septiembre 26, 2011

El Sueño del Esquimal #333, jueves 29 de septiembre.





Buscando discos, emociones y conjunciones estelares, El Sueño del Esquimal transmitiendo desde tierras lejanas... además esta noche tendremos al proyecto noise El Pueblo De China con una sesión en directo desde el mismo antro de hielo, no te lo pierdas.








Recuerdo la primera vez que escuché el álbum "Quique" (too pure, 1993) de Seefeel y como lentamente la texturas y loops me fueron abduciendo en esa magistral obra de sonido electrónico ambientalista y abstracto, esa misma sensación de entusiasmo extremo la he sentido ahora con "Is This Power", generoso primer corte que trae el nuevo disco del sueco Alan Willner alias The Field, "Looping State Of Mind" es su tercera producción siempre desde la plataforma tenológica alemana del sello Kompakt y tal como en su ilustre debut "From Here We Go Sublime" (2007) The Field exhibe esa electrónica minimalista altamente adictiva encajada entre atmósferas lumínicas y confortables, con un arranque como "Is This Power" ya se tiene bien ganado un pedazo de cielo, campo abierto donde se cruzan la IDM noventera, Trance, Dubstep, Deep House y toques de Krautrock cósmico, ya más directo y bailable en "It's Up Here" con sencillez y amparado en la repetición que en sus manos es hipnosis prolongada y encantadora por lo demás, llama la atención su amor por la estética minimalista como en el diseño de las portadas de sus discos (los tres como una simple hoja escrita a mano) y que sabe bien transportar hacia los sonidos que salen desde estos ejercicios de Dance explorativo, todo el conjunto podemos entenderlo como una construcción compacta y bien inspirada.
Aún suspendidos degustamos la tercera pieza "Burned Out" un tanto más nubosa que las anteriores donde se superponen loops y arpegios de manera notable, ha incorporado en esta algunas voces tratadas que se pierden entre el pulso magnético y la elevación constante, pero el cuerpo celeste continúa su tránsito placentero con "Arpeggiated Love" éterea pero contundente, maquinaria sofisticada puesta en el punto central de la danza futurista, otra vez observamos el polvo estelar de Seefeel que se queda flotando en el aire a cada caricia y sacudida sónica, el éxtasis ya es completo, también regresan los ecos de Ultramarine, Polygon Window, Gas y Orbital en la música orgíastica de The Field, no a la manera de una simple copia si no que como un audaz receptor de esas bellas expediciones auditivas rebotándolas hasta nosotros como una antena lejana.

"Looping State Of Mind" es quizás el corte más orgánico del trazado, con esa bajo Dub que se va abriendo paso por el ramaje de aparatos y samples, entramos en el 'Loop' como por fuerza natural, imposible sería abstraerse a los estados agradables que nos entrega este aventajado creador del ambiente, casi podemos tocar las ondulaciones y sentir la luminosidad, vocalizaciones que caen como cascadas en "Then It's White", donde el latido se ralentiza para dejar ver un jardín de pianos expansivos y nostálgicos que emocionan bastante, no ha dejado nada al azar y este su tercer trabajo está muy por encima de su no tan agraciado predecesor "Yesterday And Today" (2009) en el que Willner parecía haber perdido un poco la brújula.

Finaliza la marcha con el arrebato maquinal de "Sweet Snow Baby", industrioso y golpeador retazo de sonido deslavado, como si el fractal se hubiese invertido nos enfrentamos al retorno del ruido luminoso antes mostrado, el lado oscuro que pasa en foma de viento helado y densidad flagelante, buen final que deja el camino abierto hasta la fuente donde nacen estas estructuras experimentalistas, un disco brillante, vital y necesario, adelante pasajeros vayamos todos a cristalizar.

Raúl Cabrera H.












ART BRUT
Brilliant! Tragic!

cooking vinyl, 2011

Los ingleses Art Brut vuelven a escena, tras la publicación de "Art Brut Vs. Satan" (2009), con su cuarto álbum de estudio "Brilliant! Tragic!", grabado como el anterior en Salem (Oregon) con el mítico Frank Black (Pixies), hemos de decir que nos encontramos ante un álbum correcto, con buenas composiciones pero que no va a pasar a la historia de la música contemporánea. Con el clásico estilo Art Brut, de guitarras poderosas y melodías Arty, la voz de Eddie Argos no ha cambiado un ápice desde aquel 2003 en que se formara la banda.
Si, porque desde aquellos mediados de la pasada década en que explotara el movimiento 'Art Wave' con grupos como Franz Ferdinand, We are Scientists, Bloc Party, The Futureheads y los propios Art Brut, parece que han pasado siglos y de aquel movimiento fresco y a tener en cuenta artísticamente, no ha quedado casi nada. Al menos, y como siempre decimos desde aquí, siempre les quedará el apoyo de una industria y públicos británicos y estadounidenses mucho más dispuestos que en lugares como España (o Chile), a apoyar a las bandas en las que han confiado desde un primer momento.

Pero ese no es el problema. El que una banda no evolucione y mantenga su sonido disco tras disco no sólo no es sinónimo de aburrido y estereotipado, sino que es una de las cosas más difíciles de conseguir. Eso si, haciendo buenas melodías y canciones que te remueva algo en el interior. En mi opinión este no es el caso. Con excepción de canciones como "Lost Weekend", que será el primer single extraído del disco, "Sexy" y "Martin Kemp", nos encontramos con un trabajo que sólo va a interesar a los incondicionales de la banda. Canciones como "Is Dog Eared", "Bad Comedian", "Ice Hockey" o "I Am The Phychic", parecen sacadas de un molde en el que el grupo decidió hacer canciones una tras otra sin pensar en su sonido y en si les gustaban o no. Como si estuviesen pensando en otra cosa. Y lo curioso es que tampoco se puede decir que sea malo el disco sino que le falta algo, fuerza o confianza. Eso si, todo con un punto Pixies clarísimo; tanto en el sonido como en la voz de Argos que ha declarado que por fin, y gracias a Black, ha aprendido a cantar en su cuarto disco. Al menos la labor del productor ha dejado huella. Que lo haga "Brilliant! Tragic!" tenemos muchas más dudas.

por Daniel González
desde CrazyMinds













El día 11 de marzo de este año, mientras el mundo casi su totalidad seguía girando de manera casi intrascendente, en una parte del mundo algo grande y trágico estaba por ocurrir. Eran las 14 horas y 46 minutos y un terremoto de 9 grados golpeaba Japón. Seis minutos de movimientos interminables que provocarían algo aún peor, un maremoto con olas de hasta diez metros. Las costas del norte del país asiático convertidas en la nada. Resultado de todo ello, diez mil muertos, dieciséis mil desaparecidos. Lamentablemente, la desgracia no quedaba ahí. Debido a todo lo anterior, fallas en el sistema de refrigeración provocan liberación de radiación en la Central Nuclear de Fukushima, una de las muchas que existen. Otras más vivieron situaciones similares. De un desastre natural pasamos a uno nuclear, todo en un país que constantemente se ve afecto a situaciones difíciles. Y ese difícil momento alguien lo vió venir un tiempo atrás, como prediciendo el apocalíptico futuro.

El anterior trabajo en estudio de Biosphere, “Dropsonde” (Touch, 2006) data de hace cinco años –el más reciente, “Wireless – Live At The Arnolfini, Bristol” (Touch, 2009), es un disco en vivo–, misma época en que publica “Cho Oyu 8201m – Field Recordings From Tibet” (Ash Internacional, 2006), el primero con su nombre de nacimiento, Geir Jenssen. A diferencia de esas grabaciones desde el Tibet, un paréntesis e su discografía, este retoma su faceta de melodías ambientales para la eternidad, pero con la diferencia que este no es tan espaciado como otros discos del noruego. Y como muchos de ellos, existe un motivo unificador, una idea que cruza todo el disco, que lo inspira y de donde nacen estas nueve canciones. “Decidí hacer un álbum inspirado por el milagro económico de la posguerra en Japón. Mientras buscaba más información encontré una vieja foto de la Planta Nuclear de Mihama. El hecho de que esta planta de aspecto futurista se encontrará en un lugar tan hermoso, tan cerca del mar, me causó curiosidad. ¿Están a salvo cuando se trata de terremotos y tsunamis? Una lectura más detallada reveló que muchas de estas plantas se encuentran en áreas propensas a terremotos, algunos de ellos incluso están situados junto a las costas que habían sido golpeadas en el pasado por los tsunamis”. Parece que la pregunta era del todo razonable. El disco fue terminado el 13 de febrero de 2011, y un mes después, esa pregunta se hacía drama. El disco pretendía, entre otras cosas, “cuestionar el peligro potencial de radiación”. Aún cuando fue tarde, las predicciones de Jenssen de todas maneras sirven para llamar la atención y que demuestra la fragilidad de casi todo. Sus canciones, las de “N–Plants”, también lo son. Imbuido de la rica tradición de la música japonesa, pero sumado a la ricos sonidos que Jenssen ha creado, tenemos un puñado de temas delicados, que viene del ambient puro y delicado, de un house exquisito y agradable, que se decora de tonalidades minimalistas y de un cierto pop floral, de una electrónica perezosa, trazos de música flotante. Ese carácter educado y humilde, de contención que tienen los japoneses se refleja en todo el álbum. Aunque el panorama sea el más desolador, no demuestran tristeza. Y este es un disco que va sobre aquello, no lo pretendía, y es por ello que no hay lágrimas. Quería ser una banda sonora sobre las plantas nucleares, su entorno, el contraste entre progreso y tradición. Este es un trabajo hermoso a rabiar, que en pequeñas miniaturas sintéticas entrega burbujas de sonidos luminosos.

Dejando de lado los paisajes desolados y fríos de otros discos, este álbum profético golpea y avisa sobre los peligros del avance energético no de manera violenta, sino que todo lo contrario, muy sutilmente, casi entre líneas, que tiene otra percepción por todo lo que sucedió después, pero que no quita que sea una obra bella –hermosa portada de Yusuke Murakami–, un respiro en medio de la niebla.

Hawái.













Es un disco más de Mika Vainio, el finlandés de aspecto rudo además conocido como Ø, la mitad más prolífica de Pan Sonic, también en IBM, Vladislav Delay Quartet, Vainio / Väisänen / Vega, etc. Es otro más de Vainio, pero también no lo es. En muchos aspectos se aparta al resto de sus discos. No es ambient glaciar, no es dub acuático, no es electrónica retorcida (sin embargo, algo de esto queda). Lo conocíamos por “Onko” (Touch, 1997), por “In The Land Of The Blind One-Eyed Is King” (Touch, 2003), también por “Revitty [Torn]” (Wavetrap, 2006), y por supuesto que por la obra de su dúo con Ilpo Väisänen, pero con este trabajo ya no lo conocemos tanto.

Este álbum, el primero en solitario para Editions Mego, el label de Peter Rehberg, a diferencia de otros, no utiliza los sintetizadores y demás artefactos electrónicos. Lo que tenemos en nuestros oídos es un disco de guitarras, un disco de rock para cuando este ya ha muerto. Al parecer hace un tiempo rondaba por su cabeza la idea de hacer temas de sonidos extraídos de ese instrumento, y finalmente con “Life (… It Eats You Up)” da salida a ese proyecto, uno que es una descendencia directa de Earth, y que tiene parentescos con Sunn O))) y sobre todo con Kevin Drumm –dos referencias obligadas: “Comedy” (Moikai, 2000) y “Sheer Hellish Miasma” (Mego, 2002)–. Con esos referentes uno se puede hacer una idea más o menos clara de sobre que va esto: la guitarra procesada, tratada, pasada por software. Pero como Vainio no es un recién llegado, no estamos ante un disco de género más, una copia de las muchas que hay en el nuevo noise experimental. Sus acercamientos con Pan Sonic a una electrónica primaria, a un techno básico y puro y al industrial oscuro, hacen que, sumado a estas nuevas sonoridades, tengamos un trabajo que supera a cualquier imitador, y que se distancie del resto de músicos son tendencia al ruido. En unos casos roza con el silencio (“Cage”), en otros parece claramente un músico de black metal, sin el resto de la banda (“Throat”, “Napoleon”). Esos son instantes breves que sirven de puente entre las piezas más prolongadas. Una de ellas es nada menos la que abre “Life (… It Eats You Up)”, como para dejar claro desde un comienzo que esto no es fácil de escuchar. “In Silence A Scream Takes A Heart”, trece minutos de discreción, de lento avance hasta explotar de un segundo a otro. Le sigue “Throat” y luego “Mining”, metal industrial, electrónica con tintes sombríos. “Open Up And Bleed”, original de The Stooges va por la misma línea. “Crashed” es más sigilosa, con las cuerdas tensadas hasta el hastío. “And Give Us Our Daily Humiliation”, rock desfigurado y sin ritmo, es suciedad en estado puro. “Cage” da paso a los dos tracks finales: “Conquering The Solitude”, con las raíces puestas de nuevo en el metal con la carne aún con vida, con las cuerdas sangrando, y “A Ravenous Edge”, la cumbre. El drone, el riff de corte minimalista, el noise enfermo, los sonidos sacados del purgatorio terrenal, todo ello mezclado de manera perfecta con ritmos cimentados en el techno frío, con unas bases anémicas y una métrica perfecta para ruidos nada perfectos.

Portada color negro que deja ver muy poco de un rostro desconocido, un ‘No thank you’ en la contraportada, títulos algunos de ellos perturbadores, y particularmente un sonido pesado, difícil dan cuenta de un disco opaco, del mismo color del artwork. “Life (… It Eats You Up)” es un disco impenetrable e insobornable en su tarea de provocar reacciones dañinas, un disco en el que Mika Vainio da con la pureza infernal.

Hawái.












El legendario guitarrista y programador británico Dean Garcia ex-Curve entre otras hazañas, nos presenta su nuevo engendro, los galácticos SPC ECO, proyecto donde vuelve a transitar por el Shoegazing más epidérmico y afilado, esta vez junto a la vocalista Rose Berlin y el guitarrista Joey Levenson, desarrrollan ambientes sofocantes trenzados al canto de sirena seductor de Rose como en la inductiva "Gone" que abre este nuevo EP "Big Fat World", donde lo etéreo pasa a un plano más difuso y cortante, la gran maquinaria dibujada por múltiples capas de pedales y percusiones robustas se extiende para absorvernos en un centro de melodías ácidas, una sugestiva dualidad de ruido-fineza que los hace especiales dentro de la actual escena Noise-Pop, no han pulido los bordes y se entregan con firmeza al ramaje espeso, "Big Fat World" es otro signo liberador con esos bajos contundentes flotando en la maraña eléctrica que se desborda y cae como lluvia sorpresiva, en "Forever Now" traen a la memoria el legado poco valorado de los Curve en estado de gracia, a mediados de los 90s' cuando fueron inspiración para que otras bandas como Garbage se llevaran la atención y una momentánea fama.
SPC ECO guarda ese brillo fisurado y sólo basta entrar en ese gran manto hipnótico de "Feels Like Flying" para darnos cuenta que nos encontramos frente a un eslabón extraviado en la cadena que une el viaje del Shoegaze hasta el Post Rock, Bowery Electric y Flying Saucer Attack, Disco Inferno para Cocteau Twins y Curve.

Raúl Cabrera H.












SLEEP ∞ OVER
Forever

hippos in tanks, 2011

Sleep ∞ Over es la nueva apuesta de Hippos In Tanks, sin duda uno de los sellos más en forma de los últimos tiempos. Se trata del proyecto en solitario de la americana Stefanie Franciotti y acaban de editar “Forever”, su álbum de debut. En la línea de lo apuntado en los 7” que ha venido editando desde el pasado año es un disco de Dream-Oop neblinoso y embrujado, que puede recordar a grandes bandas del sonido celestial como, por ejemplo, Cocteau Twins pero desde una perspectiva más aventurera y, en ciertos cortes, ciertamente experimental. Construido a partir de la superposición de capas de sonidos etéreos y planeadores de entre los que emerge el lánguido tono vocal de Franciotti, el álbum esconde un buen número de pequeñas joyas con melodías que se te clavan muy dentro. En unos tiempos en que realmente hay cierta saturación de sonidos brumosos y de aires lo-fi, vale la pena dejarse hechizar por este disco. Rebosa magia.

desde
hiverndiscs.blogspot.com







Escúchanos esta noche a las 21:00 hrs, desde Valparaíso por Radio Placeres 87.7 fm, transmitiendo para el Puerto, Viña y los alrededores, también online para el resto del orbe.












septiembre 20, 2011

El Sueño del Esquimal #332, jueves 22 de septiembre






Y nos vamos junto a la última lluvia...








THE DREAMS
Morbido

kill shaman, 2011

Cada vez pasa menos eso de toparse con una banda que te atrape de inmediato sea por calidad, onda o hipnosis, en este temporal de información en el que surfeamos con indeferencia cuesta un poco encontrar esa tan esperada 'sorpresa'. Por eso creo que algo anda por acá.
Los The Dreams son un dúo francés de los cuales se sabe poco, la única certeza según lo que reza en el listado de su sello Kill Shaman Records es que sus componentes también son miembros de un grupo madre llamado Le Grande Tripple Alliance, de ellos ni idea, pero lo que trae el primer álbum de The Dreams merece con creces nuestra atención. "Morbido" es un disco que desde el primer corte nos induce hasta una especie de trance primitivo, la deformaciones vocales de "Peplum" junto a las percusiones parecen invocar el espíritu de Miguel Tomasín y los Reynols, tribalismo macabro y narcótico que da paso a la mutación No Wave-Dub-Tropicalia de "Seis Seis Seis Condor", los voces y las guitarras destempladas toman el control mientras los sintes se esconden en la penumbra y se unen a la ritmica hipnótica, la voz de la chica trae a la mente el alarido punk de la alemana Ari Up (fallecida en Octubre de 2010) de las recordadas The Slits, se extiende el encanto para "Aloha Miami" lo más parecido a un hit que encontrarás en "Morbido", agradable trazo de guitarras polinésicas y ambientes luminosos a lo A Certain Ratio o The Ruby Suns, lo interesante es que nunca dejan ese deseo experimentalista en todo lo que tocan, como un divertimento descarado en el que estos muchachos nadan totalmente libres, un tanto más Reggae en "Sick Palms Dub" entre humo y cacofonías se retuercen como unos Os Mutantes arrasados por el cadaver de Throbbing Gristle, puede ser Tropicalia, Dub Psicodélico o la peor pesadilla After Punk, como en la maquinal "Mein Schatz" tomando la ruta cavernaria dejada por Malaria! a comienzos de los 80s', ruptura y provocación en las atmósferas de Dub cargado de "South African Youth Of Africa", un brebaje espeso que The Dreams nos deja en esta ceremonia ocultista super intensa como la fiesta pagana de "Milk By Myself", un conjunto de sonoridades tomadas de aquí y de allá tratadas en un subterráneo asfixiante de Lo-Fi perverso, droga dura que entra a borbotones en los estados de la conciencia, rematan con la muy punk "Out Of Eyes" y un último "Reagga #4" en la despedida amena de un disco que nos devuelve al espíritu y la creencia desafiante y desacomodada, la grabación ha quedado en las manos de Seb Normal de los The Feeeling Of Love otra banda que destacamos hace algunas semanas, mostrándonos lo generoso de la escena underground francesa actual. Mecanismos de apertura.

Raúl Cabrera H.













LADYTRON
Gravity The Seducer

nettwerk, 2011

Con "Gravity The Seducer", Ladytron tienen que sobrevivir a un segundo revival ochentero que se pasa de moda. Si en los años del cambio de siglo y posteriores lo lograron con creces gracias a singles excelentes que hicieron historia (a ver quién le tose a "Evil", "Destroy Everything You Touch", "Seventeen", etcétera), ahora lo tienen más complicado. Los tiempos cambian más deprisa, las nuevas generaciones de synthpoperos absorben cada vez más estilos con más facilidad (Friendly Fires, Cut Copy) y, por otro lado, tampoco es que nunca hayan dejado mucho tiempo para que los echemos de menos o corra el aire entre tendencia y tendencia.

El grupo, de hecho, publica su quinto disco tan sólo unos meses después de su injustamente ignorado recopilatorio, sin lugar para la reflexión sobre el rumbo a tomar en una carrera que siempre tuvo un mucho de homogéneo. A menudo un “grandes éxitos” sirve para cerrar una etapa y abrir otra nueva, pero en el caso de Ladytron no ha pasado ni parece que vaya a pasar gran cosa con su sonido, aunque en "Gravity The Seducer" encontremos ciertas ganas de intentarlo.
Sin traicionarse demasiado a sí misma, la banda consigue sonar ligeramente más majestuosa y ambiental en "90 Degrees", la muy Air "Altitude Blues" y "Ambulances". También hay cierta instrumentación inesperada en canciones como "Aces High", "Ritual", "Transparent Days" y "White Gold", pero todas terminan volviendo al redil, por lo que la consecución de algo extremadamente diferente o, sencillamente, una pista a la altura de sus clásicos, no ocurre.

Por el contrario, cuando te has convenciendo de que los (casi) instrumentales en realidad no llevan a ningún lado, y de repente escuchas el disco después de tenerlo abandonado durante una semana, te das cuenta de que "White Elephant", "Melting Ice" o "Ace of Hz" eran mejores canciones de lo que parecía, que ninguna te estorba y que el grupo sí puede haber abierto una minusculísima puerta para un posible interesante futuro. No van a tener el envejecer más espectacular de todas las bandas surgidas en los últimos 15 años, pero pase lo que pase, nadie debería olvidar que Ladytron han sido muy buenos.

por Sebas
desde Jenesaispop.com













CINDYTALK
Hold Everything Dear

editions mego, 2011

Tercer capítulo para la escudería EMego en la nueva vida de Cindytalk el proyecto cada vez más personal de Gordon Sharp, híbrido personaje en la cara más difusa del Post-Punk inglés, esto sólo hasta "Wappinschaw" de 1994 (aunque "The Wind Is Strong..." de 1990 ya traía ambientes muertos), ya que su segunda venida se ha concentrado en las field recordings, la electrónica más experimental y distante, luego de "The Crackle Of My Soul" (2009) y "Up Here In The Clouds" (2010) aparece "Hold Everything Dear" una nueva manifestación de imágenes sonoras sacadas desde un horizonte cerebral y contemplativo donde las siluetas y zumbidos toman un carácter explorativo y abstracto como queriendo hurgar en las ruinas del ser interior.
Se abre este laberinto con "How Soon Now..." y las grabaciones de niños correteando por algún parque dominical de a poco todo se transforma entre los ecos metálicos y la maquinaria brumosa, el Drone y su veta más expansiva lentamente se hace presente sometiéndonos a un espacio abismal, ancho e incorpóreo, una tenue melodía tratada nos retorna hasta la fotografía vivencial, les recuerdo que "Hold Everything Dear" está inspirado en el libro del mismo nombre de John Berger según describe la hoja promocional del sello, de ahí que Sharp ha dedicado este trabajo a su amigo el autor, y claro que podríamos hojear estas letanías ambientales como una lectura indeterminada que se introduce en la vigilia para llevarnos hacia otros planos perceptivos, como en el universo submarino de "In Dust To Delight" donde el aparataje electrónico pareciera tomar vida y un color azulino, el ruido es el faro que nos condunde entre las corrientes y el viento.
Cindytalk también nos entrega interludios de clasicismo moderno como en "Waking The Snow" con un leve piano que se despide ante la negrura espesa de "From Rokko-San" y retornamos a ese pozo que gotea e hipnotiza, golpes y resonancias en caída libre por el laberinto olvidado, Gordon Sharp parece llevarnos hasta los rincones más oscuros de la experiencia onírica, en sus tratados sonoros siempre mantiene imágenes claras y esperanzadoras en medio de la gran debacle, aún así se hace difícil avanzar y creemos que se trata de un material sólo apto para los aventureros de la paciencia y la lejanía, música nocturna en el final de los tiempos como un vía crucis interno que quizás a muchos no le gustaría presenciar.
El material de este trabajo ha sido grabado entre 2006 y 2011, en Okamoto, Japón, Essex y Londres.

Raúl Cabrera H.













FAKUTA
Al Vuelo

michita rex, 2011

Esperado debut en largo de Pamela Sepúlveda más conocida como Fakuta, uno de los brazos que se extiende desde el netlabel chileno Michita Rex, y claro que es gratificante oír la suavidad de "50 Años" tema que abre "Al Vuelo", pinceladas de pop electrónico y luminoso que dejan al descubierto un cofré-tesoro para el entendimiento vivencial, 'el tiempo que tenemos...' nos cuenta su voz sincera entre los susurros de sus coristas The Laura Palmers, para luego pasar por el Dream Pop de "Al Vuelo" super bien sostenido por estructuras sintéticas inspiradas y detallistas, como un vuelo justamente sincopado y ambiental, destacar que el dúo nacional De Janeiros (Pablo Muñoz y Milton Mahan) han ejercido como productores de este disco dotándolo de elegancia y lucimiento sonoro, "Armar y Desarmar" fue el single de adelanto ya más directo con esa ritmica fragmentada que se va extendiendo hasta dar paso a un ejercicio bailable y placentero, las letras de Fakuta siempre se fijan en lo cotidiano, en la vida sencilla sus causas y tonalidades como en "Estrella", 'hasta donde se puden entender, soy fiel a las palabras para saber, si hay algo que temes o te hace bien, definamos los cuerpos y el límite de nuestra piel' casi como un juego entre las melodías, los glitches y la atmósfera sintética, pero no hablamos de un synth-pop normalizado sino que de una fuente de sonidos que se elevan sobre las líneas digitales para recalar en una plataforma espacial.
Fakuta forma parte de ese 'otro pop chileno' con compañeros de ruta como Javiera Mena, Gepe, Dadalú y Dënver, todos muy distintos pero a la vez conectados por influencias y tiempos, han apreciado tanto la música popular, como el indie rock-pop y las vertientes sonoras experimentales (Noise, Indietrónica, Drone, etc), sin ir más lejos la primera vez que vimos en acción a Fakuta fue como el 2006 en un evento que organizó el Diego Garrido en un hotel en pleno 'Barrio Puerto' de Valparaìso, ahí tocando junto a su amiga Dadalú y Nawito Morales en una presentación de la primera dentro de una velada donde además aparecieron los electro-pop $990, luego conocimos lo que era El Banco Mundial su proyecto ruidista-conceptual y antes ya había estado Golden Baba, entonces hay una senda de recorrido de esta muchacha que hoy nos sorprende con "Al Vuelo".
Una bóveda celeste que se desata en la multicolor "Mil Veces Vuelo" con una onda algo Kraftwerkiana, más aún con ese vocoder inicial de "Segundando" uno de los temas mejor logrados del disco, hermosas armonías vocales en un entorno electrónico sorpresivo y buscador, hasta llegar a "Las Partes" tema que ya había aparecido en el compilado "Música Para el Fin Del Mundo vol.1", pero que acá aparece en una versión más maquinal y noise llena de zumbidos y cortes impulsivos, otro punto alto en esta producción que siento queda mucho por descubrir, es cosa de tiempo como en la naturaleza primaveral, para el final Fakuta nos deja "Aeropuerto" una de esas canciones entrañables que se quedarán contigo por un buen tiempo, 'Ascender sin temer, que más arriba se entiende, se visualiza lo claro que es', genial.

Nota aparte para recomendar la experiencia en directo de Fakuta y The Laura Palmers, luces y planeador, y usted que espera para descargar "Al Vuelo", al tiro pues.

Raúl Cabrera H.













MARIA MINERVA
Cabaret Cixous

not not fun, 2011

Hace unos pocos meses disfrutábamos de los espejismos sonoros de esta estoniana con residencia en Londres en su entrega para Not Not Fun, cassette de nombre "Tallinn At Dawn" que irremediablemente tendrá su reedición, como adelantábamos, en un tornasolado y apropiado vinilo para el mismo sello de Los Ángeles. Hasta entonces, y no vaya a ser que se le escape la oportunidad de seguir generando estos pequeños episodios desmayados de chatarrería ensoñada en synth lofi, Maria Juur, que apenas puede parar quieta, está de vuelta en el mismo catálogo con un nuevo trabajo en largo de nombre "Cabaret Cixous". Un homenaje de erigida propuesta conceptual a Hélène Cixous con un delicioso y languidecido resultado que mezcla las evocaciones estilístico-eidético-literarias de la teórica (crítica, dramaturga, filósofa, ensayista y poetisa feminista francófona de origen argelino y con residencia estadounidense enormemente influida por el trabajo de otros citados por aquí, aunque de otras latitudes disciplinarias, post-estructuralistas o psicoanalistas, estetas y, a fin de cuentas, posmodernas, como Derrida, Marcuse, Deleuze, Heidegger, Rimbaud, Lacan o Baudelaire, y que fundamentan la sustancia inspiracional del nuevo catálogo especular, polimórfico, deliberadamente sensual y onírico que, lavado en lejía sinte lofi y efectos magnético-bizarros, cajas de ritmo de sonoridad recalcitrante, vierte un tenue un torrente de creatividad politextural en sedas generadas de melodías descoloridas en fade constante, apagones y derrames emocionales, gasas que son lírica en forma de erotismo sintetizado y exhalado con cada uno de sus susurros vocales, cendales y veladuras que transparentan traslúcidos, según qué filtros y psicodelias, las once canciones nuevas de esta diosa de las ondas semiesféricas, luces angulares y entropías de procesos cíclicos reversibles de integrales curvilíneas. Mi querida Maria Minerva.

Como cuerpos flotantes de un espacio abstracto entre el electromagnetismo synthpop, la erotomanía aural, los jadeos elásticos y tamizados en una acusmática proto-porno sonora sugerida, intertextual, inspirada en ritmos hirvientes y craqueados, pulsiones sexuales, teorías queer y perversidad polimórfica tecnicolor, se organizan estas nuevas cápsulas parafílicas de lomografías lenticulares, resultados fragmentarios en capas simultaneadas con opacidad irregular y regularidad opiácea. Genera así una escala propia de su estética canora balanceante prolija en ecos de dinámicas a distintas derivas, retórica sensualista que armoniza la prosodia de Cixous en un lenguaje embelesador y enriquecido desde la generación de sonoramas mórficos que trasladan, gratos y bien logrados, esos conceptos que se volatilizan en un espacio abstracto de cuatro pistas, celajes de coloración cambiante, ritmos ensuciados e indefinidos y un conglomerado collage de efectos que se entienden tan bien con lo bizarro como con lo lúbrico, lo psicodélico, lo sintético, lo retrofuturístico y lo parestésico, los husos del sueño y, por supuesto, lo onírico. Once nuevas deflexiones positivas bañadas en cristal licuado que disponen gemidos cantados en laminaciones superpuestas que son poética de incestos sónicos de sintes en espiral y beats burbujeantes, como en "Laulan Paikse Kaes", vigilias láser como la inaugural "These Days", movimientos periódicos y parasomnias varias con accesos y sacudidas motóricas que son reflejos automáticos en "Lovecool", la cover de ABBA "Honey Honey", "Soo High", cosquilleos contraídos en "I Luv Cntrl", apneas controladas en "Spiral" o en la epilogar "Ruff Trade" o deleites italo en la forma de interludio "Favourite Song (Italo Interlude)" hacen de "Cabaret Cixous" un auténtica experiencia ilusionista entre baladas de washed-disco, la miscelánea pop y el gusto por un retrosonido teselar y acristalado entre el synth-dream y el abstract-pop vidrioso y surrealista. Vanguardia sonora post-estructuralista.

por David Cano
desde Notodo.com













EMUUL
The Drawing Of The Line

digitalis recordings, 2011

Es curioso comprobar como manejan dentro de unas mismas coordenadas de referencias musicales en Digitalis Recordings para acabar sacando discos con sensibilidades completamente distintas. "The Drawning of The Line" se acerca más a territorios ambientales propios de Basinski o al emotivo "Marble Surf" de Ferraro, especialmente en esa maravilla titulada "Love Theme". Parte de esa emotividad, también cristaliza en la shoegazer "The First Look", que lo emparenta con Tim Hecker. Todas estas composiciones ayudan a abrir paso a una especie de oda ambiental que maneja la melancolía de los referentes anteriormente citados en "Plus One", veinte minutos de abstracción y perdición mental. Un regalo auditivo de parte de Kyle Iman, sin lugar a duda.

desde












Sintoniza El Sueño del Esquimal todos los jueves a las 21:00 hrs, por Radio Placeres 87.7 FM, para Valparaíso, Viña del Mar y el entorno, además online desde aquí.















septiembre 06, 2011

El Sueño del Esquimal #331, jueves 15 de septiembre





El Sueño del Esquimal te invita para entrar en una fuente de tonalidades, texturas y atmósferas brumosas, nuevos espacios para la exploración sónica... desde la juventud hasta los campos extendidos en la investigación teutona. Salud!








Las cosas más entrañables se construyen de detalles. La combinación de todos ellos logran crear algo que se quedará en nosotros por siempre y que difícilmente olvidaremos. Alec Koone es Balam Acab y su música es grande por los pequeños rasgos importantes que contiene. Nunca van a corear una de sus canciones, ni tampoco a bailar con ella de fondo por que no es un placer espontáneo ni pasajero. Balam Acab se queda adentro de la persona.

"Wander / Wonder" es la formal carta de presentación de un adolescente de veinte años que suena un poco mayor. Sus creaciones son de gente experimentada pero siempre gozan de una brisa de incertidumbre, temor y demás sentimientos propios de la etapa difícil. No es sencillo tomarlo por los cuernos y cuesta trabajo si no se va con la intención debida, pero la recompensa es tan jugosa como lo atento que se necesita estar.
Koone no toca ningún instrumento, lo construye todo a partir de sonidos terrenales y sobrias bases electrónicas brindando un animal que es enteramente sintético pero que a la vez se siente tan vivo como la naturaleza propia. Su encanto radica en su complejidad; carece de una estructura normal y su narrativa es inexistente, más cercano a lo que Stan Brakhage solía hacer en pantalla grande... pero en nuestros oídos.
Recorrer el disco de principio a fin es similar a mirar a un artista realizando una pintura frente a nuestros ojos, similar a tomar fotografías panorámicas a los paisajes de nuestros sueños. "Welcome" es la parte en donde todo está lleno de oscuridad y no se sabe lo que vendrá después, pero en donde no se siente una incomodidad si no extrañas ganas de seguir adelante. El disco transporta a lugares, unos más lindos y optimistas.
Cada canción se vuelve más envolvente, poderosa y bella que su antecesora en un ejercicio lleno de magia e incertidumbre adolescente. Es una exploración de texturas y atmósferas en donde es fácil perdernos por horas sin darnos cuenta de cuantas fueron; escuchen "Motion" y verán lo imposible que es no imaginarse en lugar lleno de luz y colores anormales. Escuchar sonidos de agua corriendo, cánticos de aves o el quebrar de las hojas secas tiradas en el piso de otoño es un placer que solo unos Animal Collective habían perfeccionado y ahora toman una forma más ingenua desde "Expect" hasta "Oh, Why". De cabeza a pies es un disco palpable.
El escucha es capaz de sentir cada sonido como si estuviese presente ante nuestros ojos, sentir la brisa en los brazos, el agua en la cara, el movimiento del viento en los árboles y el aleteo de las aves alborotadas. Su arquitectura es tan meticulosamente perfecta que la sensación resulta extraterrenal para llevarnos a una emancipación de la realidad, una más real en donde somos capaces de observar más que mirar y escuchar más que oír.

Cuando todo termina pareciera que despertamos de un sueño del cual nunca queremos despertar. "Wander / Wonder" logra lo que pocos, la mayoria funciona como satisfacción de medio tiempo, él se infiltra a un nivel más viceral y poco a poco construye un hogar. Es un disco valioso por que su valor se siente, se ve y se escucha; por que todos los sentidos son atentos a los detalles, esos que hacen inolvidables las cosas y capaces de formar parte de nosotros por mucho, mucho más tiempo del que uno se pueda imaginar.

desde
tacondeoro.blogspot.com













La presencia de Sonic Youth durante los últimos treinta años ha sido tan constante y poderosa que, más que un grupo seminal o una influencia omnipresente, el cuarteto neoyorquino se ha convertido en un lenguaje, un conjunto de sonidos articulados, signos y reglas que ya (casi) todos conocemos y podemos utilizar libremente. El sello-laboratorio que es Sonic Youth Recordings debía permitirles escapar de esa gramática propia que, si bien está fundada en la experimentación, resulta demasiado conocida para dejar espacio a sus ideas más radicales de investigación sónica. Tal vez por su carácter funcional, al servicio de un turbador filme del debutante Fabrice Gobert sobre adolescentes que desaparecen en los suburbios acomodados de Francia, el SYR9 parece tender un puente entre el Sonic Youth que graba y gira de manera más o menos convencional atendiendo a las expectativas del público y los cuatro músico que jamás han abandonado el espíritu radical que los unió.
Así, y al contrario del resto de referencias de la serie, se puede afirmar que "Simon Werner A Disparu" está compuesto por canciones, en su mayoría temas que se diría podrían haber formado parte de, por ejemplo, "The Eternal" (2009) o de gran parte de sus referencias de este siglo, de haber incluido elementos vocales. Y es la voz de Sonic Youth, no la voz humana que aquí está ausente sino su personalidad única, la que aquí se deconstruye para detenerse en aquellos elementos consustanciales de su diccionario -su particular afinación de las guitarras, los paisajes ambientales de alienación urbana, el angst juvenil- y que ocupan el primer plano de una banda sonora que, en una bonita pirueta, sirve para evocar una película cuyo tratamiento y tono evoca a los propios Sonic Youth.

por Ruben Pujol
desde Rockdelux.es











Una década y media nunca será suficiente para buscar los puntos de inflección sobre la no influencia de Tarwater, que silenciosamente han creado una discografía digna de buscar en estos tiempos de repetición. El humor serio y sardónico, la poesía abstracta y el pensamiento pop se desmenuzan en una perfecta simbiosis de acústica y electrónica. Como unos New Order teutónicos y siempre solemnes, en pos de la perfecta canción e instrumentación, sutiles ante las demandas de efímeras de los mercados. Sin pretender lo que pretenden, lo nuevo de Tarwater es lo mejor desde su amado "Animals, Suns & Atoms" (2000), sin dejar el color gris pero sin ser autómatas de su verdadero color.

El dúo de Berlín Tarwater comenzó a funcionar en 1995, el mismo año en que To Rococo Rot se formó. Ronald Lippok era un miembro de ambas bandas, y en Tarwater se le unió Bernd Jestram. Esta es su 11 º álbum de estudio, y en casi 36 minutos, el trayecto es corto pero contundente, narcótico y turbador. Cuenta con 11 pistas, como una gran celebración de su historia hasta ahora.
Cuando el dúo comenzó a trabajar en el nuevo álbum hace dos años, inicialmente la intención era crear una ópera espacial. Que no iba a ser, pero las visiones resultantes del conocimiento del futuro, de ficción y de la lejana y desconocida sirvió de inspiración para estas canciones. Sin embargo, a pesar de títulos como "Inside The Ships", "Radio War" o "Do the Oz", esto no es un álbum conceptual.
Tarwater siempre han confundido a los fanáticos de la categorización estricta de los analistas pop. La sinestesia produce después de escuchar el nuevo álbum - ver mundos alienígenas a través de estímulos acústicos - es hábilmente creado por Jestram y Lippok en su propia manera especial. Ellos han prescindido de la frialdad y abiertamente sonidos technoid. Ciencia-ficción folclore sigue siendo dejados de lado. La "otredad" se produce, por ejemplo, mediante el uso de metales (tuba, saxofón, trompa, trompeta y trombón) y otros instrumentos que son de otra forma utilizado lejos del contexto pop como el címbalo. Usted realmente tiene que escuchar el doble para distinguir los distintos instrumentos. Aún con estos elementos inusuales, el cosmos y el sonido Tarwater sigue siendo un todo orgánico y es inmediatamente cautivante en la primera escucha. Tarwater desafía cualquier catalogización estética. Mientras que en el pasado la prensa alemana, trabajó con el deliberadamente vago término "indietronics", sus homólogos ingleses asocian al dúo con una tradición y relación directa con el krautrock.
En "Sato Sato" es la primera vez que las letras alemanas aparecen en un álbum de Tarwater. El texto está tomado de una canción de Deutsch-Amerikanischen Freundschaft (DAF) en su álbum de 1981 "Alles Ist Gut". Sin embargo, no es realmente una cubierta: La fonética de las letras sirven principalmente como un instrumento con el que Tarwater forman cada canción. El texto se utiliza, integrado en una nueva composición. Esto también se aplica para "Do the Oz", de John Lennon y Yoko Ono. La obra se publicó originalmente en 1971 como cara B del single "God Save Us" y fue una muestra de solidaridad para la revista de cultura underground Oz, que fue amenazada con la censura en esa época.
Tarwater actúa como una interfaz entre diferentes movimientos artísticos. Mientras que el trabajo Jestram y Lippok incluye componer y tocar música para cine y teatro, "Inside The Ships" sirvió de modelo para el cortometraje "The Eagle is Gone" de Mario Mentrup y Sattel Volker. La película está ambientada en la noche, en Berlín, en Alexanderplatz. La única estética desdibuja en blanco y negro los límites entre el expresionismo finales de los años 20, el encanto frío de los años 80, y el presente. Todo esto es apoyado por canciones de Tarwater, que no fueron escritas para las imágenes, sino que sirvió de inspiración para las imágenes, y por lo tanto en realidad genera las imágenes. En este sentido, "Inside The Ships" ("Dentro De Las Naves") se convierte en una forma dialógica de la introspección.

"Inside The Ships" también funciona como una metáfora para el "interior", ya sea dentro de un buque o interpretado metafísicamente. La canción "Palace At 5 AM" se basa en un poema de Charles Baudelaire que parafrasea las imágenes y las emociones inducidas por la 'Rausch' (humareda) de la intoxicación. Esto también encaja en el concepto: En la Edad Media Rausch (o "Rusch" en alto alemán medio) significa un "viaje impetuoso". De salir con Tarwater es descubrir algo nuevo y la intensificación de la familiar. En cualquier caso, sigue siendo un placer duradero.

desde
www.bureau-b.com













Mike Volpe (el productor de rap 'más sensible') aka Clams Casino activa los centros del placer instantáneamente, sus bases –sencillas en el fondo, con un delicado lecho de sintetizadores, leves cuerdas sintéticas y más melodía que caja de ritmo– son de las que inmediatamente ponen a circular las endorfinas al transportar, de una forma nada forzada, apuntes de dream pop, soundtracks, shoegaze y pop bucólico a sus tejidos oníricos.

Se comenta que Mike Volpe tenía unos doscientos instrumentales previos a la edición de este luminoso “Instrumentals”, de los cuales, solo trece pasaron el filtro final. Volpe, estudiante inglés de 23 años residente en Nueva Jersey, pertenece a la misma escuela de productores que Richard D. James: utiliza internet como una herramienta más a la hora de hacer su “corta y pega” particular y trabaja en su dormitorio -en este caso un ático-, donde ensambla sus piezas a modo de operetas díscolas. Es así como hizo sus primeros pinitos con los raperos Soulja Boy y Lil B, ahora con una carrera lanzada hacia el estrellato gracias al trabajo de sus respectivas compañías discográficas.

Que los límites del hip-hop se están ensanchando como un Blandiblub en manos de un niño es algo que está claro desde que la escudería Anticon empezó a dinamitar sus fronteras, hace ya una década. Pero es ahora, con productores “hijos de internet”, alejados de los focos y ajenos a lo que dictan los manuales, cuando determinar donde están sus límites se ha convertido en tema de debate habitual.
Pero, en realidad, decir qué es y qué no es hip hop ya importa poco; muchos no lo pueden ni siquiera detectar en álbumes como el de Balam Acab. El sonido ensoñador, parcialmente hipnagógico, crujiente y a ratos paisajista de “Instrumentals”, un torrente inagotable de melodías, es un caso extraño que pocos discos de estas características pueden alcanzar.
La primera parte del trabajo se centra en la electrónica de corte más onírico, mientras que en la segunda mitad se encuentran los pasajes más “pop” y -para un servidor- los mejores momentos del total del minutaje: “Illest Alive” y "Cold War", con sendos sampleados vocales de Björk (irreconocible “Bachelorette”) y Janelle Monae. Dos composiciones que viajan en preferente y empujan a Mike Volpe un peldaño más hacia la gloria.

“Instrumentals” es un disco arriesgado, intenso y emocional, que pone a Clams Casino en el mapa de artistas a tener en cuenta para el futuro -el mismo que está aquí al lado y que le pertenece-.

por David G. Balasch
desde Numerocero.es












Este chico necesitaba un álbum como “You Stand Uncertain”. Con todo el mundo mirando pasmados y en posición más hater que lover el tema del post-Dubstep y las mutaciones UK, el siempre regular e inspirado Drew Lustman merecía un disco largo mejor y más acertado que aquel irregular y descompensado “Love Is A Liability“. Aquel trabajo del 2009 no hacía nada de justicia a el nivelazo que FaltyDL mantiene en sus últimas producciones y colaboraciones esporádicas, aquello eran pruebas, experimentos demasiado acelerados y con poca perspectiva. Ahora, con el 2011 esperándole, el artista neoyorkino ha sabido como soprender, distanciarse de la escena que más críticas despierta y no caer en recursos típicos. Digamos que se acaba de consolidar con este álbum como un productor único en su raza y, eso, vale más que el pan de aceitunas. FaltyDL sabe jugar con los ritmos poco frecuentes, las influencias Jazz, los quebrados del Breakbeat y el Jungle, los sintes más desgarradores y a la vez, sensiblones, incluso se permite redefinir a su manera lo que en una época se entendió como Trip Hop. Como bien ha dicho y dirá todo el mundo, aquí de Dubstep o post-Dubstep, nanai de la China.

Aparte, enfrentarse a un trabajo acompañado de una vocalista como Anneka o Lily MacKenzie es harina de otro costal, la musicalidad debe ganar en señorío, debe pensarse todo 4 veces más de lo normal y hacer que el producto y todos sus factores brillen en su justa medida. Eso podría ser lo mejor de este “You Stand Uncertain”, nada está de postizo, todo cuenta y aunque pueda parecer inesperado, al final acaba cobrando sentido, tanto los beats, los arreglos de percusión o los digitales, es un trabajo muy bien ponderado y cultivado. Lo malo? sin duda alguna la monotonía que producen en global las producciones de FaltyDL todas juntas, a mi entender le falta ese punto en el que dices “quiero volver a escucharlo, rite now”. Aunque algunos temas solos sí enganchan, él al completo, no lo hace.

Científicamente hay pocas cosas reprochables en esta referencia y a buen seguro será elegido como uno de los álbums más importantes del año. “The Pacifist” combina de manera bellísima influencias tanto de la IDM como del Downtempo, a la vez que algo del dramatismo aprendido de los Techno headz hace su aparición. “Gospel Of Opal” es por excelencia el hit comercial del álbum, un híbrido Dubstep más cercano al Trip Hop de vieja escuela que de otra cosa. La seriedad electrónica empieza a notarse con “Open Space”, un track lleno de maravillas rítmicas bien conjuntadas y proporcionadas que requieren de varias escuchas para discernir la multitud de influencias que este hombre tiene en su cabeza (recordemos que tiene tatuado en el antebrazo un bonito homenaje a “Bitches Brew”). “Brazil” -el tema que está remezclando medio mundo via Soundcloud- es la otra perla que hará a FaltyDL ganarse los favores de un público no entrenado para sus retorcidos collages, una vez más observamos la elegancia y musicalidad que están adquiriendo sus producciones, voces drageadas y muy bien puestas, detallazos líricos que van creando la melodía poco a poco, realmente sublime.

“It’s All Good”, “Eight Eighteen Ten” y el track que da nombre al álbum no están ni mucho menos de relleno, concretamente en este último el break es letal, completamente adictivo, imperecedero. Se sigue sin ir a ningún lado, se sigue creando una bonita atmósfera llena de homenajes e influencias y consagrando un estilo único. Es importante pararse, ahora, para hablar de “Lucky Luciano”, sin duda y de largo, el mejor track del álbum. No porque sea el más movido de por sí, sino por que es el más carismático, cercano al primitivismo de este productor, alejado del querer realizar un producto más bello y asimilable, aquí está FaltyDL, el de verdad, el que gusta de ritmos desgarbados, desconcertados y consigue una auténtica fusión nuclear con ellos, un demente del sampleo en estado puro y vertiginoso. “Voyager” si que presenta un poco de actitud de relleno, tendencia Chi-House y casi más emparentado con el Nu-Disco de Daniel Wang que con Lustman, bueno, seguro que se deben conocer allá en la Gran Manzana. Los dos tracks siguientes son realmente acertados, te despiertan después del letargo en el que te ha postrado el último tema; “Tell Them Stories” es un mutante UK-Garage bien definido, aunque puestos a sacar defectos, algo pesado con los sintes, “Play With My Heart” es otro de mis favoritos, un ritmo 2-stepado, fantástica mezcla de influencias marcadas por el Dubstep más acelerado y el Downtempo. “Waited Patiently” es el final, algo edulcorado y con un motivo de piano que se hace algo repetitivo y cansino, aunque no quita brillantez al cómputo global del trabajo.

Las conclusiones son fáciles, uno de los discos del año, no tan excepcional como se preveía (ya que, más que nada, FaltyDL demuestra evolución y, seguramente podrá hacerlo mucho mejor) y que consolida al neoyorkino como figura esencial dentro de la escena electrónica avanzada del momento, un productor que poco a poco va alcanzando un nombre atemporal y, algo que muchos siguen sin tener, el estilo propio.

por Frankie Pizá
desde Conceptoradio.net











El temible "Advice & Vices" de Chelsea Wolfe parece haber sido grabado en la parte inferior del hueco de un ascensor después de un desastre natural. Está oscuro, pero no demasiado así, con un riff simple que recuerda Surfa Rosa y un aumento de la información amenaza con detener la canción en sus pistas. Lo más extraño de todos, sin embargo, es lo bonito que suena la voz de Wolfe, incluso cuando está cantando, "Un corazón sangra por otro..." que suena como un Nicks Stevie menos nerviosos.

La música de esta muchacha goth californiana se encuentra perdida entre las alucinaciones de Zola Jesus, el desgarro de PJ Harvey y la solemnidad de Marissa Nadler, entre la suciedad y el brillo a fin de cuentas, No Wave + Lo Fi + Punk.












PARTY TRASH
Alone

clan destine, 2011

Para Clan Destine, sello sobre el que pronto volveremos a incidir por estos derroteros, Joe Volmer aka Party Trash ha publicado "Alone", un nuevo trabajo de once temas de psicodelia abstracta, plancton de negativo electromagnético y sinfonías aciagas en la forma de brasas drónicas saturadas, sigilos y vilos alucinatorios, sirenas ambulatorias y policiales en respuesta al terrorismo dramático de una banda sonora de suspense intrigante.
Witch-House de mala madre.









Sintoniza esta noche a las 21:00 El Sueño del Esquimal a través del 87.7 fm Radio Placeres desde Valparaíso y online desde acá.








Apart #2 - Balam Acab from dre間am on Vimeo.