septiembre 25, 2010

El Sueño del Esquimal #302, jueves 30 de septiembre.




Música independiente en grandes nombres y entusiasmos recargados, aún acongojados van delineando las estructuras de un nuevo Sueño Esquimal, para ustedes aquí van un buen ramillete de influencias.






En 1993 se formaba una joven agrupación en Nueva York, Blonde Redhead, apadrinados nada menos que por Sonic Youth en el sello Smell Like Records, la banda liderada por los gemelos italianos Simon y Amadeo Pace y con la japonesa Kazu Makino en voces, publican en 1995 su disco debut homónimo que venía con una considerable dosis sónica que los situó de inmediato en el firmamento de pop ruidista tan en boga por esos años junto a bandas como Velocity Girl, Polvo, Dinosaur Jr., Built To Spill, Yo La Tengo y por supuesto el antes citado grupo de Moore, Gordon y compañia.
Tiempo que corre en forma irremediable, 17 años después y con su octavo disco a cuestas, los Blonde Redhead fueron cargando el jardín con melodías análogas, susurros y elegancia, transformando el ruido en paisajes hondos de melancolía y delicadeza, justamente este efecto coincidió con su entrada al sello inglés 4AD y el album "Misery Is A Butterfly" (2004), más aún con el alabado "23" (2007), dream-pop flotante sostenido en la voz celeste de Kazu Makino.
Bien, ahora con "Penny Sparkle" al parecer la embarcación se ha entregado por completo a la seducción del oleaje maquinal, sin baterias ni guitarras se lucen con un disco refinado, oscuro y arrullador a más no poder, casi totalmente construido por sintetizadores, secuenciadores y cajas de ritmo, se extiende un amplio borde de encantamiento en estas canciones lentas y de visión nubosa.
Investigadores en el pop de avanzada, abren el puerto con "Here Sometimes" (además primer single de esta placa), atmósfera imaginativa moviéndose entre teclados tristes y aparataje techno-pop, las voces dan claridad y ascención a este caramelo helado de entrada.
El disco entero ha sido grabado entre Estocolmo y Nueva York por los productores Van Rivers And The Subliminal Kid (Fever Ray) y el legendario Alan Moulder recordado por sus contribuciones en trabajos de My Bloody Valentine, Curve, The Jesus And Mary Chain, NIN y Depeche Mode, así el frío y la distancia eran esperables, como también la belleza del paraje nevado.
Una vez adentro comenzamos a disfrutar lentamente con esta brisa amable y constante, como en "Will There Be Stars" con un sutil Amadeo Pace en la voz principal y una atmósfera cautivante que podríamos conectar al sonido de The Whitest Boy Alive, Air y Telefon Tel Aviv, temazo.
Regresa el murmullo infantil de Kazu Makino en temas realmente liberadores como "Love Or Prison" con ruidillos y ritmo viciado, y una "Oslo" dulce y resplandeciente con esos teclados tan 80's, es invierno pero hay flores y naturaleza que recibe con ternura al pasajero de los sonidos.

Entre medio de la neblina se manifiesta el cariño y la cercanía, Blonde Redhead en estado puro, y de repente otra vez estamos en la orilla junto a los ilustres escultores de melodías y el cristal.


Raúl Cabrera Hidalgo.












SALEM
King Night

iamsound, 2010

Desde el 2008 que vienen sacudiendo el ambiente con Eps y entregas de tiraje limitado, el trío de Michigan se ha convertido en un baluarte para el nuevo ruido electrónico ensombrecido y estandarte de 'la novedad del año', el tan mentado y emocionante witch house, que por supuesto también nos ha encandilado a nosotros.
Les veníamos siguiendo con cautela en la espera de su primer Lp, el que ha sido publicado por IAmSound Records este 28 de septiembre bajo el nombre de "King Night" y viene espeso, hiriente, desolador, maldito a fin de cuentas.
No había otra forma cuando John Holland, Heather Marlatt y Jack Donoghue desde un comienzo han sobrecargado las atmósferas electrificadas con un clamor que pareciera venir desde los subterráneos más siniestros de la America del Norte.
Tomando sustancias en descomposición de la vieja darkwave, el hip hop más fisurado y el shoegaze experimental dan vida (o traen desde la misma muerte) a un engendro apabullante, narcótico y fascinante.
Desde un principio se siente el latigazo, "King Night" tema inicial que se suspende en una especie de misa negra atormentada por teclados extensos, aparataje espásmodico y percusiones desafiantes, una verdadera ópera diabólica, Dead Can Dance pero en mala.
Los Salem no se guardan nada, no dan concesiones de ningún tipo en su música espectral, todo está dispuesto aquí para el daño y el embrujo, te vas discretamente o lo tomas como la droga tan esperada. "Asia" es el primer single del disco, una marea dislocada y ácida que en su interior porta la voz medium de Heather comunicándose en forma directa con un universo mortecino, dimensiones paralelas e invisibles que deprimen el espacio sonoro a pesar del ruido reinante.
"Frost" podría sacudir a los románticos de atuendo oscuro, Cocteau Twins intervenidos por un cortocircuito de sistemas peregrinos y otra vez los ritmos en total anarquía.
Tuercen el rostro en "Sick", esto es hip hop del más allá, retomando el camino que el trip-hop no quizo profundizar (Tricky queda como un niño de pecho), sombras fantasmales que se apoderan del espíritu gangsta, triturándolo en un hábil funeral.
A este punto es bueno reconocer que Salem exhibe en su disco debut una fuerza poco usual, la maquinaria que tiembla en busca de un reducto desconocido, la ofrenda libre para un nuevo carácter, se elevan, se retuercen y se agigantan cerrando cualquier salida entre las reverberaciones del trance y la oración.
Asfixiando en los límites del rap, si había una forma de experimentar entre tanta capucha, "Trapdoor" podría ser un punto de convergencias para una tropa amorfa y protestas callejeras hacia un cambio verdadero.

Sobrecarga ahora más que nunca necesaria.


Raúl Cabrera Hidalgo.












Iniciaremos estas lineas para hablar sobre otra leyenda inglesa proveniente de Manchester en plena década de los 70's, nos refererimos a The Fall.
Se formaron en 1976 bajo la figura y sombra del Señor Mark E. Smith, sobre su persona se podría contar una verdadera novela marcada por episodios tragicómicos con tintes densos o delictuales como quieras llamarlo, pero lo que nos convoca hoy es su trabajo musical, con una discografía casi innumerable la cual conserva entre sus estandartes a "Dragnet" (1979), "Grotesque (After The Gramme)" (1980), "Hex Enduction Hour" (1982) y "Perverted By Language" (1983) la flor y nata del legado FALL dentro de una lista sideral de referencias (cerca de 80 publicaciones entre albumes y Ep's).
Sus inicios fueron muy incendiarios y primitivos con un mensaje bien marcado en contra del sistema imperante por esos años en el Reino Unido, sobretodo hacia algunos personajes 'sagrados' como la monarquía y la ex-dama de hierro, después incursionaron por distintas vertientes sonoras como la new wave, el techno-pop y el industrial bailable, la voz de Mark E. Smith tan particular con esa especie de magáfono fingido que cubre su incansable garganta a prueba de todo y que ahora ya es clásica (y copiada también), sin duda este personaje hoy por hoy es una leyenda viviente que se niega a morir conforme pasan los años.
Su presente ahora es el disco "Your Future Our Clutter", un trabajo super estimulante donde vuelve a esa añosa caverna post-punk que lo vió nacer, la guerrilla que continúa.

A la figura del eterno Señor Mark y su máquinaria incansable.


Franco Milesi.












SWANS
My Father Will Guide Me Up A Rope To The Sky

young god, 2010

Cuando menos te lo esperas pueden venir el despertar, esto queda claro en el esperado retorno de Swans, por años una de las agrupaciones más tormentosas del sonido marcial y explorativo.
Fundados en Nueva York por Michael Gira en 1982 en los bordes de la no wave y el post-punk, Swans trajo de nuevo el arrebato y el desafio a la música contemporánea y eso no se olvida.
Ahora Gira ha rearmardo sus huestes, dejando fuera el manto gótico de Jarboe (que terminó por acabar la banda en 1997), todo pareciera acercarse a los comienzos de Swans y placas como "Fifth" (1983) y "Cop" (1984), claro que han pasado cosas entre medio, sucesos y experiencias que han enriquecido a Gira, todo esto tiene su salida en "My Father Will Guide Me Up A Rope To The Sky", un disco intensísimo, tirante y contundente que no da tiempo al desgano ni a las poses, esto es de nuevo la música en el despeñadero y el aliento frío cortando el cuerpo.
Muchas de estas canciones ya habían aparecido en el disco acústico que Michael Gira publicó a comienzos de año bajo su propio nombre "I Am Not Insane", sin embargo es aquí cuando realmente se transforman en la pesadilla necra para la cual fueron compuestas, como un cuerpo fortificado comienzan a aparecer... "No Words/No Thoughts" de más de 9 minutos es una delicia de noise abrasivo y a la vez un temporal electrizante para el cual sin ninguna duda no estamos aún preparados, más que punk viene envuelta por una conducta de un tiempo que aún no conocemos, música terminal y apocalíptica, los Swans ahora vienen a colocar la lápida definitiva.

Pero todo esto no es obra del azar, el nudo ciego trae consigo la unificación de conceptos sonoros, para lo cual Gira ha llevado al estudio a músicos que de alguna forma tienen que ver con su historia antigua y presente, así encontramos a Norman Westberg lugarteniente de toda una vida en Swans, Phil Puleo (ex-Swans y The Angels Of Light), el multi-instrumentista Bill Rieflin, Thor Harris (de Shearwater), Christoph Hahn (ex- Swans y The Angels Of Lights), Chris Pradvica (de la última generación de Swans antes de la separación) y Kenny Siegal, todos reunidos en torno a nueva vestidura que guarda en su centro ese espíritu provocador que siempre hizo de Swans una banda distintiva e irrepetible.

Y van las canciones, el recocimiento de Gira sobre la americana profunda queda de manifiesto en "Reeling The Liars In", el predicador ya se siente en casa y arremete con la perturbadora "Jim" las contorsiones subterráneas se mueven nuevamente como un bulto pesado difícil de esquivar, hay un hedor a canción gospel que se muere entre los guitarrazos ruidistas y un dulcimer en estado sublime, las vocalizaciones son a cada paso más sensitivas y delatoras, el hombre sabe llegar.
Golpes, gritos, máscaras que caen, estrangulaciones y asesinato vienen concentrados en "My Birth" y "You Fucking People Made Me Sick", temas espartanos que traen otra vez esa vena abierta que se derrama a borbotones, más todavía en este último con la voz de Devendra Banhart y Siobhan Duffy Gira (su hija) a dúo y luego nuevamente el ruido como emblema, la desfiguración.
A fin de cuentas se trata de un disco poco apasible, difícil, sólo como los Swans pueden hacerlo intrincado, pero a la vez es uno de los grandes regresos del año, "Inside Madeline" manos que sangran frente a una realidad manifiesta, el único camino, la huella de los cisnes negros que queda marcada.


Raúl Cabrera Hidalgo.













ANBB
Red Marut Handshake

raster-noton, 2010

Hace un tiempo que tenía pendiente escuchar "Ret Marut Handshake", el disco que han sacado Alva Noto y Blixa Bargeld bajo el nombre conjunto ANBB. La verdad es que lo he ido dejando, curiosamente, porque no esperaba gran cosa. Digo curiosamente porque tanto Noto como Bargeld son dos grandes fantasmas de mi imaginario personal, y cuando digo grandes, quiero decir GRANDES. El caso es que supongo que el retraso en su escucha estaba relacionado con dos cosas; la primera que la línea que está cogiendo Raster-Noton últimamente no me tira mucho, y la segunda que hace años que no sigo a Einstürzende Neubauten.

De entrada, quizás la música de Alva Noto y de Einstürzende Neubauten no parezcan tener mucho que ver. La frialdad minimalista del primero dista bastante del romanticismo de los segundos (romanticismo en el sentido estético/filosófico, supongo que ya se entiende), pero ahí en el fondo todo viene de la estructura industrial, digamos.

Si alguien me hubiera dicho hace unos años que Noto acabaría sacando discos con cánticos me hubiera reído en su cara, y mira tú... Y el caso es que escuchando "Ret Marut Handshake" por primera vez casi me pongo a llorar. Bargeld siempre ha tenido un subtexto bastante acongojante, y no lo digo en mal sentido. Hay temas de Einstürzende Neubauten que me transmiten una belleza inmensa digna de síndrome de Stendhal (lo que pasa cuando te sometes a una sobredosis de belleza artística), o quizás al tratarse de música sería más apropiado decir sharawadji (un efecto estético que tiene que ver con los paisajes sonoros de belleza inexplicable).

A lo mejor simplemente me gusta porque creo firmemente en el romanticismo de las matemáticas: "One Is The Loneliest Number"; o porque la electricidad es ficción (como todo); o porque me bebería la sangre de ambos dos cual vino... Tomad y bebed todos de él...


desde
músicaindustrial












SEEFEEL
Faults

warp, 2010

Cuanto tiempo ha pasado desde cuando disfrutábamos con los hermosos paisajes cósmicos de "Quique" su primer album de 1993, en ese momento se suponía que la música daba la vuelta de tuerca definitiva.
Hoy nos encontramos ante el sorpresivo regreso legendario de una de las bandas que cambió totalmente el espectro musical , nos referimos a Seefeel y su nuevo Ep "Faults", que apareció el 20 de septiembre recién pasado y con etiqueta Warp, con las mismas bases utilizadas en antaño pero lleno de texturas refrescantes inquietando la sensación auditiva por momentos. siempre se habló sobre enfocar los horizontes sonoros hacia un lugar desconocido y fascinante, más este pareciera ser aquel universo llamado simplemente 'ambient' con toda sus letras . ¿Será este el aperitivo para un próximo disco largo?. Por mientras disfrutemos de este delicioso adelanto desde Inglaterra y con mucho amor.


Franco Milesi.









Esta noche escucha El Sueño del Esquimal, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm en Valparaíso y sus alrededores, online para todo el orbe.





septiembre 04, 2010

El Sueño del Esquimal #301, jueves 23 de septiembre




Intervenciones, cambios de ánimo, estructuras que se desarman para volver a descifrar los contornos, el tiempo y su movimiento circular traen consigo otros sueños esquimales, como siempre estamos en camino...






edicionesnimia/ejercito de desunión, 2010

Con motivo de las 'nobles' fechas recién pasadas, Ediciones Nimia y Ejercito De Desunión han editado el mismo día 18 de Septiembre a través de la web este Compilado Bimercenario, un muestrario inquietante donde convergen experiencias ruidistas, maquinaria intervenida y miradas que discrepan ante tanto espejismo de orgullo tricolor y rostros extasiados en la pertenencia.
La sacudida necesaria y el derrame hasta un plano extraviado y marginal, los ritmos marciales se cruzan entre frecuencias de radio y atmósferas agobiantes, no hay columnas visibles, más bien es un paseo entre ruinas, restos y cortes desafiantes, como un alma destinada a habitar una niebla perpetua, y van apareciendo... Homúnculo, Dadi Llanquín, La Mano Frappé, Nagasaki, René Del Fierro, Valentina Villarroel, Ejercito de Desunión, Yoyol, Condemetrio Surko, Sieteyseis y Shizma, espacios que se desfiguran, todos en un proceso creativo en constante mutación, será un deleite para los que gustan del noise turbador y el aparataje explorativo enfermo.


Raúl Cabrera Hidalgo.











TAMARYN
The Waves
mexican summer, 2010

Luego del mini-album para Troubleman Records "Led Astray Washed Ashore" (2009) y algunos singles, ahora podemos sumergirnos en el primer Lp de este dúo afincado en Nueva York y formados por una chica neozelandesa de nombre Tamaryn en las voces y el músico norteamericano Rex John Shelverton.
Juntos se internan por un mundo oscurecido en "The Waves", a medio camino entre lo celestial y lo vicioso, podríamos encontrar líneas directas con el arrebato sónico espacial de Spacemen 3 y el siniestrismo delicado de Siouxsie And The Banshees (pero en estado sedante), en cada paso encontramos un nuevo territorio y todo siempre adornado por la voz abstracta de Tamaryn.
Ya en el primer corte "The Waves", los riffs atmósfericos cortan un poco el aire, hay una brisa sagrada que sobrevuela constantemente el ambiente, como si se tratáse de un trance arcano que se desprende entre ornementaciones propias del sonido lisérgico y una base rítmica que pareciera perderse en la distancia, más aún en "Choirs Of Winter", el nombre ya lo dice todo, sombras en la búsqueda de un arrullo y el frío constante que se apodera del ambiente, pozo fisurado.
Retorna el entusiamo en "Love Fade", saturación y firmeza entrelazadas como cuerpos amantes, se vienen a la mente las estructuras existencialistas de Cocteau Twins y The Cure, el espasmo y la caída nuevamente sollozando pero ahora procesadas en el bosque nocturno.
De aquí en adelante el disco se torna cada vez más ensoñador, elevación expandida que nos hace parte de un universo suspendido entre montañas mágicas, las guitarras se toman el paraje y ya casi no distinguimos la ruta, hasta que llegamos a la estación de "Coral Flower", trazo suave y cristalino que nos arrastra por los recuerdos de un pasado desconocido, la flora esculpida entre cascadas y labios, cadencias que se revelan formando un reflejo a contraluz.

No sé si a este respirar se le pueda encajar en alguna etiqueta como darkwave o shoegaze, quizás Tamaryn se queda en un pueblo limítrofe, en la propia construcción elevada que quedará pendiente para un futuro perdido, lo que queda al final sólo es el deleite, la seducción de un sonido, 'Mild Confusion'.


Raúl Cabrera Hidalgo.













Sabíamos que tramaban algo muy bueno y más largo cuando Brad Rose y Eden Hemming, Altar Eagle desde 2008 (y no Eagle Altar, también ellos, pero de teoría y práctica improvisadora), nos presentaban "Judo Songs" (Digitalis Ltd) hace un año y seguían este pasado abril con "Vintage Cats" (Digitalis Ltd). El que es uno de los matrimonios más hiperactivos del indie minúsculo entregaban así dos casetes de edición limitada y se ganaban nuestra devoción sita en el origen de un deleite ambiental que nos balanceaba entre el synth-drone y la distorsión saturada, el dreampop y el noise polvoriento, el shoegaze (shoewave, si se nos permite), la psicodelia de filtro indietrónico – pero evolucionado- y una herrumbrosa producción lo-fi. Cinco temas bañados en metal al óxido, en la primera referencia y cuatro, amarilleados de azufre, en la segunda; con los que no podían sino anticipar un debut en largo, por lo menos, significativo. Y significativo es, y lo es sin duda alguna, el primer larga duración de esta pareja de Tulsa: "Mechanical Gardens"(Type, 2010). Un lugar donde resarcirse en el recreo generoso de una plácida, pero intensa creatividad compositivo-melódico-musical y donde dejarse embriagar por la estética (re)sonante conseguida.

Mechanical Gardens es exactamente eso, un continuum de jardines mecánicos con fines depuradores y lenitivos y medios lisérgicos, drónicos y pop-ambientales. Un espacio para el deleite de los sentidos (pues para eso se conciben los jardines) que amalgama la herencia del primer shoegaze lírico y del primer shoegaze noise, los drones dilatados y la psicodelia de sostenidos sintetizados, la experimentación cósmica, el dreampop vocal coreado a dúo y una indietrónica que reverbera el sonido Warp y del primer Morr, de idolatría Factory y 4AD, y lo perpetúa y revisa con un resultado nuevo, idílico. El que dota de nostalgia oscura y anclajes darkwave a un disco que repite tres de las canciones que encontrábamos en sus anteriores casetes (y una de My Baptist Results, de Eagle Altar) y que completa con otros seis registros oníricos de voces filtradas, velocidades rítmicas oscilantes, beats texturizados, catarsis repentinas, etéreas capas que vaporizan conjuntos sonoros y se cuartean en sí mismas y una intención manifiestamente más pop. En melodías y en propósitos, en cadencias y en estructuras. Nueve piezas que confirman la genialidad de Brad Rose, no sólo cabeza armada de Digitalis (indiscutible cuna de la experimentación ambiental, los drones y la vanguardia indie, de verdad, en múltiples géneros y formatos de edición: cd, cd-r, vinilo y casete) y la revista online Foxy Digitalis, sino también The North Sea, Charlatan, parte de Ajilvsga e Indian Weapons y un largo etcétera entre proyectos propios y colectivos. Y la de su mujer, Eden Hemming, también Wax Ghost o Mass Ornament -con nueva casete publicada en Digitalis Ltd-, (por citar sólo dos de los múltiples proyectos que le ameritan). Nueve jardines de mecánica variable y movimiento libre, aunque pendular; avant-garde de tamices vintage y espacio-tiempos fásicos. De penetrantes y rotos agudos, de dulce ruido nebular. De funcionamiento encadenado y singular. Un colapso visceral en el vergel. Una odisea mecanizada en el edén.


David Cano
para Notodo.com



Era el momento justo para que Laetitia Sadier incursionara en solitario, después de toda una vidasiendo la voz motora de Stereolab, los que para ser honestos tras el lamentable fallecimiento de Mary Hansen (1966-2002) nunca encontraron nuevamente la inspiración para sus tratados de kraut-pop futurista, ahora sin embargo en "The Trip" sentimos a una Laetitia más suelta, más expresiva, más Sadier.
La francesa ha inundado este trabajo de magnetismo personal y eso cautiva entre canciones placidas que no sencillas, de nuevo quedan claros sus referentes... Brasil, Alemania y por supuesto la chanson, era que no, pero todo armado y entregado perfectamente en celofán abrazador.
Bueno sólo con su voz ya tiene guardado un pedazo de cielo, más aún si se ha hecho acompañar por músicos sensitivos como Richard Swift (además en producción), Rebecca Gates y April March en los coros a lo Hansen (que le quedan perfectos), Julian Gasc y Emmanuel Mario, algunos ya le habían escoltado en Monade (su proyecto paralelo a Stereolab) y eso se nota ya que el conjunto se exhibe compenetrado y cómplice.
Y que hay de las canciones, varias se pudieron apreciar en sus conciertos en Chile a principios de año, ahora crecen con instrumentación entera, partiendo por "One Million Year Trip" y su estructura metronómica, teclados análogos envolventes que se prolongan hacia el loop y su voz siempre presente y acariciando, esa es ya marca de la casa.
El desarrollo del disco es fino y más bien pausado, como en esos coros finales de "Fluid Sand", muy en la onda Tropicalia, "Natural Child" también es entrañable, calmada sin embargo llena de luminosidad y despertar mañanero en medio de una naturaleza libertaria, certeza sonora en la que es imposible no caer rendido.
Pero es en "Statues Can Bend" donde Laetitia otra vez se prueba la corona, demasiado bella, casi a capela la Sadier nos da el regalo más emotivo, llega muy adentro verdaderamente.
Otro punto alto de este trabajo son los covers que trae, uno "By The Sea" original del dúo norteamericano setentero Wendy And Bonnie, le ha quedado apasionante con esa batería sincopada y la guitarra puntillista, realmente esperanzador. El otro es "Un Soir, Un Chien" de los franceses dance-funk-punk Les Rita Mitsouko, 80´s y cabaret a más no poder, muestra el rostro bohemio de la Sadier en su francés natural, de nuevo las teclas y las perillas deslumbran en el salón de baile.

Recomendable sin duda, el impulso y la elegancia.


Raúl Cabrera Hidalgo.











Caminando Por La Costa_____






DUMB MACHINE
Maces Of Disruption

distance, 2008

Dumb machine es una agrupacion formada en Portland, Oregon, Estados Unidos en el año 2006, solo han sacado hasta la fecha un album llamado "Maces Of Disruption" del año 2008, su género es ampliamente diverso, donde destaca el uso de máquinas y procesadores de sonido casi elevados hacia otra dimension, aquí se dan cita elementos como el shoegaze, el electro dark o miniwave drone atmosférico, apabullante y fascinante por momentos . un mundo en donde los espacios subterráneos parecen mirar hacia los otros confines del universo imaginario.


Franco Milesi.










MARKUS MEHR
Lava

hidden shoal, 2010

Markus Mehr es un músico australiano que editó este año su primer disco llamado "Lava" bajo el sello hidden shoal, su propuesta se mueve entre el ambient electrónico y algo de drones, experimentando con guitarras sampleadas sobre ondas expansivas paisajistas, lo que le da un toque mágico casi androide podríamos decir, es por tanto un album ecléctico de piezas distorsionadas en un lugar espacial donde el tiempo parece jugar con las texturas mas suaves y radicales de la densa o cruda atmósfera volátil., un gran proceso orgánico en la música que va dejando huellas sobre las mas profundas sensaciones auditivas.
Descubrimiento sonoro recomendable.


Franco Milesi.












Y además Hawái con cuerpos celestes...







DIRTY PROJECTORS + BJÖRK
Mount Wittenberg Orca
www.mountwittenbergorca.com, 2010

Curioso encuentro este que reúne a dos entes musicales que casi sin pretenderlo han contribuido, una mas que otros, ha ensanchar los límites de aquel arte de vanguardia llamado pop. La historia es la siguente: Brandon Stosuy, colaborador de Pitchfork y hombre detrás de Stereogum, sabiendo el respeto que sentían el uno por el otro, le pidió a Björk y a Dirty Projectors, por separado, que prapararan un show especial, en el Housing Works, un café y tienda de libros en Manhattan, que además es una organización que combate el SIDA de los indigentes. Ambos dijeron que estaban más que dispuestos. La islandesa le preguntó a Dave Longstreth qué hacer para la especial ocasión. Dave dijo “no sé, supongo que me gustaría escribir una puñado de nuevas canciones para que cantemos nosotros”. Y eso precisamente hizo, en unos pocos días. El concierto tuvo lugar el 8 de abril de 2009, y un año después se reunieron para pasar ese show a una grabación, grabación que no duró más de una semana, cantando todos juntos en la misma habitación, a excepción de ciertas y muy limitadas partes sobrepuestas. La inspiración para esas nuevas canciones vino de Amber Coffman, cantante y guitarrista de la banda, quien mientras caminaba por un puente en Mount Wittenberg, al norte de San Francisco, vio a una familia de ballenas y una ballena la vio a ella. Después de esa presentación vino el disco “Bitte Orca” (Domino, 2009), luego unos singles y hoy esto, que continuando con la labor humanitaria, solo se puede descargar del sitio web, desde 7 a 100 dolares, y sus fondos irán a National Geographic para colaborar en un proyecto destinado a la conservación de los ecosistemas oceánicos más delicados.

Tan particular historia no podía desembocar de mala manera, sobre todo por los involucrados. “Mount Wittenberg Orca” es un mini LP de tan solo 21 minutos, y es una especie de sinfonía de bolsillo dedicada a las ballenas, dividida en siete partes, con una instrumentación mínima (bajos, guitarras, algunas percusiones), y principalmente focalizado en las voces. David es Amber, Amber, Angel Deradoorian y Haley Dekle son las ballenas hijas y Björk la ballena madre, la que alegremente nos lleva a la lejana killer whale de “Jóga” –“Homogenic” (One Little Indian, 1997)–. Los juegos vocales de “Ocean” y los de “Beautifil Mother”, especialmente bellos, estos cuando los hijos le cantan a la madre, contienen unas armonías que mucho recuerdan a los Beach Boys de “Smiley Smile” (Capitol, 1967), y buscando dentro de la misma familia, por cierto que a “Medúlla” (One Little Indian, 2004). “When The World Comes To An End” y “No Embrace”, ambos con David delante del resto de voces femeninas provocan el contraste necesario, sin que el papel del hombre se quede detrás. Obviamente este se trata de un trabajo de Dirty Projectors, un capricho más, en el buen sentido de la palabra, al que se suma Björk. Ni compone ni escribe nada, solo suma su interpretación y ese algo más que solo ella tiene. Pero aún así, su presencia no es de aquellas que pasan inadvertidas. Apenas mueve sus labios logra destacar de inmediato sobre el resto. La suya es de esas voces únicas que tienen un cuerpo propio y separado de los demás. Afortunadamente es buena invitada, siempre lo ha sido, y por tanto no se come al resto. Los tres temas en que su intervención es más notoria se acopla a los otros más que se impone, pero inevitablemente destaca un poco más: “On And Ever Onward”, “Sharing Orb” –“Come into my home / Murder my family and leave me alone”– y “All We Are”. Este trabajo corto es una muestra más del talento en expansión de Longstreth, y trae una ola de refresco para la islandesa, luego del muy a pesar mío algo decepcionante “Volta” (One Little Indian, 2008). “Mount Wittenberg” es una obra de una coherencia y continuidad destacable, y una cohesión perfecta entre los (pocos) elementos sobre los que se construye. Una oda a los cetáceos, una mini sinfonía submarina.


Hawái.












Hogar de gente como Ryoji Ikeda, Philip Jeck, Oren Ambarchi, Rafael Toral y, por supuesto, el más conocido de todos, Christian Fennesz, Touch ha servido de punto de encuentro de las voces –lo de ‘voces’ es un decir, pues la mayoría sino toda es música instrumental– mas adelantadas de la música moderna. Una de ellas es la de Benny Jonas Nilsen, BJ Nilsen. Nacido en 1975, el sueco ha desarrollado su carrera desde principios de los noventa, primero como impulsor de una escena en Estocolmo, y ya desde 1999 sacando trabajos, casi todos en la casa inglesa, o en su filial Ash International. Su curriculum habla de un artista “principalmente enfocado en los sonidos de la naturaleza y sus efectos en los humanos, grabaciones de campo y la percepción del tiempo y el espacio como una experiencia a través del sonido, a menudo tratado electrónicamente”.

Como una forma de captar lo que no captamos regularmente, “The Invisible City” aborda a la ciudad como un lugar a descubrir, un lugar en el que habitamos pero que comúnmente no conocemos. “Estaba enfocado en pequeñas situaciones. Cosas a las que tal vez la gente no les presta atención”. Grabado entre el 2008 y el 2009, en el disco confluyen muchos sonidos, unos artificiales –grabadoras de cinta, laptop, órgano, guitarras acústicas y eléctricas, viola (Hildur Ingveldard Gudnadottir), efectos, la mayoría de las veces manipulados– y otros más o menos naturales –field recordings de lugares como su natal Suecia, Islandia, Noruega, Inglaterra, Japón, Portugal y Alemania (en ese país, en Berlín, reside desde hace ya tres años)–. Respecto a esto último, cobra especial interés una de sus varias colaboraciones. Me refiero a sus dos discos junto Chris Watson: “Wind” (Ash International, 2000) y, especialmente, “Storm” (Touch, 2006). En esos discos aquellas grabaciones eran el elemento primordial, y ellos pasaban a ser más un músico-espectador, como en casi todos los trabajos del inglés. En este caso, son un objeto sonoro más dentro de los muchos que hay, el sonido preciso –“No creo necesariamente creo que encender un micrófono en cualquier lugar haga una grabación interesante. Busqué algo con más forma y más claridad para este disco. Los sonidos fueron todos cuidadosamente estructurados y editados para la composición”–. La fascinación y la extrañeza que produce la ciudad se miran en el espejo de este disco, el movimiento perpetuo de una urbe invisible. Sin llegar al silencio, la calma de las armónicas estructuras que fluyen en sus tracks así como la portada del álbum, obra de Jon Wozencroft, hacen pensar en una audición nocturna. En efecto, se trata de piezas que transcurren por la quietud, minimalistas melodías con puntuales destellos, casando el ambient con electricidad drónica. Mas que personas habitando, se trata de fantasmas visitando su antiguo hogar. Guitarras a la manera de Earth (“Virtual Resistance”), arboles muertos apoyándose unos con otros que recuerda viejos espíritus de las montañas del Japón (“Into Its Coloured Rays”), lluvia de sonidos monoaurales (“The Invisible City”).

Antes vino la noche breve. Con “The Invisible City” el sueco logra unir los mundos conviven en una ciudad, mostrar su cara velada, mostrar sus fascinantes caras con fascinantes y apacibles sonidos, la estática del ruido eterno. “Desde que me críe en el campo, la ciudad siempre fue algo que estaba cargado con un montón de excitante energía. Siempre tuve nostalgia por la gran ciudad, pero es un lugar que puede ser a la vez peligroso y bello. Además me encanta la cualidad meditativa que la ciudad puede proveer con su infinito drone de actividad”.


Hawái.










El Sueño del Esquimal extiende nuevamente su manto el jueves 23 de septiembre, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm y también en la web para todo el universo en movimiento.





septiembre 01, 2010

Sueño Esquimal #300!!!!




EL SUEÑO DEL ESQUIMAL #300


Celebración y recuento de estos 6 años al aire... bandas, discos y sonidos que han ido marcando el recorrido para este paisaje de música pop independiente.







BJÖRK
Medúlla

one little indian, 2004









HOOD
Cold House

domino, 2001









THE NOTWIST
Neon Golden

city slang, 2002









THE SMITHS
The Smiths

rough trade, 1984









THE MONTGOLFIER BROTHERS
Seventeen Stars

vespertine, 1999









FELT
The Strange Idols Pattern And Other Short Stories

cherry red, 1984









BELLE AND SEBASTIAN
If You're Feeling Sinister

jeepster recordings, 1996









COLDER
Again

output, 2003









BURIAL
Untrue

hyperdub, 2007









BROADCAST
Tender Buttons

warp, 2005









LALI PUNA
Faking The Books

morr music, 2004









MATT ELLIOTT
The Mess We Made

domino, 2003








SHOGUN
La Rata

luna, 2004









MY BLOODY VALENTINE
Loveless

creation, 1991









THE PAINS OF BEING PURE AT HEART
Higher Than The Stars

slumberland, 2009









LOW
Long Division

vernom yard, 1995









RED HOUSE PAINTERS
Ocean Beach

4ad, 1995









SUICIDE
Dream Baby Dream

island, 1979









PANASONIC
Vakio

blast first, 1995









GEPE
Gepinto

quemasucabeza, 2005









ANIMAL COLLECTIVE
Sun Tongs

fatcat, 2004









JOANNA NEWSOM
The Milk-Eyed Mender

drag city, 2004









NICO
Chelsea Girl

mgm records, 1971









FENNESZ & DAVID SYLVIAN
Venice

touch, 2004







Este especial de El Sueño del Esquimal se transmitirá hoy jueves 2 de septiembre desde las 21 hr por Radio Placeres 87.7 fm y online por acá