton, Dave Colohan y Sharron Kraus. Entre todos ellos crean una atmósfera muy fuera de esta época, como la de aquellos trabajos de folk que se hicieron en Inglaterra hace mas de cuatro décadas, en donde se refleja una especial manera de percibir la tierra, la tradición, la naturaleza, y la relación del hombre con esos elementos. Todo partió con el proyecto de rock progresivo del reivindicable Richard Youngs, Ilk, que los motivó a crear su “Prog Album”. A raíz de eso surgió “The Jonah”, la primera pieza, inspirada en parte pro el film “Pitch Black” de Vin Diesel (David Twohy, 2000), y cuyo título hace referencia a una novela de James Herbert, donde “Jonah es una persona maldita, que trae mala suerte a cualquier lado”. Una extensa suite de 16 minutos que conforma la base del disco, y que expresa lo que es el álbum en su integridad, un folk oscuro y pesado, con momentos para una suave calma, guitarras amenazantes y voces de ultratumba, casi llegando al black metal. Alrededor de este tema, merodean otros nueve más, variados pero sin perder el concepto de primario: “The Swallowing”, con Richard Moult en sintetizadores –Pink Floyd circa 1975– y voz, la que, por cierto, suena muy parecida a la de David Tibet; “The Newly Risen Mountains” una visión apocalíptica de David Colohan (el principal letrista) en donde “las plantas reclaman las calles en la ausencia de humanos”; “A For Andromeda”, un instrumental de música mágica, mística y misteriosa; “The Lowlands Of Holland”, un dueto entre David y Sharron Kraus, con voces al final de Allison O’Donnell, un extra de “The Time Has Come” (1971) de Anne Briggs, aún no acreditado; “The Mildew Leaf”, o “la idea de la sangre de un hombre colgado colándose en la tierra para despertar a los espíritus”: “Mirror In Cherwell”, otro instrumental, esta vez con el cello de Scott McLaughlin en primer plano, que definitivamente no es de este siglo; “Death In The Artic”, la primera canción que Gavin Prior grabó con Shane Cullinane, antes de que el grupo llegase a existir, con la letra extraída de un poema de Robert Service, y con la melódica tomando el protagonismo.

“The Jonah” es un más que recomendable disco para iniciarse en la discografía de esta novel banda, que al igual que los muy recomendables Espers –todavía esperamos su “III”– tienen no solo uno sino que ambos pies en un pretérito imaginario.





Escucha El Sueño del Esquimal, hoy jueves 26 de noviembre a partir de las 21 hrs. por Radio Placeres, 87.7 fm y on line desde la señal.











Especial-mente recomendados:




noviembre 01, 2009

El Sueño del Esquimal #268, jueves 12 de noviembre.




Llegando a la tierra de los brujos, distrito ancestral y mágico al que hoy ofrendamos nuestra reverencia.




SUNN O)))
Monoliths & Dimensions
southern lord, 2009.

Se han convertido en objeto de culto, radicales muchachos oriundos de Seattle, Stephen O'Malley y Greg Anderson, fundadores de la orden maldita Sunn O))), desde 1998 y bajo la influencia primaria de sus paisanos Earth.
En esta morada las tienieblas son demasiado densas, su música se abriga en un arco sonoro drónico y funerario, tomando elementos black metal, dark ambient y noise, presentan una obra direccionada totalmente hacia las sombras y lo insano, un espacio arcano extraviado entre épocas, que hoy se abre nuevamente con un hedor endemoniado y sofocante.

En terminos sonoros, el trabajo de Sunn o)) es interesantísimo y logran introducirnos en su pesadilla diabólica, la misma mezcla de tendencias que se revuelcan en el pozo, crea un nuevo ser, horripilante, pero nuevo al fin, de aquí seguramente viene la admiración que le prodigan sus pares, la crítica y por supuesto la audiencia.
Los encapuchados continúan con su rito en "Monoliths & Dimensions", otro templo carcomido y putrefacto, no se guardan nada, 4 extensos tracks con los que descendemos hasta ya no ver luz, drones que se entregan lentos y repetitivos y que se expanden como el gas venenoso, sentimos el riesgo y orillamos la fuente, no podemos regresar.
Elemento importante del disco son los colaboradores, una corte amplia de personajes venidos desde la experimentación musical, el noise y la vanguardia en su más amplio sentido, que amenizan esta ceremonia a la oscuridad que desplega Sunn, de otra forma el disco no terminaría con un duelo de jazz vicioso, al final de los 16 minutos de "Alice", donde el clarinete de Hans Teuber y los trombones de Julie Priester, Steve Moore y Stuart Dempster cruzan los sellos de una nueva dimensión bajo los monolitos.
Pero no hagamos la de Lynch y comenzemos desde la puerta, la placa comienza con la tenebrosa "Aghartha", lenta y devastadora pieza de noise mortuorio, se arrastra por un ambiente industrioso creado principalmente por drones y efectos de bajo y guitarra, además de O'Malley y Anderson, destacan en la espesura el bajo de Keith Lowe, las mutaciones y osciladores de Oren Ambarchi y la viola esquizoide de Eyvind Kang, de a poco somos conducidos por un paisaje alucinante, los sonidos se retuercen plasmando imágenes perversas, aparecen los vientos en la distancia y una presencia perturbadora se hace sentir en todos los trazos y movimientos, la voz gutural del húngaro Attila Csihar (Mayhem, Pentemple) viene a entregar la ofrenda y a marcar los signos, luego de 17 minutos de encantamiento en mala, nos encontramos adentro y redimidos.
A pesar de toda la imagineria fantasmagórica que Sunn plantea, lo que descubrimos en estos pasadizos desfigurados, es una exploración musical ultra-sugestiva, una búsqueda constante de nuevos y ensoñadores ambientes de riesgo.

Y si no te vastó con eso, prepárate para la sacro-pagana, "Big Church" y su obertura de coros sopranos que nos trasladan hasta tiempos extraños de sumisión y tortura, notablemente más furiosa que su antecesora, con campanas a cargo de Mell Dettmer y sintetizador Korg por Rex Ritter (Fontanelle, Jessamine) esparciendo bruma ante los rezos de Csihar y la caldera incesante
de ruido quejumbroso, notable la aparición en este corte de la guitarra de Dylan Carlson (Earth), todos bebiendo de la vertiente, como buenos hermanos.
La bestia primordial se desata en "Hunting & Gathering", los cornos y las trompetas hacen pensar en la arena romana, mientras atrás va cayendo un diluvio, nuevamente las plegarias y los cantos, cada vez los riffs se hacen más pesados y la carencia de percusiones nos asfixia, el ambiente se torna sedante, un calor que se acerca y distorsiona la mirada, sonidos que vuelan muertos hasta tu sien, caída permanente.

Para el final retornamos a "Alice" y su aire flagelante, aislacionismo en los arreglos de Eyvind Kang, letanías que se elevan junto a las piedras y doctrinas perdidas, música abstracta, deslumbrante viaje hacia los vacíos del alma misma, un mantra que corona el cielo nortino, mucho más allá del metal y de cualquier historia manoseada, se encuentra esta obra magnífica de sonido y concepto misterioso, terminarás amándola.

Agradezcamos.

web








THE TWILIGHT SAD
Forget The Night Ahead

FatCat, 2009.

De nuevo tenemos a la Escocia desafiante y atormentada en frente,
el cuarteto The Twilight Sad se muestra desacomodado y disconfome en su segunda placa, como queriendo desapegarse de cierto estilo y nombres, Editors e Interpol nunca sonaron así, "Forget The Night Ahead" es un álbum intensísimo, rabioso y por momentos arrollador.
Partiendo por la visceral "Reflection Of The Television", totalmente destemplada, recuerda un poco la furia tribal de Joy Division en "Atrocity Exhibition" (tema que abre su disco "Closer", 1980), percusión intuitiva en primer plano dando paso a las guitarras afiladas y a la voz de James Graham, que en este disco marca la diferencia, muy especial y poderosa con esa pronunciación tan escocesa llena de erres.
Luego el sencillo "I Became A Prostitute", una sobregarga de distorsión venenosa, entre el post-punk y el shoegazing, no hay concesiones y todo comienza a temblar, especial mención para los productores del disco, el también escocés Paul Savage (ex-The Delgados), que les ha sacado lustre, el otro, Andy MacFarlane, guitarrista de la banda.
A cada paso una sacudida, "Made To Disappear" es otro vuelo vertiginoso, bello y doloroso, no han perdido para nada esa melancolía que corría por "Fourteen Autumns & Fifteen Winters", su debut de 2007, solo han ensanchado el efecto de sus canciones, con un sonido vivo al que cuesta sacarle la cara, quizás ha influído que se hayan ido de gira con Mogwai, para bien de todas maneras.
También en temas como "Interrupted" y "That Birthday Present", se manifiesta que han dado un paso arriesgado, es verdad que por momentos se muestran un tanto grandilocuentes, pero igual se aplaude la intención y el estremecimiento.

myspace.com/thetwilightsad








COLD CAVE
Loves Comes Close

heartworm, 2009.

Tomado desde lo más nocivo del noise gringo, Wesley Eisold arma el contingente definitivo de techno pop oscurantista para Cold Cave, a la perfección se exhibe el gusto por los sonidos electrónicos ochenteros, acompañan Dominik Fernow (Prurient), Caralee McElroy (Xiu Xiu) y Sarah Lisptate (Noveller, One Umbrella), se dan cuenta de lo que hablamos, 4 personajes que han surcado el fango del ruido abrasivo y demoledor, esta vez coludidos en un intenso juego de darkwave bailable y desquiziado, joventud y lujuria, labios mojados y vestidura oscura para las masas, lo hacen con un sonido industrioso y afilado, pero dotado de una ironía, que no se veía desde el tiempo de OMD, Erasure y Yazoo, genial obra, esto era lo que queríamos, pista de baile y tinieblas, la llevan.

Abre el camino la áspera y ruidista "Cebe And Me", con Caralee MacElroy y su voz mutada entrando en la niebla marginal de Wes Eisold aka Cold Cave, quién muy bien ha hecho en convertir su proyecto personal en cuarteto, para este su disco debut, "Loves Comes Close".
A partir del corte que da nombre al disco, notamos el nuevo aire, pop sintético con Eisold cantando como lo haría Ian Curtis al frente de New Order, maquinaria intervenida por la guitarra del invitado Sean Martin (ex-Hatebreed), muy disfrutable.
"Life Magazine" es un temazo con la MacElroy de nuevo en las vocalizaciones, muy bailable y llena de alegría y luminosidad, dando paso a la muy OMD, "The Laurels Of Erotomania", un entramado que juega entre el placer y la confusión, la danza que no da descanso y esos teclados tocados a un sólo dedo, maravilloso.
La atmósfera se enrarece con "Heaven Was Full", dark a la manera de Death In June y su etapa más dance, sin duda que estas canciones serían una delicia para todos esos chicos y chicas amantes de la ropa oscura en sus antros, lástima que estos sigan tan atados a la EBM sin alma.
Un momento de pausa antes de entrar en el mejor momento del disco, la expresiva "The Trees Grew Emotions And Died", tema que le había dado nombre a uno de sus Ep's anteriores y que acá suena como nunca, ultra-desencajante y lustrosa, cubierta de ruidos extraños, orfebrería maquinal cortesía de Dominik "Prurient" Fernow y Sarah Lipstate, dueto vocal perfecto de Eisold y MacElroy, entre Gang Gang Dance y Telepathe.
De aquí para adelante más Ian Curtis, más techno-pop infectado y más curiosidad sintetizada, ni corto ni perezoso el sello Matador ha re-editado este disco, preliminarmente publicado por Heartworm Press, el sello propiedad de Wes Eisold, con seguridad Cold Cave ha dado bien el golpe y sería raro que este trabajo no se encontráse entre lo mejor del año.
Verdaderamente deslumbrante.

myspace.com/coldcave








AND ALSO THE TREES
When The Rains Come
and also the trees, 2009.

And Also The Trees es una banda británica formada en 1979, en medio de la estampida activada por el punk y en pleno proceso de gestación del post-punk, los hermanos Simon Huw Jones y Justin Jones -vecinos de la villa Worcestershire- crearon este refugio evocativo y refinado entre medio de las sombras del bosque y los pastizales, han sobrevido a las modas y estilos en boga, ahora a 30 años después de aquella aventura juvenil, aún estan aquí demostrando esa esencia romántica, esa ambientación onírica tomada de los terrenos rurales y de personajes imaginarios.

"When The Rains Come" es el undécimo álbum de estudio de AATT, un disco acústico que revisita temas de distinta data en la historia de la banda, de su paso por la oscuridad after-punk, hasta las formas sonoras más suavizadas que experimentaron en los 90s'; visiones de calma en la campiña, el brillo de los instrumentos tocados por una elegante sensibilidad y la vitalidad que habita en sus líricas fantasiosas y puras.
Así van pasando algunos clásicos de su dilatada trayectoria, como "Virus Meadow", donde melódica y guitarra acústica se acarician dulcemente, mientras aparece la voz dramática de Simon Huw Jones, elemento fundamental dentro del concepto artístico de And Also The Trees, luego vendrán "Jacob Fleet", "The Dust Sailor", "The Street Organ", "Vincent Craine" y "Stay Away From The Accordion Girl", todas canciones sobrecogedoras y mágicas, que muestran el universo distintivo de esta desconocida banda, un lugar apartado y embellecido que parece haberse estancado en el tiempo.

Acá les entregamos una discografía recomendada, para que se atrevan a cruzar el cercado...

"And Also The Trees", 1984.
"Virus Meadow", 1986.
"Et Aussi Les Abres" (compilado), 1987.
"The Millpond Years", 1988.
"Green Is The Sea", 1992.
"Angelfish", 1996.
"(Listen For) The Rag And Bone Man", 2007.


web

myspace.com/andalsothetreesofficial








Y desde los ambientes de Hawái...





HAPTIC
The Medium
Flingco Sound System, 2009.

Desde las profundidades del sonido emerge “The Medium”, el primer disco largo del trío de Chicago Haptic. En sus comienzos el propósito de estos músicos, reunidos en la primavera del 2005, era usar sus herramientas para crear y elaborar sus piezas en vivo. Esas motivaciones unieron a Steven Hess (Pan American, Dropp Ensemble, On, Fessenden), Joseph Clayton Mills (Jonathan Chen, Dropp Ensemble), y a Adam Sonderberg (Dropp Ensemble, Civil War). “The Medium” funciona ligeramente distinto, pues si bien es evidente cierto desarrollo libre, este disco fue concebido en el estudio.

Dos piezas, solo dos, integran este LP, ambas sin título. El lado A (diecinueve minutos), básicamente a través de la repetición crea un clima absorbente. Lentamente, el espacio va tomando distintos colores. Pequeños cambios, casi imperceptibles, se suceden y se suman conformando un paisaje embriagador a la vez que ensoñador. El lado B (diecisiete minutos) también, y muy similar al anterior, crea estos ambientes infinitos, pero de un modo diferente. Por otro lado, es levemente más sucio, no en sonido –impecablemente masterizado por Bob Weston–, sino en cuanto esta infectado por diminutos ruidos y percusiones que se asemejan mucho a una tormenta y sus delicados truenos, todo lo que convierte y transforma la calma inicial en una perturbadora escena de terror. Es, en este sentido, menos lineal que el lado A. Son las distintas caras, parecidas y diferenciadas con leves matices, de una misma moneda de tres caras, las tres caras de estos tres ambientalistas de la siempre fértil ciudad de los vientos –ayudados acá por tres caras más, las de Tony Buck (The Necks), Olivia Block y Boris Hauf–.

Tal vez no sea lo mismo escuchar una grabación que verlos en vivo –ojo que existe una edición especial con un DVD extra, a cargo de la videoartista Lisa Slodki, armado sobre la base de una presentación en el Empty Bottle de Chicago–, pero oyendo este disco no resulta difícil sumergirse en las profundidades de este sonido, en estos universos lentos de movimientos largos, y ahogarse dentro de sus olas interiores.

myspace.com/hapticmusic








GUNTER ADLER
Douches Dames
1000füssler, 2008.

Nacido en 1969 en Aachen, Alemania, Jürgen Hall comenzó a los 17 años a experimentar con sonidos, pero ya en los noventa comienza a editar trabajos, bajo los nombres de Anubis y Gunter Adler, además de los dúos Groendland Orchester y Augsburger Tafelconfect. Como Gunter Adler ha publicado diversos trabajos, los primeros bajo Staubgold, para luego pasar por diversos sellos como Mik.Musik.!., Gagarin y Clinical Archives. Además dirige el netlabel plakatif.

Douches Dames era parte de una vieja piscina sobre techo en Forest, Bruselas, y hoy sirve como un moderno laboratorio artístico llamado BainsConnective. “Douches Dames”, en un comienzo una instalación sonora, es el nuevo de EP de Hall, bajo el nombre de Adler, otra vez en sello distinto, 1000füssler. A partir de field recordings registradas al interior del edificio y sonidos producidos sintéticamente, Hall arma tres piezas que en total suman veintiún minutos. En “Douches Dames”, el track, asistimos a una serie de voces de personas que se superponen, zambullidas en la piscina, melodías de pop minúsculo, ritmos delicados y suaves entrelazados con más voces, niños disfrutando del nado entre aguas artificiales. Ya hacia el final la música se convierte en un verdadero puzzle, mezclando elementos de todos lados, pero sin llegar a confundir. Los otros dos tracks tienden a hundirse cada vez más. “Scheppertones” muy profundamente hace del lugar un espacio algo pesado y la atmósfera un tanto espesa, solo interrumpida por señales desde lo desconocido. “Mousse-Touch”, por otro lado, es electrónica pop y minimalista, cinco minutos de sonidos microscópicos. Toda la masa sonora inicial, todo esa mixtura con que comenzaba el EP, con el transcurso de los minutos se vuelve cada segundo más lejana, hasta terminar casi oculta, casi invisible. Las alegres y vespertinas ondas de aquella vieja piscina son ahora el lugar para el nadar nocturno de una desconocida alma. Nightswimming deserves a quiet night. Así termina todo, quieto.

myspace.com/gunteradler





Escucha El Sueño del Esquimal, hoy jueves 12 de noviembre, desde las 21 hrs, por Radio Placeres, 87.7 fm y on-line por supuesto.














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