mayo 28, 2010

El Sueño del Esquimal #291, jueves 3 de junio.







Acercándonos a la celebración de nuestro sexto aniversario, El Sueño del Esquimal les ofrece una noche de música cálida, sugestiva y bailable, preparando el cuerpo para el viernes 18 de junio.

Disfrútenla.






LAMB
Lamb

fontana, 1996








PRIMAL SCREAM
Screamadelica

creation, 1991








ONE DOVE
Morning Dove White

boy's own, 1993








PLAN V
Plan V

background, 1996








SAINT ETIENNE
Tiger Bay

heavenly, 1994








NEW ORDER
Technique

factory, 1989








LAIKA
Sounds Of The Satellites

too pure, 1997








PORTISHEAD
Dummy

go! beat, 1994








BOARDS OF CANADA
In A Beautiful Place Out In the Country

warp, 2000








THE GENTLE PEOPLE
Soundtracks For Living

rephlex, 1997








EVERYTHING BUT THE GIRL
Walking Wounded

virgin, 1996








PET SHOP BOYS
Disco

parlophone, 1986








KRAFTWERK
Electric Cafe

kling klang, 1986








DEPECHE MODE
Violator

mute, 1990








AUTECHRE
Amber

warp, 1994






15 Paisajes... es un especial de El Sueño del Esquimal, escúchalo mañana 3 de junio, transmitido desde las 21 hrs, a través de radioplaceres.cl






Recuerda acompañarnos en la Celebración Esquimal... se viene.










Tokatas y Onda en:
































mayo 17, 2010

El Sueño del Esquimal #290, jueves 20 de mayo.




Mirando ese tranquilo mar que continúa pasando bajo tu puente, de cierta manera uniéndonos en el recuerdo y en la tristeza que hoy día el mismo me trae.










Unión y Comunión, el dúo de Baltimore transforma ese dream-pop frágil de sus dos primeros discos, en una fuente inagotable de expresividad y belleza que cautiva de inmediato, lo primero que destaca es la voz de Victoria Legrand, miel pura y sedante que se desplaza desnuda entre corazón y alma, seguida por la instrumentación cuidada y cómplice de Alex Scally, sin guardarse nada, envuelven cada canción en un manto instintivo y emocional que no dejará a nadie distante.

"Teen Dream" fue grabado en Nueva York, en un retiro creativo de Beach House, ha requerido alejamiento y profundidad, refugiados en una vieja iglesia que ahora es un estudio de grabación y apoyados por la producción lustrosa de Chris Coady (Massive Attack, TV On The Radio).
El resultado resplandece, partiendo por la sentida "Zebra", una brisa suave que acaricia, órgano, guitarra y batería dibujando la caminata perfecta, siempre en altura se deslizan y contornean junto a la voz mágica de Victoria, un arrullo que crece en "Silver Soul", espiritualidad y confianza que ya no es posible dejar, entre Mazzy Star y Cocteau Twins pasando por la solemnidad de los Cowboy Junkies de "The Trinity Session" (1988).
La etérea "Norway" nos hipnotiza con una alborada plena, subiéndose otra vez en el carrusel refinado, la estación de la esperanza se abre entre estos sonidos intuitivos y placenteros, todo el viaje bien vale una necesaria instrospección, de la cual saldremos sanados sin duda, bebiendo el refresco de los Beach House en su mejor momento.

Inspirado remanso musical que abraza, si no fuera por el magnifico "Have One On Me" de Joanna Newsom, "Teen Dream" sería el disco más bello del año que va.


Raúl Cabrera Hidalgo.













Que mejor presentación para el nuevo disco de unos incombustibles Los Planetas, que la página que han creado para "Una Ópera Egipcia", llevan más de 15 años haciendo música despierta, atractiva y despiadadamente pop, eso sí nunca ciegos ante estilos más apartados como su amado space rock, shoegaze o post rock, esa es una de las buenas recetas para mantenerse todavía altos y refulgentes.
Por todo esto el entusiasmo se hace presente ante su octavo trabajo, la famosa Ópera Egipcia, que lejos de ser un disco más, se trata de una gran re-conquista, vuelven todos aquellos resplandores y espasmos en 12 canciones dispersas, huracanadas y por que no decirlo... fascinantes.
Abren la exhibición con la agreste "La Llave De Oro", potente instrumental que no desentonaría entre la discografías de Manta Ray y Congelador, para que al segundo nos topemos de lleno con la voz lánguida y la lírica derrotista de J en "Una Corona de Estrellas", imposible no recordar la época de "Una Semana En El Motor De Un Autobús" (1998), la imagen del desamor se mantiene inalterable, "... puedes pedirme lo que tú quieras, te mereces una corona de estrellas", gran poeta el J, todavía.
Uno de los grandes impulsos con que este disco cuenta, son sus colaboradores, principalmente las voces que acá se hacen parte, como no mencionar a Ana Fernández-Villaverde, más conocida como La Bien Querida, que nos entrega un dueto de lujo con J en "No Se Como Te Atreves", en plan Pimpinela acaramelado, dan vida a un verdadero clásico, "... no se como te atreves a venir a decirme que me quieres, cuando yo te he suplicado mucho más veces y jamás me hiciste caso, no se como puedes atreverte a venir a pedirme que te acepte, cuando tú no has aceptado ni una sola de las cosas que te digo", llanto aparte son canciones que se quedan contigo más que un buen rato, inobjetables.
Además de esto dejan planos abiertos hacia las guitarras espaciosas en "Señora De Las Alturas" y a una especie de space rock aflamencado como en "Romance de Juan De Osuna", asunto que se profundiza y para bien en "La Pastora Divina" con la voz quejumbrosa del cantaor Enrique Morente, un experimento que supera cualquier expectativa, creando un ambiente arcano y tribal muy sugestivo.
Los Planetas tampoco se cierran y dan realce a ideas más electrónicas en "La Veleta", con La Bien Querida de nuevo en las voces, refrescando una propuesta que no deja de sorprender a pesar de los años transcurridos, siguen componiendo grandes temas y eso después de 8 albumes, se respeta, no son una banda del montón, más que claro.
Finalizan el disco con su propio tratado para el mensaje estelar de Spacemen 3, "Los Poetas", 1o minutos de elevación y atmósferas nubosas, introduciendo un teclado kraut alucinante.

Abrá que decirlo, los granainos han cumplido una vez más, anótese y archívese.


Raúl Cabrera Hidalgo.












oOoOO
No Summr4U

disaro, 2010


En algún momento se tenía que dar, la apertura a un pequeño y joven sello de Texas, que este último tiempo va dando que hablar, nos referimos a Disaro, plataforma libertaria que aglutina a variados proyectos musicales y visuales, desafiantes y subterráneos nos dejan otra visión sobre el arte ocultista y la aventura del collage en sus más variadas expresiones.

Hemos querido partir con oOoOO, agrupación liderada por un muchacho de San Francisco, sólo tenemos estos signos que lo representan... "Señales de socorro hechas con aros de humo, la mejor forma de descifrar el código es simplemente añadiendo tu propio significado. Para mi sólo es una sucesión de espacios vacíos", según el mismo oOoOO.
¿Un poco perdidos?, bueno nosotros también, pero los sonidos que se desprenden de este su primer CD-R, son los que importan de momento, si entraste en el halo maligno de Salem esto te podría interesar, a medio camino entre la darkwave y el synth-pop, "No Summr4U" es un corto manifiesto de atmósferas por supuesto siniestras, que son mutadas por cortes bruscos de grabaciones, ruido y mucha oscuridad, a ratos oímos cancioncillas digitales cubiertas en la bruma, se esconden como un secreto susurrado, una voz celestial lo deja claro por momentos, pero al parecer le apetese más la denuncia, la mirada femenina ante una escena plagada de 'señores de culto' que por supuesto no lo representan para nada, una música infestada de imagenes y misterio, bases programadas y mucha textura insana, teclados primarios que se expanden y una voz que se mantiene siempre vigilante, pero acallada.

Le seguiremos la pista de cerca, así como a otras estructuras de Disaro Records, ahí están también: Modern Witch, Mater Suspiria Vision, Passions, //Tense//, White Ring y varios más, ya cuentan con su primer compilado, el que muy pronto entregaremos para su deleite, esquimales.


Raúl Cabrera Hidalgo.











EFFI BRIEST
Rhizomes

sacred bones, 2010


Sexteto de chicas de Brooklyn con su primer disco bajo el brazo, Effi Briest regresa con ese sonido orgánico y minimal del post-punk y lo hacen con una brillantez que desencaja.
No hay oscuridad a la manera de Joy Division por ejemplo, esto más tiene que ver con The Slits por la voz y actitud de su cantante Kelsey Barrett, pero unirlas a nombres igual sería algo simplista, ya que cuentan con un fondo sonoro propio y poderoso, sincopado y elevado como las agrupaciones del rock alemán de los 70s', nuevamente marcianas con esos teclados retro-futuristas, unidos a la base ritmica marcial y a múltiples ruidillos que van y vienen sin orden ni estructura.
Guitarras que golpetean sobre ambientes limpios, las voces por momentos se tornan algo aereas y distantes, hay una preferencia por urgar en lo salvaje y espartano como en "Long Shadow", un trance de otro tiempo que viene por nosotros, espeso y combativo, ya más primitivas en "Cousins", geniales y maquievalicas con Rebecca Squiers y su clarinete desquiciado.

Una interesante apuesta del sello Sacred Bones Records, siempre tratando de mirar entre las nuevas definiciones del ruido after-punk, creemos que con Effi Briest comienzan a pisar sobre una nueva huella, el tiempo lo dirá en todo caso.


Raúl Cabrera Hidalgo.











Y con 2 años de recorrido, regresan mansas las olas del Hawái:






Este 2010 ya habrán pasado más de veinte años, más de dos décadas. Décimo LP, muchos EP’s en el camino, y acá están de nuevo, insobornables e infalibles como ellos solos. Booth & Brown, el mejor dúo, la mejor banda que ha surgido en las islas británicas en los últimos tres lustros. Este álbum sucede a “Quaristice” (Warp, 2008), el que para muchos significó una suerte de reencantamiento, un back to basics. Esto porque la trilogía anterior significó una sumersión en un pozo muy oscuro, un pozo del que algunos veían difícil salir. Confusión, sonidos intrincados, complejidad, ritmos para nada fáciles de aprehender. Sin embargo, particularmente creo que tanto “Confield” (Warp, 2001) como “Draft 7.30” (Warp, 2003) y “Untilted” (Warp, 2005) conforman un tríptico fascinante y absorbente, magia digital inigualable, a la altura de sus más celebrados y reconocidos discos de mediados de los noventa. Por eso precisamente, y aunque me cueste decirlo, tengo ciertas objeciones con “Quaristice”, no con el disco entero sino con ciertos tracks que no cuadraban en él, faltos de esa densidad a los que nos estaban acostumbrando. Y eso no fue del todo casual. “Con ‘Quaristice’ estabamos haciendo todo lo que posiblemente podríamos hacer en vivo y grabándolo como una jam”.

De vuelta al 2010. Si el anterior trabajo implicaba o intentaba –con ellos eso puede ser fruto del azar o parte de un plan perfecto– ser un retorno a los sonidos más dinámicos, “Oversteps” consigue ser un retorno a “Tri Repeate” (Warp, 1995) o “Chiastic Slide” (Warp, 1997), sin que deje con ello de ser nuevo. En el fondo, todos sus discos lo han sido, forman parte de un mundo siempre en movimiento, donde la palabra evolución tiene que ser tomada con mucho cuidado, pues a simple vista no se ven, pero si uno escarba entre las rendijas sonoras y si uno ve a Autechre como un todo, logra verse esa evolución y un desarrollo progresivo y ascendente a lo largo de todo este tiempo, un avance prematuro y evidente. Ya desde el principio los avances eran notorios –“Amber” (Warp, 1994) ya era un paso muy por delante respecto a “Incunabula” (Warp, 1993)–. Este también lo es, aunque eso impliqué mirar atrás, pero insisto, a Autechre hay que mirarlo como un conjunto más que separadamente. Mientras la electrónica se enredaba en sí misma, disparaba para cualquier lado, ellos estaban en lo suyo, sin mirar al lado más que lo necesario –“No pensamos en el oyente, y eso puede ser que provoque que no siempre seamos fáciles de entender ni digerir. Lo que queremos es convertir en sonidos nuestra forma de manipular el software y la tecnología”–. Encerrados en su esfera, consiguen, otra vez más, crear dimensiones paralelas de sonidos difíciles de etiquetar: hip hop (“treale”), ambient (“see on see”), electro (“qplay”), industrial, IDM, siempre seguida de esa palabra a veces odiada pero que sin duda es la más recurrente a la hora de describirlos: abstracto. Algo que no significa mucho, pero que ilustra mas o menos bien lo que hacen, esto es, la imposibilidad de agarrar aunque sea una de las múltiples facetas que contienen cada uno de sus tracks, imposibilidad que es tanto nuestra como suya –“No sabemos porque hacemos lo que hacemos o porque nos gusta, pero sabemos que es el resultado de montones de programaciones a través de nuestras vidas y montones de otras cosas que han pasado, pero eso es todo lo que sabemos. Es como preguntarle a un niño por qué juega en esas estructuras elevadas. ¿Qué quiere decir por qué? ¿Qué tipo de pregunta es esa?”–. Simplemente viven dentro de su propia estructura que está por sobre ellos, y desde ese aislamiento moldean la realidad sonora –“ Tu tienes un sistema. Y escuchas los resultados de ese sistema. Gran parte del sistema envuelve hablar entre nosotros y escucharnos a nosotros para ver dónde están, y ellos dicen ‘si tu estás haciendo ESO luego yo haré ESTO, y si ESTO sucede, luego ESTA acción pasará. Hemos estado programando cosas como estas por doce años”–.

“Oversteps” es otro piso más en esa gran edificación construida sobre la base de loops, ritmos indefinidos, partículas en constante coalición, melodías superpuestas, melodías que tienen un principio pero cuyo final ocurre luego de terminada la canción. Sean Booth y Rob Brown arman sus temas como para ser escuchados por seres con mas de dos oídos, los construyen como quien tira líneas de un lado a otro, sonidos rectos y curvos cruzándose unos con otros. Objetos sin forma dispuestos en perfecta simetría.


Hawái.










SPARKLEHORSE + FENNESZ
In The Fishtank 15

in the fishtank, 2009

Septiembre 8 de 2003, Ginebra, Suiza. El festival La Batie reúne a dos músicos distantes tanto geográfica como estilísticamente, el austríaco Christian Fennesz y el norteamericano Mark Linkous (Sparklehorse). Sin embargo, este último ya confesaba una admiración por el primero, y siempre llano a ampliar su sonido, deseaba colaborar con el espigado guitarrista. “Intentamos mezclar el sonido de Christian con la guitarra, que suena manipulada por el ordenador, con las melodías de Sparklehorse. Fue muy interesante hacerlo porque comprobamos que siempre hay una reinterpretación de nuestra música. Realmente, nuestro encuentro en Ginebra fue todo un éxito”.

Diciembre de 2007, Nederhorst Den Berg, Holanda. Como parte del proyecto In The Fishtank, una extensión del sello y distribuidora holandesa Konkurrent, invitan a músicos a quienes sienten fuertemente relacionados para grabar juntos. Ellos tienen dos días en el estudio para hacer lo que quieran hacer musicalmente. E hicieron lo que quisieron. Unas cuantas herramientas: guitarras, acústicas y eléctricas, teclados, laptop y voz. Un par de días. El resultado, siete temas, poco más de cuarenta minutos de música a veces al borde del ensayo y del experimento, pero la mayor parte del tiempo capaz de traspasar esa línea para llegar a aquel lugar llamado canción, un lugar pretendido por ambos. En un primer momento, la feliz unión se inclina por irse hacia los terrenos de Fennesz, sobre todo por las texturas electrónicas, los ruidos escuela Mego (“Shai-Hulud”), las guitarras tratadas mirando hacia islas soleadas –“Endless Summer” (Mego, 2001)–, más cercanas al paisaje pero igual colindando con el pop. Pero ahí están los teclados presentes “Music Box Of Snakes”, tan próximos a Sparklehorse –este siempre ha intentado llevar su folk por otras direcciones–, como sacados de “Good Morning Spider” (Capitol, 1998). Ahí está la voz o más bien los susurros ambientales de Mark en “Goodnight Sweetheart”. A continuación de eso, el primer punto alto, “If My Heart”, una canción completamente Sparklehorse, más desnuda de lo habitual, en esta ocasión las cuerdas vocales de Mark dignas herederas de Robert Wyatt, y solo cubierta de pequeños fragmentos, como lentejuelas sobre una vieja vestimenta tradicional. También hay espacio para el noise repetitivo y lúgubre (“NC Bongu Buddy”), pero se haya rodeado de dos piezas para guitarra, una para cada uno de los protagonistas, Linkous, folk prístino encerrado en una caja musical, Fennesz, acordes igual de limpios, impensados hace una década.

Marzo 6 de 2010, la tristeza cubre el cielo, está lloviendo de nuevo. Mark se ha ido para siempre, ha decidido quitarse la vida. Ya no habrá más discos de Sparklehorse, ya no habrán mas colaboraciones como esta. A veces la muerte de gente que no conocemos y que están muy lejos afectan como si fuesen nuestros vecinos. Algo así me sucedió con esta. Espero que su decisión haya sido para bien. No creo que haya un dios, pero como otros albergo la esperanza que existe y que hay un lugar mejor. Ojalá que este allí. Mantengo la ilusión que esta no haya sido una estrella que se apagó sino una que simplemente cambio de rumbo, en dirección hacia ese lugar mejor. La desviación de un sueño. Adiós Mark. “Fue con placer y orgullo que tuve el honor de trabajar con Mark. No puedo describir cuanto lo extrañare, pero tengo el consuelo de saber que el ha encontrado paz”, Christian Fennesz.


Hawái.





Escucha El Sueño del Esquimal, los jueves desde las 21 hrs, transmitiendo desde Radio Placeres 87.7 fm para Valparaíso y sus alrededores, también online para el resto de este y los otros mundos.





ToKatas, ToKatas... Tokatas!












mayo 11, 2010

NO WAVE, sueño esquimal#289, jueves 13



contorsiones subterráneas





Cuando un montón de jóvenes se olvidaron de cualquier régimen artístico, estético y conductual, nació la No Wave, a fines de los 70's en New York, casi de la nada, en subterráneos húmedos, en pequeñas salas tocando para un público reducido, justo ahí algo se quebró en la música, de-construyendo conceptos, agazapados en el ruido y el error crearon este cordón duro que se quedó atrapado en los años, desvalido, atonal y anárquico, hoy regresa para manifestar ese camino explorativo, el mismo que hizo aterrizar en su antro a Brian Eno, buscando nuevas recetas registró en "No New York" (1978) algo de la camada peligrosa, quedando como siempre horizontes marginales sin tocar, alejados de modas y estilos, guardados, malformados y olvidados, muchas de estas bandas no duraron más que el tiempo preciso y menos grabaron algún disco, no era la idea de seguro, pero sin embargo permanece la patada al sistema, retorciendo ordenamientos y estandares vacíos.

Buena historia... y sí, luego Sonic Youth se convertiría en una banda famosa.







MARS
3E / 11,000 Volts

ze records, 1979








DNA
Dna On Dna
(comp.)

no more records, 2004








THE CONTORTIONS
Buy

ze records, 1978








RED TRANSISTOR
Not Bite/We're Not Crazy
red star records, 1978








TEENAGE JESUS & THE JERKS
Teenage jesus & The Jerks

lust/unlust music, 1979








THEORETICAL GIRLS
Theorectical Record

acute records, 2002








COME ON
New York City 1976-80

heliocentric, 1999








DARK DAY
Hands In The Dark

lust/unlust, 1979








GLENN BRANCA
The Ascension

99 records, 1981








SONIC YOUTH
Sonic Youth
Ep

neutral records, 1982








MODEL CITIZENS
Model Citizens

spy records, 1979








THE LOUNGE LIZARDS
The Loung Lizards

editions eg, 1981








UT
Conviction

out records, 1985








LIZZY MERCIER DESCLOUX
Mambo Nassau

philips, 1981







NO WAVE es un programa especial de El Sueño del Esquimal y se transmitirá hoy jueves 13 de mayo de 2010, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm para Valparaíso y sus alrededores, también on-line para todo el orbe.




mayo 03, 2010

El Sueño del Esquimal #288, jueves 6 de mayo.






Noche de esquimales y santos querubines de la lluvia, bendiciendo para tí.





AKIRA KOSEMURA
Grassland

schole, 2010

Instantáneas sonoras venidas desde un horizonte plácido y confortable, electrónica suave y piano minimal, delicados refugios de vista panorámica hacia ambientes relajados y rurales.
Akira Kosemura es un pianista de Tokyo que siempre en sus composiciones hace destacar la imágen inmersa entre sonidos espaciosos y preciosistas, dueño además del sello independiente japonés Schole, sutilmente ha ido creando un universo propio de polaroids auditivas de ultra-alta frecuencia y acogedora claridad.
"Grassland" es su cuarto álbum consecutivo en estos últimos años, en este Kosemura interviene los trazos distanciados de su piano nostálgico con envolturas electrónicas refinadas y aéreas, formando así paisajes plenos como "Petrarca" y "Light", junto a la voz invitada de Haruka Nakemura y las guitarras tratadas de Paniyolo, pareciera una lluvia de infinitas luces que caen acariciando, la música como método de sanación, todo muy detallista, muy japonés.
También hay momentos más instrospectivos como "Marriage" y "Amour", suaves armonías de piano desnudo y sereno, tratamientos desamparados a los que Akira dota de luz y fineza, siguiendo el camino de Satie o Dakota Suite.
Otro tema especial del disco sin duda es "Little Dipper", flota en el aire como un dibujo dejado por un niño en algún instante de concentración o magia, no podemos evadir el embrujo de este ambiente brillante donde se confunden las hojas en el viento, los recuerdos olvidados y un amplio cielo que nos invita a la esperanza de un nuevo comienzo.

Ilusión y terapia...


Raúl Cabrera Hidalgo.










COCOROSIE
Grey Oceans
sub pop, 2010

Amadas y odiadas, siempre se las arreglan para demostrar ese talento innato que desde un comienzo nos hizo parte de la secta CocoRosie, "Grey Oceans" es el cuarto álbum de las hermanitas Casady, dos chicas desenfrenadas que viajan a través del mundo, tomando ruidos y elementos de aquí y de allá, para fundirlo todo en una música extraña, atractiva y placentera.
Pasando por los míticos estudios Panda en Buenos Aires, donde conocieron a músicos locales que colaboraron en este trabajo, también grabado entre las estaciones París, Nueva York, Berlín y Melbourne.
Como es de esperarse la producción del disco es cuidada, de inmediato notamos a unas CocoRosie más relajadas de lo normal, pero es sólo la apariencia del tema inicial, el gris y distante "Trinity's Crying", manto arcano desplegado por las voces de Bianca y Sierra, apareciendo brillantes y espirituales.
Ya en el segundo track, "Smokey Taboo" se hace presente el misterio y la seducción junto al rapeo característico rodeado por voces líricas en la espesura, percusiones orientales van conformando una especie de danza tribal lenta e inductiva, vientos y sonoridades fronterizas terminan por cerrar un ambiente sacro-pagano muy sugestivo.
Se desordenan un poco más en "Hopscotch", cabaret freakeado envuelto entre tinieblas, regresa esa gracia primaria de las CocoRosie, nunca muestran una sola cara, si no que todo revuelto en un collage sonoro instintivo y experimental que nos devuelve al origen.
De nuevo entramos en la coreografía china con los sampleos vocales que inician "Undertaker", tomados quizás de que cantante oriental del pasado, un piano bucólico va creando un loop onírico, mientras algunos ruiditos adornan los bordes, se trata de una canción cadenciosa que en 3 minutas nos transporta lejos, tocando una memoria desconocida.
Densos oceános grises que se presentan ante la audiencia, ya no basta con quedarse recordando "Le Maison De Mon Reve" (2004), cuando está claro que sus 4 discos manifiestan encanto y sentimientos únicos, en distintos rieles por supuesto, pero todos entrelazados por una creación fuerte y carnal.
Campanillas digitales abren la ruta en "Lemonade", dando paso a las agudas voces de las gemelas, que gruñen y susurran dentro de un paraje artificial y melancólico, textos y ambientes sacados desde los sueños, como también los pajaritos, animales y grabaciones de campo de "Gallows", una puerta que se queda abierta, hay un mundo nuevo al otro lado... drogra silvestre.

Sale a la venta el 11 de mayo próximo, y seguro dará que hablar.


Raúl Cabrera Hidalgo.










TRANS AM
Thing
thrill jockey, 2010

Esperado regreso de los fantasmas de Washington D.C., Sebastian Thompson, Philip Manley y Nathan Means forman Trans Am, una de las bandas más extrañas del firmamento indie norteamericano, con 13 álbumes editados (contando esta nueva 'cosa'), siguen desafiando los ejercicios de estilo y cualquier etiquetaje para su sonido descarnado y catártico, fueron parte de la camada más destacada del post rock y ni siquiera se dan por aludidos, continúan con su amor por Kraftwerk, el space rock, el ruido y las descargas eléctricas.
Ahora llegando como astronautas experimentados luego de un viaje por las galaxias del sonido marginal, lo cubren todo con esta gran nave llamada "Thing" y se perciben recargados sin duda.
Batería marcada y teclados expansivos muestran esa primera pisada lunar, marcas de la casa, ahora quizás un poco más apocalípticos, desfiguran el ambiente con sonido maquinal oscuro y contundente, propagando ese virus marciano en 12 cortes que parecieran formar un solo cuerpo rugoso y anti-natural.
Como escapar al noise terminal de "Heaven´s Gate" por ejemplo, 6 minutos de conflicto y caída libre, aviones que se estrellan y bombas de racimo que no dejan ningún rastro de humanidad, así es porque su mundo se encuentra entre tinieblas y ruinas constantes.
Supervivientes que avanzan ante la devastación, codificador de voz incluido y punk sintetizado en "The Silent Star" y "Arcadia", nuevas líneas de comportamiento para la sociedad industrializada.
También hay metales más pesados como "Black Matter" y "Naked Singularity", aceleración, minimalismo y mal gesto manifestado con seguridad y sin una partícula de relajamiento, Trans Am es un cuerpo duro, imperturbable y peligroso como las sierras afiladas que cubren "Bad Vibes", uno de los trazos más destacados de este gran desastre que amenaza con tragarnos.

"Thing" no trae sonidos cómodos, requiere aguante y mente inquieta, algunos lo disfrutarán, otros sencillamemte arrancarán.


Raúl Cabrera Hidalgo.










PAUSAL
Lapses
barge recordings, 2010

Debut en largo para este dúo británico, Alex Smalley y Simon Bainton son Pausal y tratan de descifrar la luminosidad del espacio ambiental en la música, nunca se ha sentido tal placidez, adentrándose en ese resplandor etéreo hasta hacerse parte del mismo y desaparecer.
Si Brian Eno describío pasajes notables de no-música y ambientes vacuos, Pausal lográ penetrar la esencia del fulgor en los casi 15 minutos de "Velmead In Common", sonidos que escapan al ámbito estrictamente musical, llegando directo a lo sensorial, transformación auditiva construída por capas y reverberancias de sintetizadores.
¿Será posible atrapar el sonido del silencio?, si no lo es, estuvieron cerca estos muchachos, sólo puedo pensar en Stars Of The Lid como un precedente a "Lapses", no hay forma de desprenderse una vez adentro, como querer dejar el calor de "Lapsing", elevación constante y una sonrisa que se esboza en el rostro del viajante.
"Fall On Certain Accent" es una grabación de urbanidad, como queriendo bajar por un minuto a la tierra y volver al presente ordinario, es sólo un puente de reposo antes del nuevo ascenso que nos espera, "One Watery Lens", otra vez un color amarillo pálido lo cubre todo, si alguna vez soñaste con volar, creo que podrías entender tal amplitud, pareciera que el tiempo se estancara y perdiera su valor terrestre.
Cuando Pausal deja por momentos su vuelo, curiosamente se refugia en el agua o en el mar , y como "Lapses" es un disco extenso de más de 1 hora, encontramos varias vertientes como "Midshipman", cortos trayectos donde el líquido primordial entrega su propia plegaria de salvación.
Y así todo el rato subiendo y sumergiéndose, no queda mucho tiempo para pensar, todo está dispuesto para el TRANCE en esta obra, han encontrado una nueva forma de trascender y es a base de suspiros y corrientes aéreas.

Muy recomendable.


Raúl Cabrera Hidalgo.










EYELESS IN GAZA
Answer Song & Dance

monopol/ambivalent scale, 2010


Una de las grandes bandas que nos dejó el post-punk inglés es Eyeless In Gaza, le han ganado la partida al tiempo y los estilos, su música perdura intacta, la voz privilegiada de Martyn Bates y las estructuras enigmáticas creadas por Peter Becker desde Nuneaton, la plataforma vanguardista continúa entregando discos de calidad, este año cumplieron 30 años de historia y lo conmemoran con este nuevo material, "Answer Song & Dance", un trabajo donde se mezclan todas las vertientes que han visitado en su extensa trayectoria: avant-folk, spoken word, industrial funk, pop oscurecido, etc.

Facturan música especialmente diseñada para abstraerse observando cielos tormentosos, amaneceres desapacibles y paisajes desolados pero algo dulces. EYELESS IN GAZA no han nacido para ser estrellas del pop.

A simple vista, carnaza de independientes. Un producto que parece hecho a medida para mitigar resacas de excelso easy-listening, para descender a los niveles más indómitos del anticiclón moderno y para sedar el recalcitrante espíritu de coleccionista de contracorrientes que habita en muchos de nosotros. Pero si la molestia de despejar el ambiente de las telarañas que teje la catalogación no es demasiado esfuerzo para el lector sea de la rama de adictos a la vanguardia trucada de unos Talking Heads o al pandemonium tétrico de The Birthday Party por citar sólo dos casos discernirá que Eyeless In Gaza (”es el título de un libro, un libro de Aldous Huxley”) es un grupo drásticamente adaptado a los ideales que la constelación del independentismo derramó en los coletazos del 77, un dúo de solitarios que aprovechó la alternativa discográfica con una fidelidad tan sincera que sólo puede ser achacada a la también solitaria condición de su música. De no ser por la operatividad de las indies, y por la necesidad de ésta que clamaban las particularidades de Eyeless In Gaza, nos hubiésemos visto privados de una trayectoria que ha proporcionado una serie de discos, cuatro en concreto, ricos en atmósferas densas como la noche, invocaciones de hechos cotidianamente misteriosos y matices que perforan la capa de compromiso que corroe la, generalizada, transitoriedad del rock británico actual hasta llegar a su esencia más agria e irreal.
Eyeless In Gaza son, en el mismo frente que The The, New Order y algunos otros, la respuesta frente al engranaje contractual, las necesidades generadas por el escaso convencimiento sobre lo que hacen que aqueja a ciertos grupos (véase a Japan, ABC, OMD, Siouxsie, etc.), y la pérdida de esa noción que dice que con los medios de siempre se pueden expresar significados diferentes. Sólo hay que saber hacerlo.


www.eyelessingaza.com/eigintdramaydestinospan.html







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