octubre 27, 2010

El Sueño del Esquimal #305, jueves 28 de octubre



Desde los campos de hielo esquimal hasta las Costas de la contemplación, una conexión con lo oculto, viajando entre sonidos alucinantes y frecuencias espaciales)))









Carta de presentación del joven dúo de Nueva York, Konnichiwa deja entrever en este single un magnetismo poco usual para un primer registro, formados por Kaela Noel en las voces y D.V. Caputo en teclados, tuvieron su prueba de fuego en mayo del año en curso cuando se presentaron en el NY EYE & EAR FESTIVAL, organizado por la plataforma artística The Pendu Organization de NY (que entre otras cosas cuenta con un sello discográfico y galerías de arte), ahí compartieron escenarios con lo más selecto del under neoyorkino, mostrando su electro-pop ensoñador entre las sombras y ruidos de Blank Dogs, White Ring, Effi Briest, Passions, entre tantos otros.

Puede ser que el sonido de Konnichiwa no difiera mucho con el de viejas figuras de la new wave y el techno-pop (anótense a Yazoo, Japan, Eyeless In Gaza y The Human League), sin embargo hay un encantamiento misterioso que nos absorbe de inmediato en sus canciones, los sintes se dejan llevar por atmósferas orientales, mientras Kaela extiende la seda en sus vocalizaciones hipnóticas, avanzamos por un plano onírico, mundo de fantasía cercano al de Cocorosie, VoicesVoices o Piana.

Un fragmento de Japón electrónico (y ochentero) desde la Nueva York actual, habrá que esperar por las sorpresas de Konnichiwa en un futuro cercano, seguro.


Raúl Cabrera Hidalgo.













Dice Bradford Cox que el título de su nuevo álbum es una referencia a un conjunto de recuerdos reales e inventados, al modo en que escribimos y re-escribimos en nuestra cabeza lo que recordarmos para terminar siendo “una versión resumida” de lo que queremos recordar.
“Es triste”, concluye. "Halcyon Digest" contiene por tanto bastante decepción desde su observación de la realidad, algo que se manifiesta en letras y melodías, pero al menos podemos decir que, en lo musical, sí es un compendio más perfecto que idílico de muchas de las mejores cosas que han pasado en los últimos 60 años.

"Microcastle" contenía infinitas referencias al indie de toda naturaleza y en este álbum Bradford Cox ha querido hacer un homenaje al art-rock de los 70 y los 80 con el que ha crecido. Aunque ninguno domina claramente como influencia mayor, cita en concreto a B-52′s, Lou Reed o XTC. Las guitarras de "Memory Boy" se mueven más bien cerca de los Smiths, los Pixies o los grupos de la C-86 y Sonic Youth parecen asomarse de vez en cuando mientras "Revival" podría haber sido por melodía un himno de brit-pop o un single de Beck. El guitarrista Lockett Pundt, que tiene un proyecto paralelo llamado Lotus Plaza, demuestra en "Desire Lines", que encantará a Arcade Fire, que sabe perfectamente de qué va la cosa, cuando se desahoga en cuatro intensísimos minutos finales instrumentales.

"Halcyon Digest" brilla también en sus referencias a los años 50. Es a lo que suena la estupenda "Don’t Cry", tan cerca del noise como de esta década, o "Basement Scene", una de las canciones destacadas. Su principio recuerda a "All I Have To Do Is Dream", el tema popularizado por Everly Brothers, y su temática, que no distingue realidad de sueño, parece primordial en el álbum, junto a la amistad, casando a la perfección con la última pista del tracklist, "He Would Have Laughed", dedicada a Jay Reatard, que murió mientras dormía.

El sonido es por eso onírico, sucio y lo-fi incluso cuando se incorporan vientos, como es el caso de "Colorado", aunque se nota especialmente en el final de "Helicopter" que Ben Allen (colaborador de Animal Collective) ha realizado la mezcla y ha aportado ideas. Al final, por una razón diferente, todas las canciones, desde la densidad hipnótica de "Earthquake" a la fantástica guitarra de "Helicopter", pasando por "Fountain Stairs", que huele a clásico por todas partes (la podían haber cantado la Velvet perfectamente), alcanzan la categoría de épico sin estridencias.

Deerhunter no dejan tras "Halcyon Digest" ningún lugar a dudas sobre el importante lugar que ocupan en el indie internacional, capaces de crear imágenes tan desasosegantes como "Helicopter" (“coge mi mano y reza por mí / mis últimos días en compañía / el diablo viene a por mí / y los helicópteros rodean la escena”) y sobre todo una colección de canciones entre las que cuesta mucho escoger favoritas.


desde
jenesaispop.com












SPECTRES
Last Days
whispers in darkness, 2010

Desde la escena subterránea de Vancouver, Canada, les presentamos a Spectres, quinteto creado en 2006 por Brian Gustavson (voz) y Steve Hanker (batería), "Last Days" es su Lp debut, luego de publicar 2 discos 7" ("Cold War" de 2007 y "Visions Of A New World" de 2008).

Spectres es una banda que se interna en las tinieblas del eco abrasivo del post-punk, aunque por momentos su música es abiertamente punk!, ahí juegan todo el rato en el borde maligno, se las traen.
Abren "Last Days" con el corte "Time Is Out", tan afilados como los primeros Bauhaus, las guitarras salvajes las aportan Zach Batalden y Tyler Pilling, bajo contundente a cargo de Nathan Szilagyi junto a las percuciones minimales de Steve Hanker, Brian Gustavson es un caso aparte con su voz maldiciendo en medio del cataclismo, entendemos de inmediato las comparaciones con Ian Curtis y Andrew Eldritch de The Sisters Of Mercy, todo muy atardecido, muy oscuro.
Luego aparecen "Stasi" y "Romans", viento helado que corta el cuerpo, sin embargo por dentro los Spectres están ardiendo, aullidos ante la soledad de los tiempos, ruidos y crucifixiones adornan un paraje devastado, muy cercanos a las manifestaciones de odio de Blessure Grave, General Decay o Nice Face.
Un tema como "Our Time" rompe el ostracismo y trae de vuelta esa vitalidad arrolladora del punk británico de fines de los 70s', desafiantes y pendencieros en uno de los mejores momentos del disco, slam dance, protesta, pogo.
Rematan con "Longinas", otro tema duro, recuerdan a Wire, The Chameleons y Killing Joke, pero ellos prefieren citar a Southern Death Cult, Crisis, Warsaw y a los Dead Moon, sin caer nunca en la copia insulsa, estos muchachos son de verdad, por ahí también dejan ver de reojo su propio homenaje a Joy Division en "City Of Ghosts".

Un disco corto, espeso, concentrado, una auténtica patada de búfalo, o de bisonte si prefieren.


Raúl Cabrera Hidalgo.












CHROME DOME
Chrome Dome

lexicon devil, 2010

Cuando un sonido hace que tu cabeza quede torcida para atrás, se debe plantear urgentemente la redención, Chrome Dome es un grupúsculo venido desde la ciudad de Melbourne en Australia, originales como pocos, desfiguran el plano sonoro interviniendo teclados básicos y aparatos varios, todos acá dispuestos para el hundimiento y la penetración.

Formados a principios de 2009 por Shaun en voces apocalípticas y sintetizadores, Andrea en las voces espectrales, teclados y samples, más la batería real de Bryce, Chrome Dome son como una maleza que se va expandiendo sin control, llegan directamente hasta tu cerebro con ruidos agudos y alteraciones marcianas, se toman el espacio auditivo por completo sin ninguna estructura clara de canción o melodía, esto sólo es zumbido maquinal azotando.

No deja de llamar la atención que esta novata pandilla sólo haya publicado un 7", antes de este mini-album que hoy nos ocupa, en primer lugar porque saben hundir la uña hasta el sangramiento y también porque suenan super-corporéos, meta-anfetaminados y coherentes ante el derrumbamiento.
7 tracks en un poco más de 18 minutos quedan más que suficientes para plantar autarquía, desde el primer respiro con la tóxica "Topped", mutación asfixiante entre Suicide y Cold Cave, succión en la penumbra.
Luego más elektro-punk en "Till You Hit The Floor" y "She Said", la rebelión de las máquinas, disonantes y fantasmales, escarban en la tierra muerta.

Destrucción total, una larva que se mueve quejumbrosa en el capullo oscurecido, retorcidos hijos desde la Isla de los Malditos.

Medicina para los necesitados...


Raúl Cabrera Hidalgo.














Mark Clifford (Seefeel, Disjecta) y Chantal Passamonte aka Mira Calix, ambos músicos del sello Warp y con una larga amistad a cuestas, harta experimentación compartida y almacenajes de ruido.
En silencio venían construyendo el enjambre, CliffodAndCalix justo ahora y quién sabe porqué (será por el re-agrupamiento de Seefeel?) lo tiran todo en este "Lost Founding 1999-2004", una cascada de sonido lustroso y mecánico que cae como la llovizna más tranquilizadora, verdaderos arrullos electrónicos, distantes y placenteros como el sueño no recordado.

La voz de Mira Calix flota y se sumerge entre las ondulaciones de ruido blanco desplegadas por Clifford, todo aquí pareciera venir desde un tiempo lento e irreal, fotografías del inconciente y ecos de un mundo perdido, alejado, la estética del conjunto y los ambientes son fríos, un susurro que se queda reverberando sin existencia, sin cuerpo, no sabemos como todo esto transforma en una cápsula de impulso para subir o bajar según sea menester.

Viajeros de la escanfandra más autista, se adentran en la niebla del sonido giratorio, pulsaciones robóticas y aliento desconocido, una pareja de astronautas que se despiden, ya no podemos responder.


Raúl Cabrera Hidalgo.












EL GUINCHO
Pop Negro

young turks, 2010

El sábado por la tarde, cuando me acerqué a pagar los discos en una tienda holandesa de discos , me sorprendió que la persona detrás del mostrador -un biólogo holandés que recorrió medio Sudamérica gracias al estudio de especies animales- dijera, “Oh, El Guincho”, con una entonación de familiaridad. No era de sorprender, ya que el disco se encontraba en un lugar visible, entre las grandes novedades de la semana, además de tratarse de uno de los nombres más importantes que ha exportado España en materia de música alternativa y, por ello, no es raro que alguien medianamente enterado sepa quién carajo es El Guincho.

“Pop Negro” es el nombre de su nuevo álbum, en donde el poliritmo sigue dando la pauta a la espesura de detalles que traen consigo las canciones del artista canario. Es evidente que Pablo Diaz-Reixa (el alma detrás de El Guincho) no es un mero oportunista subido al tren del indie-africano, sino que le da una perspectiva muy particular. En lugar de seguir el camino hacia África (como Animal Collective, Vampire Weekend, entre otros) mira hacia los colores de Latinoamérica, mezclando el exotismo con el pop negro de los 80’s, con esos sintetizadores que en otro contexto los odiaría, pero que para la ocasión ilumina como rayos de atardecer. Lo curioso del caso, es que este ritmo frenético, con esa aparente luminosidad, arropan unas letras llenas de melancolía, que tienen -eso parece- al atardecer de verano como protagonista. Y es que no sé porqué, pero las primeras imágenes que se me vinieron a la mente al escuchar el disco fueron las de aquel azul soberbio sobre el mar hermosamente desacomplejado de Nerja, que era el escenario de aquella serie española que marcó a toda una generación: “Verano Azul”. Me imagino que la culpa es de aquella mezcla de melancolía y luminosidad, que bañaba dicha serie, y este disco me recuerda esos atardeceres en que yo era pequeño y miraba con tristeza como la luz del día se despedía. Aunque este disco es más que un juego de niños, ya que podemos encontrar un corazón en medio de una gran fiesta.


desde
radiofreeurope











~~~~ Y por supuesto, Caminando por la Costa
~~~~~








Para esta nueva edición de 'Caminando por la Costa' nos adentraremos en un mundo imaginario rico en diversidad sonora, esta vez para mostrar al músico Benjamin Dauer proveniente de Washington D.C. Estados Unidos, mezclando una serie de sonidos digitales procesados por campos de guitarra y bajos, donde cada pieza se constituye en una deliciosa paleta de colores, el balance contrasta entre lo orgánico e inorgánico de las texturas, la alta frecuencia melódica en el pulso atmosférico, más los momentos de densidad sónica intensa, hacen que este album -que fue editado este año bajo etiqueta Distance Recordings, sea un artefacto especialmente recomendado para escuchar con audífonos o en la soledad más absoluta.


Franco Milesi.









ARKHONIA
Trails/Traces

white box, 2010

En esta otra cara de 'Caminando por la Costa' revisaremos el proyecto Arkhonia, donde se dan cita texturas experimentales, ambient y drones. Tan característicos dentro de su género es ocupar bases de piano eléctrico mimetizados bajo un estela de ruidillos orgánicos, quizás cercanos al synth pop, pero con un modo tal que va capturando la atención auditiva de cada momento del desarrollo atmosférico en su trayecto sonoro, a veces produciéndose alguna sensación de flotar estático, "Trails/Traces" es un album dotado esencialmente de pequeñas composiciones, miniatura que ayudan un poco a romper con esa secuencia bonita y amable acostumbrada, el disco es editado bajo el sello White Box Records, de ellos no existe mayor informacion al respecto, sólo que provienen del Reino Unido. sin embargo no pasará desapercibido debido a la sugestión melódica efectivamente empleada para esta ocasión, en que nos encontraremos con mas de alguna sorpresa.


Franco Milesi.










Esta noche escucha El Sueño del Esquimal, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm en Valparaíso y sus alrededores, online para todo el cosmos.





octubre 25, 2010

Konnichiwa estrena "Fortress Field".




El joven dúo de Nueva York, Konnichiwa, estrena su primer videoclip, electro-pop ensoñador con toques orientales a cargo de Kaela Noel en voces y D.V. Caputo en los teclados.










Sintoniza El Sueño del Esquimal este jueves 28 de octubre, desde las 21 hrs por Radio Placeres 87.7 fm., con KONNICHIWA, DEERHUNTER, EL GUINCHO, SPECTRES, CHROME DOME, CLIFFORDANDCALIX, ARKHONIA, BENJAMIN DAUER y mucho más.









octubre 24, 2010

Video de "Lo Que Quieras", lo nuevo de Dënver.

"Lo que quieras" es el primer single del nuevo album del dúo chileno Dënver, siempre compuesto por Mariana Montenegro y Milton Mahan, "Música, Gramática, Gimnasia" aparecerá este miércoles 27 de octubre y cuenta con la producción de Cristián Heyne.
Para esperar en calma les dejamos este sugerente videoclip.




octubre 11, 2010

El Sueño del Esquimal #304, jueves 14 de octubre.







Esta Noche, Territorio del Árbol.










Post Rock from Chicago.
El ultrajado método con Tortoise toma sentido siempre, es increíble, iluminados decodificadores del sonido matemático, ahora llegan con este CD corto (un poco + de 30 minutos) "Why Waste Time?", una edición exclusiva para Japón, sólo 4 tracks, 2 inéditos "Ruba'iyat" y "Passering", más una remezcla "Gigantes (Mark Ernestus Version)" del destacado "Beacons Of Ancestorship" (2009) y "Ice Ice Gravy" tema anteriormente conseguible en I-Tunes.

El primer corte "Ruba'iyat", deja en claro la buena mano del quinteto para sus excursiones electrónicas, naturalidad análoga sumergida entre ritmos quebradizos y ruidillos lumínicos, destacan los teclados expansivos en la brisa fresca de zumbidos y samples adictivos.
"Passering" ya es otra cosa, atmospheric/random noise es una acertada definición para este desarrollo caótico de frecuencias, voces y ambientes intervenidos, yendo y viniendo en la improvisación maquinal, verdaderos científicos del ruido, Dan Bitney, Douglas McCombs, Jeff Parker, John Herndon y John McEntire dejan la huella flamante de una música intuitiva y sin mascarón, como en los viejos buenos tiempos, Tortoise deconstruyendo las apariencias establecidas.

En este punto el remix de "Gigantes", viene sólo a recordarnos lo grandioso de su último trabajo, baterías activas y cuerdas imaginativas que orbitan sobre un ramaje techno adosado por el Señor Mark Ernestus, quién ha sabido multiplicar el efecto hipnótico de un tema deslumbrante.
Para el final nos queda la sesión explorativa de "Ice Ice Gravy", 13 minutos de ritos iniciáticos a través de una instrumentación cuidada y a la vez alterada, un paseo por los bordes del sonido orgánico y despierto en fases superpuestas en comunión bipolar, cortes y fisuras en la música, ya no queremos salir de este vergél, desarmados ante el concilio estelar.

Cuerpos celestes en constante navegación.


Raúl Cabrera Hidalgo.












THE NATIONAL
High Violet

4ad, 2010

Un vídeo de la banda en la televisión norteamericana interpretando ‘Terrible Love‘ fue lo que nos empezó a crear expectativas. Después, ‘Afraid Of Everyone‘, canción en la que vuelven a contar con la colaboración de Sufjan Stevens (esta vez haciendo coros) dejaba indicios de que ‘High Violet’ iba a completar, junto con ‘Alligator’ (2005) y ‘Boxer‘ (2007), una trilogía inmejorable. A principios de mayo 4AD sacaba a la venta un 7″ con ‘Bloodbuzz Ohio‘, el primer single, y con lo escuchado previamente tal vez no había duda, pero iba quedando cada vez más claro que estamos ante otra obra maestra de la banda originaria de Cincinnati y afincada en Brooklyn. ¡¿Qué demonios tiene esa zona neoyorquina que saca a la luz tantísimo talento?! Es ya digno de investigación.

Grabado de nuevo con la ayuda de Peter Katis entre el estudio que la formación tiene en este lugar y los Tarquin Studios de Bridgeport, Connecticut, el nuevo álbum de The National sigue recorriendo la autopista del rock oscuro y melancólico que emociona sin tener que echar mano de demasiadas florituras, con las dosis justas, más desgarrador que preciosista.

Asimismo, las letras vuelven por terrenos desoladores, hablándonos de lo más triste de la condición humana, tal y como canta Matt Berninger en ‘Sorrow’, el segundo corte (“Sorrow found me when I was young, sorrow waited sorrow won”) o en ‘Afraid Of Everyone’ (“With my kid on my shoulders I try not to hurt anybody out loud, but I don’t have the drugs to sort it out”). Lo que tal vez diferencia a ‘High Violet’ de los dos discos anteriores es que las canciones son algo más tranquilas (sobre todo en comparación con ‘Alligator’) y no hay momentos desquiciados como ‘Mr. November’, pero sigue habiendo energía, solo que canalizada de otro modo como en la citada ‘Terrible Love’, que inicia el disco de manera magistral, algo que el grupo ha sabido hacer muy bien también en ocasiones anteriores: una canción intensa, que crece y crece según pasan los segundos.

Lo que ocurre es que parte de la rabia se ha transformado en melancolía, algo que no es malo en absoluto, y que no es nuevo en la trayectoria de la banda, recordándonos álbumes previos a esta “trilogía”, como ‘Sad Songs For Dirty Lovers’ (2003). En definitiva, en el estudio han vuelto a cumplir y con creces en un disco genial desde la primera canción hasta la última y en el que no se pierde el interés en sus poco más de 45 minutos.












GEPE
Audiovisión

quemasucabeza, 2010

Desde que el joven Daniel Riveros alias Gepe publicara ese delicado conjunto de luz llamado "Gepinto"(2005), cada paso que ha dado es aguardado por un millar de miradas y esperanzas, como si sus canciones sencillas y cercanas fueran una especie de salvación para el alma o algo así, y no está tan lejos la realidad en todo caso.
Quizás bajo ese prisma "Audiovisión" se conecta más con "Gepinto" que su segundo disco "Hungría"(2007), aunque puede ser que este último haya fortificado su música para "Audiovisión".
Enredos más, enredos menos, tienen poca importancia ante las canciones llenas de vida que ahora recibimos, la refrescante "Amigos y Vecinos" abre la puerta con alegría, la voz vital de Gepe nos recibe junto a los aplausos en un comienzo prometedor.
Regresa la guitarra acústica y la batería programada en "Por La Ventana" y dice... "Deja la ventana abierta para que pueda tirar, todas las cosas que sobran, que se tienen que botar... y todos los vasos viejos que si los dejo seguro se romperán...", geniales estas letras que parecen sacadas del lapso que queda entre la realidad y el sueño liviano.
"12 Minerales" es un prado florido, la placidez y la fineza nos abrazan en un espacio luminoso y hasta cierto punto onírico, cuerdas aportadas por Pedro Subercaseaux y corno francés por Danae Morales se acoplan perfectamente con la voz de Gepe y ruidillos de despedida.
Recuerdos de música popular chilena y folclore aparecen claramente en "Alfabeto", cuerdas a lo Inti-Illimani y percusiones nortinas agitan una canción que sacará a más de alguno de su somnolencia.
¿Cómo tratar de transcribir el sonido que se acerca con cariño?, Gepe tiene la destreza para crear arrullos imposibles de desdeñar, para muestra el botón de "Ayelén", uno de los trazos más exquisitos del disco sin duda, "... y reconocer que tú has cambiado a mí, en un tiempo que no pensaba en nada, preferería dejar que tú... y poder pensar, y poder decir, y reconocer que tú has ganado a mí", participación de Cristián Heyne en programciones y voces laterales, quién además es el productor del disco.
Tanta calma para que después venga de nuevo el arrebato en "Estado de Vista", guitarra claras junto a las voces de Gepe y Pamela Fakuta, cuestión de ver, lucidez.
Por supuesto tampoco falta el aliento tecno-pop, "Lienza" con Javiera Mena acompañando en las voces y un rapeo de Daniel a lo Jorge Gonzalez en "Corazones", elegancia que conmueve.
El mismo ex-líder de Los Prisioneros colabora con voces en "Salón Internacional de Tecnologías", el dueto perfecto en un ambiente costero y apasionante, la música se eleva, los sonidos brillan.
Y así seguimos cubiertos por canciones preciosistas como "Un Día Ayer" y "Victoria Roma", esta última con una lírica inspiradísima... "Victoria plena, rendición total, entrega completa, comienza a amar".

No queda más que decir, Gepe nos ofrece en "Audovisión" un verdadero regalo, un deleite de ecos chilenos, canción y escritura confluyendo en el gran río continental, cerca, de verdad muy cerca.


Raúl Cabrera Hidalgo.












PIANO MAGIC
Home Recordings

second language, 2010

Cómo conjugar 15 años de historia en una sencilla caja de cartón reciclado, la agrupación londinense Piano Magic viene bregando todo este tiempo ante la indiferencia y la ignorancia, han cubierto cada paso de su trayectoria con esa porcelana fina y rigurosa que trae su sonido atardecido.
Por eso "Home Recordings" este CD-r para Second Language, más que un compilado de tomas alternativas y descartes, viene a ser para el receptor conquistado un verdadero "The Best" encubierto.
Glen Johnson es el gran conductor de este carromato y ha sabido asesorarse por músicos y vocalistas que comparten ese terruño conceptual, amargo y a la vez fascinante, el entorno sonoro donde la soledad comparte con la belleza una inútil copa de vino ante la adversidad de un recuerdo o de las multidudes humilladas.

Para partir está la desolada "Dark Ages" con la francesa Angele David-Guillou en la voz, original de 2003, ahora pareciera entrar firmemente por nuestra piel como un fierro congelado, pop distanciado y recostado en un triste pedazo de hielo.
Diletantes facciones maquinales con Johnson a la voz como "Disaffected" caen como la llovizna, sútiles pero heridos registros guardados en casa.
Otros pasajes son realmente embriagadores, "Amongst The Books, An Angel", "Theory Of Ghosts" y "I Am The Sub-Librarian", sensitivos lazos entre la música y la literatura, el hombre encadenado junto a la fuente oscurecida, pretérita, desgastada.

Piano Magic el es rastro que nos queda de una sensibilad que no recordamos, el recogimiento y el estruendo.
Un lugar hacia adentro, terreno del árbol.


Raúl Cabrera Hidalgo.














Dos de los últimos lanzamientos del sello británico Touch son estos, parte de la serie Touch Seven, discos que nacen del amor por los singles y por el vinilo. Estos trabajos solo aparecen en formato pequeño: siete pulgadas, dos caras, todos unidos por un mismo artwork, variando tan solo los colores y las fotografías que los ilustra, siempre a cargo de Jon Wozencroft. El número diez de la serie corre a cargo de dos músicos conocidos del label londinense. Uno es Philip Jeck, conocido turntablelista que iniciara a principios de los ochenta, usando viejos discos y reproductores, la mayoría a punto de ser desechados. Su relación con Touch comienza con “Loopholes” (Touch, 1995) y se prevé para el verano europeo un nuevo disco. El otro es Marcus Davidson, tecladista y compositor que ha trabajado para danza y teatro, además de ser parte de Spire, un proyecto ligado a Touch y basado en música generada por órganos. este 7” los une en dos exquisitas piezas. Grabado en vivo en una presentación que tuvo lugar en el Museo de Historia del Jardín, en Londres, el 8 de Mayo de 2009, Jeck y su reproductor y un bajo (sobrepuesto) y Davidson y su teclado crean dos piezas fluorescentes y en pleno florecimiento. “London Tenderberry”, la cara A, nos ofrece unos sonidos sintetizados en expansión, unos drones suaves venidos del espacio interior. “Tenderberries Version” parte del mismo punto en quedo el anterior, siguiendo los mismos patrones, pero aún más expansivos, casi se diría que cósmicos, apuntalado por unas pocas notas de piano. Ambos temas más que sonar, se arrastran. Serían el acompañamiento perfecto para un documental que mostrara el brote de unas flores en toda su magnificencia natural, unas flores de color rojo intenso, las mismas de la portada. “Trains of blossom, trains of music”.

El otro lanzamiento es “Incongruous Harmonies”, y corre por cuenta del australiano Lawrence English, como saben ya, el jefe de Room40. Hace dos temporadas atrás se estrenó en Touch con el largo “Kiri No Oto” (2008), y en este single presenta dos piezas para el grupo Circa y su obra ‘Mirando el placer de los otros’. Este, como la obra a la que acompaña, fue diseñado para ‘experimentar el dolor de una mujer y la pureza del placer’, y al menos en la música alcanza un gran nivel de intensidad. Como en ese citado trabajo, English continua expandiendo el ruido hasta acercarlo a la belleza más pura, a través de melodías monotonales, corrientes de basura sonora estática, restos de sonidos que se esparcen por el ambiente, formando parte de una gran masa drónica de no más de diez minutos. Ambas piezas llegan a resplandecer, y sus armonías logran brillar, pese a estar ocultas en este magma de impurezas. La primera parte, “Without Sanctuary”, parece ser una capa de ruido coral, y una y otra más sobre ella, escondiendo una sencilla y preciosa melodía. “One Thousand Miles Of White” son precisamente mil millas de (ruido) blanco y suave, grabado otras mil millas adentro del mar, uno de los sonidos a los que más recurre English, y siempre con una melodía muy en el fondo. Ambos trabajos son una buena forma de resumir someramente el espíritu del sello, y ambos contienen piezas que justo por ser de una duración corta, son aún más refrescantes, dentro del gratificante exceso al que muchas veces se llega. “Spliced” una agradable muestra de música floral, e “Incongruous Harmonies” es, desde ya, uno de los singles de lo que va de este año.


Hawái.














La siguiente colaboración, entre los músicos F.S Blumm, desde Alemania, y David Grubbs, desde Estados Unidos, no es la primera, y es de esperar que no llegue a ser la última, y no lo digo solamente por el gran cariño (musical) que gracias a sus discos ambos artistas se han ganado de parte mía, sino también porque los dos artistas se complementan de una muy buena manera, y en algún momento y en algún lugar ellos tenían que coincidir.

La primera vez que la inminente unión se produjo fue en “Nachhall”, el corte final de “Zweite Meer” (Morr Music, 2005), el tercer trabajo de Blumm para la etiqueta berlinesa. En ese único corte la participación de David se reducía a su voz, algo no menor teniendo en cuenta el precioso registro vocal al que puede llegar, y que ponía el broche de oro a ese gran trabajo, otro más, del músico alemán. Pero en esa ocasión, como dije, no alcanzaron a tocar juntos, y a lograr interpretar ese instrumento en el que ambos se desenvuelven tan bien: la guitarra. El momento, tarde temprano debía llegar, y el acontecimiento se produjo el 2 de Julio de 2008. El lugar, el interior de la escultura “Untitled (Greenhouse)” de Peter Coffin, en el CAAC de Sevilla, España. En es encuentro de dedicarían básicamente a improvisar, y luego Frank le añadiría un material que encontró en su hard-drive, para darlo por terminado en Enero de 2009. Finalmente estos temas aparecieron en Noviembre de ese año en el pequeño sello Ahornfelder, en formato pequeño, como las grandes cosas, un 7” que viene con el libro de dibujos “Drawings” de Blumm, ya antes publicado en 2006. El trabajo se divide en cuatro partes, dos por cada lado del vinilo. En la cara A nos topamos con “Part Three” y “Part One”, mientras que en la B con “Part Four” y “Part Two”, pero todas pueden ser vistas (oídas) como una sola. Por una lado está la guitarra clásica de Frank, y por la otra la eléctrica de David, y en cada instante se capta la personal y distintiva forma como cada uno de ellos la interpreta. “Part Three”, cuando apenas inicia, con ambos tocando al mismo tiempo, casi lleva a pensar en un disco de electrónica pastoral. Es más suena como el remix que Sakamoto hiciera del “Look For Me Here” de Solo Andata, pero no, son talentos de lo acústico. Luego el tema de desordena un poco –además participa el clarinete de Ulrich Wangenheim–, y efectivamente en esos minutos tiene más el carácter de una improvisación, pero cuando pasamos a “Part One”, ese desorden se torna tranquilidad, y la conversación que sostienen, más la intervención en batería de Jan Thoben, se hace considerablemente más amena. Ya par ala cara B, parece el dialogo de dos personas que se conocen hace años, en particular “Part Four”, con la ayuda en el bajo de Marcel Türkowsky. La parte final ya hasta parece risueña y distendida.

Cuando Ellinor Blixt (Bobby Baby), con quien Blumm recientemente editó “A Little Big” (Sound Of A Handshake, 2010), le preguntó sobre con qué artista, vivo o muerto, le gustaría participar, lo que contestó fue lo siguiente: “Esto podría sonar raro pero de hecho ya realice mi colaboración favorita con mi colaborador favorito: David Grubbs. Y si ahora me preguntaras ¿con quién sería? Sería con él de nuevo. Quiero decir, me encantaría grabar un dúo de guitarra con David pero no me atrevería a pedírselo, porque sé que él es un hombre muy, muy ocupado”. Discos como este, aunque sea corto y no dure más de un cuarto de hora, evidencian que su talento separado también puede rendir frutos juntos. Es cierto que Grubbs no ha estado particularmente prolífico ahora, comparado sobre todo a como lo era antes, pero esperaremos a que se atreva a pedírselo, y esperaremos ansiosos a que su petición este responda “sí, quiero”, por el bien suyo, y especialmente por el bien nuestro, y sí, por el mío.


Hawái.









Esta noche escucha El Sueño del Esquimal, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm en Valparaíso y sus alrededores, online para todo el cosmos.




octubre 06, 2010

El Sueño del Esquimal #303, jueves 07 de octubre



Gritos de alerta y la sangre que mueve al cuerpo, sonidos orgiásticos y la videncia peregrina dejando como siempre el surco, predicadores musicales para los tiempos del final.








THE CLIENTELE
Minotaur

pointy, 2010

Minotauro, monstruo mitológico por excelencia, cuerpo de hombre y cabeza de toro, quizás que laberinto poético quiere revelar con este nombre el letrista, compositor y cantante de The Clientele, Alasdair MacLean, músico que guarda aquel antiguo ceño de los creadores británicos, el ser amante de la poesía y la literatura en general, además de la música claro está. A la manera de Lawrence en Felt, Morrissey, Robert Smith en The Cure y el más actual Stuart Murdoch de Belle & Sebastian.
Lo cierto es que The Clientele lleva más de una década esculpiendo canciones ensoñadoras de corazón purista y envoltura atemporal, entrar en sus discos es correr el telón para encontarse con un territorio mágico y confortable, impregnado con aromas 60's, inocencia y a la vez profundidad, sonidos brillantes que seducen junto a la voz magnética de MacLean.
Luego de 5 albumes y una gran cantidad de singles diseminados por la década, vienen con este mini-album de 8 canciones en casi media hora de armonías finas, "Minotaur" es como reencontrarse con una vieja amiga y darse cuenta que nada ha cambiado a pesar del tiempo transcurrido, continúa la conversación amena, el cariño y el deslumbramiento.
Parten con el tema que da nombre a la placa, un pausado remanso de guitarra acústica y violines que flotan, el fraseo cadencioso de Alasdair adorna y refresca en una canción sacada de otra época, pareciera estar suspendida en un recuerdo, el decorado perfecto para un atardecer veraniego junto a la costa al final de los 70's.
En "Jerry" saboreamos la belleza y el encuentro con la luz, es una especie de cuento florido que de vez en cuando nos entrega alguna guitarra electrificada en ascenso, el cuarteto entra en trance y se alucina con las alturas, destacados también James Hornsey en bajo y Mark Keen en las percusiones, más la mano de ángel de una delicada Mel Draisey, que se muestra inspiradísima en los arreglos de piano y teclados.
Los de Londres saben enamorar, de eso no hay duda como en "Paul Verlaine", magnífica canción que nos invita a soñar junto a las trompetas aéreas de John Hoare, acercamiento distinguido como lo fueron Felt y The Auteurs en sus respectivos momentos, The Clientele nos lleva directo hasta una isla de fantasía, el rock británico nuevamente encantando, esto también va para la gotita de "Strange Town", 1:40 de placidez y belleza con ese órgano de juguete que revolotea sobre el prado, todo el viaje entero es un deleite y hasta les da para un spoken word de aliento flagelante llamado "The Green Man", con un Alasdair MacLean entregado al movimiento lento de la escritura, la poesía va diseñando un cuerpo entre ruidillos metálicos y atmósferas de retiro.

Literatura y pop con esplendor, entrelazados fascinantes en un pestañear que ojalá se hiciera eterno.


Raúl Cabrera Hidalgo.












ZOLA JESUS
Stridulum II

souterrain transmissions, 2010

Zola Jesus siempre ronda nuestro laboratorio esquimal, como un fantasma que peregrina entre el viento blanco y la lluvia fina hoy se nos vuelve a presentar con su canto espectral y los ambientes aislados.
Más allá del mito Zola Jesus es Nika Roza Danilova, una joven nacida hace 21 años en Phoenix, Arizona, viene embrujando desde 2008 con trabajos ácidos y contundentes, una tormenta cargada que busca prevalecer con su arte oscuro ante una multitud ciega y displicente.

"Stridulum II" viene a ser el lanzamiento europeo para el Ep "Stridulum" publicado por Sacred Bones a comienzos de año, claro que ahora con tres temas agregados, los que dan más realce al conjunto.
Desde un comienzo con "Night", queda claro hacia donde seremos conducidos, su voz maneja todo el concepto, se retuerce entre las sombras, sonidos secos, asfixiantes y una batería marchante que va revelando la pesadilla, el abandono, por momentos se nos viene la figura afilada de Siouxsie a la memoria, pero aquí existe más agresión y menos glamour. Un tormento más humano.
Tras participar en colaboraciones como en Former Ghosts junto a Freddy Rupert (ver más adelante etiquetados para este mismo programa por el Señor Milesi) y los discos compartidos con LA Vampires y Burial Hex, su silueta se ha agrandado y su música se ha vuelto cada vez más profunda y malsana.
Ahora Zola Jesus ya es un bulto sólido y difícil de tragar, en "I Can't Stand" queda manifiesta la grieta, espacio denso con un bajo grueso que acompaña a su voz afectiva, teclados atardecidos completan el dibujo huérfano a que nos somete, aún así la negrura lleva consigo una belleza sumergida entre la llovizna y los cristales.. y por supuesto que no es fácil dejarse caer de esta manera, hasta cierto punto podría tratarse de una plegaria o un llamado de auxilio.
Con un montón de sensaciones a flor de piel persiste en la ofrenda, en un disco plagado de ambientaciones arcanas, órganos de iglesia y la ausencia total de guitarras, una visión que se agudiza en los cortes "Stridulum" y "Manifest Destiny", cadáveres en una bolsa y un niño cortándose las venas, la música tomada como un territorio devastado y terminal al que no podemos quitar la mirada.
Zola Jesus sorprende realmente en cada paso, quizás si Liz Fraser hubiese enfrentado a sus demonios lejos de la compañía etérea del guitarrista Robin Guthrie, se habría acercado hasta estos pozos estancados, quién sabe... lo único cierto es que temas como "Sea Talk" no aparecen de la nada, acá hay algo más, llámalo sensibilidad extrema, perversión o paganismo, de cualquier manera logra llegar muy adentro, realidad que solloza.

Y de nuevo... música depresiva adornando.


Raúl Cabrera Hidalgo.













De paso una vez más en la corte del Rey Tibet, sólo sentir su música ya es un aventura plena, una cita en el salón de los 'hombres perfectos', el sitio donde la ficción y la realidad se superponen por orden natural, viajero del manto sagrado o el loco cercado frente al páramo, sonoridades tomadas desde un planeta íntimo, paranormal en todas sus alteraciones y sacudidas.
El nuevo disco de Current 93 tiene mucho de magia así como también de vicio, no es sencillo describir el ruido del viento o el de la memoria derramada, el libro abierto de la vida queda a nuestro alcance, se inicia la procesión, la transfiguración.
No estamos frente a un artista típico, David Tibet siempre exige al oyente el despojarse y por supuesto también la intervensión sensorial, como si la música fuera un simple vehículo hasta esa supuesta VERDAD que dormita en el sermón mañanero, como si en estos espacios pastoriles se guardara la voz de todas las especies.
Neofolk y silencio, campanillas y cuerdas que corren en el desplobado vergel de la oratoria instintiva, tambores abriendo la ceremonia de los muertos, el latido de la tierra que se multiplica frente a tus ojos y todo el temor manifiesto ante lo desconocido, voces que regresan de su aislamiento en los recuerdos y niños que portan ramilletes para el cadalso temporal de cada una de las experiencias aquí vomitadas por el hálito huracanado del Señor Tibet.

Misantropía y una nueva danza narcótica que nos deja en su mensaje final... el sonido del mar, el oleaje sin contemplaciones, mojamos nuestro rostro refrescándonos hasta la próxima arenga.

Participantes en la travesía espiritual, los Señores John Contreras, Baby Dee, James Blackshaw, Andrew Liles, Alex Nielson y Eliot Bates en la realización instrumental, también los niños que acompañan a Tibet en las voces, Melon Liles, Isabel Taylor y Bea Taylor.


Raúl Cabrera Hidalgo.











Caminando por la Costa-----






MOTION SICKNESS OF TIME TRAVEL
The Sound Of Reality Dissolving

hooker vision, 2010

Motion Sickness Of Time Travel es un proyecto musical que alberga la figura de Rachel Evans, su propuesta es el ambient electrónico, el drone y algo de experimentación sonora mágica, ruidos de bosques, además se mueven vibraciones un tanto perturbadoras que nos recuerdan voces del pasado.
Ella viene publicando sus trabajos en formato Cdr o mini-Cd con número limitado de copias. Comenzó el 2009 con un trabajo llamado "Feathers and Furs" donde destaca la sonoridad diversa propia del su género al cual se le denomino witchcraft. Ha formado parte ocasional de otro experimento musical titulado Nova Scotian Arms, el cual publicó un split 2010 junto a Motion Sickness Of Time Travel, el que quizás tengamos mas adelante, pero para esta ocasión mostraremos su Ep o mini Cdr "The Sound Of Reality Dissolving" editado bajo etiqueta Hooker Vision ( 2010), un trabajo que no dejará indiferente a nadie que se precie de buscador de nuevas texturas o mundos paralelos, momento ideal para iniciar una nueva odisea por la curva más angosta de nuestras mentes inquietas.


Franco Milesi.











FORMER GHOSTS
New Love

upset the rhythm, 2010

Former Ghosts es un proyecto musical de synth-pop lo-fi, integrado por tres miembros de distintas bandas donde se encuentra Jamie Stewart proveniente de Xiu Xiu, Nika Roza Danilova aka Zola Jesus, y finalmente Freddy Ruppert de This Song Is A Mess But So Am I , el resultado es bastante cromático en cuanto a su atmósfera, aquí podemos encontrar obscuridad, baile, experimentación electrónica turbia con esa magia tan característica que tienen las cosas bien hechas.
Ellos ya habían publicado un album el año 2009 llamado "Fleurs" con un número limitado de copias, pero su presente se liga a este disco que mostraremos para el programa titulado "New Love", el que recién aparecerá el 9 de noviembre próximo bajo etiqueta Upset The Rhythm.
Sin duda un caramelo musical lleno de sorpresas que abrirá la imaginación por todos los caminos posibles y quién sabe si despertemos al día siguiente.


Franco Milesi.












Alohá Hawái----








TAPE & BILL WELLS
Fugue
immune, 2010

No hace mucho, tan solo dos años atrás el trío sueco Tape entregaba su sexto disco, aquel excelente “Luminarium” (Häpna). Ese trabajo, que nos dejaba con un más que agradable sabor de boca, resumía una serie de músicas en pos de algo que brillaba por todos lados, lo describíamos como “folk naturalista y natural, ligero, y veraniego”. Unos kilómetros más al este, en Falkirk nacía hace un buen tiempo Bill Wells, músico autodidacta que ya en 1989 forma el Bill Wells Octet. Tocando con una mano el jazz y con la otra el pop, este escocés tiene una vasta carrera, normalmente acompañado de otra gente: The Pastels, Future Pilot AKA, Stefan Schneider, Annie Whitehead, Maher Halal Hash Baz, Kevin Ayers, Richard Youngs, Jens Lekman y muchos otros.

Amigo escocés conoce amigos suecos. Fue hace unos años, cuando Bill se encontraba tocando con este Lekman y con The Concretes, en Estocolmo, cuando se conocieron por primera vez, y ya hablaron de poder colaborar algún soleado día. Un año después, Bill invita a Tape a que lo acompañen en un festival en Escocia, tiempo en el que aprovecharon para grabar algo. Es 2008 y esta vez se invierten los papeles: viaja Bill a la capital sueca, hogar de Tape. Algunas presentaciones, para luego, lo importante, pasar una semana en el Summa Studio. Esa corta semana se convirtió en el corto “Fugue”. Publicado por Immune, un pequeño sello con sede en Chicago, este disco, un mini LP en cuatro movimientos en los que las sonoridades de ambas personalidades se entremezclan al mismo tiempo que se confunden, a pesar de que tan distantes no estaban los unos del otro. Lo que los hermanos Andreas y Johan Berthling, Tomas Hallonsten y Bill Wells (más Andreas Werliin) hacen es acariciar los instrumentos, tratarlos con la máxima delicadeza. Guitarra, bajo, órgano, sintetizador, piano, un Fender Rhodes, melódica (más baterías) y un poco de electrónica. Ese mismo tratamiento lo aplican a las melodías, las cuidan y las miman hasta que en algún momento aparece el detalle y se hace el milagro. Así lo hacen en “Fugue 1”, mientras un motivo de guitarra se repite durante largos ocho minutos. Así lo hacen también en “Fugue 2”, otro motivo que se repite, pero en esta ocasión con percusión y la siempre adorable melódica. Ojo que el resto de sonidos no son solo adornos sino parte de la pieza. “Fugue 3”, por su lado, parte del piano y poco a poco deja que la luminosidad haga su entrada. “Fugue 4” contiene unas guitarras crepusculares, un órgano expansivo y unos ruidos que hace estallar luces.

La suma de Wells con Tape, se inclina hacia estos últimos, por una razón obvia, su mayor presencia en número. Pero aún así la presencia del amigo escocés no pasa inadvertida, vertiendo todo su talento hacia y para la canción, aprovechando y sirviéndose de la habilidad de Tape para iluminar los ambientes. Lo que sucede es que a veces se confunden, algo que pudiese llevar a errores. Pero eso, creo, es algo que hace que una unión sea buena o no, cuando cuesta distinguir quien hace que, algo que ocurre acá. Se oculta el uno en los otros. Tape y Wells, ubicados en lugares distintos, pero prácticamente en el mismo paralelo, afortunadamente coinciden, geográfica y musicalmente, y pese a venir del norte, crean atmósferas rebosantes de luz, texturas acústicas mezcla de pop y minimalismo con olor a madera húmeda. Música simple, llena de claridad y calor.


Hawái.











Vuelta del francés Sylvain Chauveau a Type, casa que ha sabido acoger de muy buena manera al músico hoy radicado en Bruselas. Este nuevo trabajo, es el primer de una duración larga desde hace ya un lustro. Ese era “Down To The Bone” (Les Disques Du Soleil Et De L’Acier, 2005). Después de aquel hubieron otros discos, sobre todo bandas sonoras, como “Nuage” (Type, 2007) para el film de Sébastian Betebder. Pero al parecer su inquietud para hacer algo que fuera una canción más propiamente tal lo llevo a que la paciencia le ganara a la ansiedad por sacar algo pronto. El tiempo necesita más tiempo, y una canción necesita todo lo que haga falta para que aparezca ese momento inesperado, sea mucho o poco.

“Singular Forms (Sometimes Repeated)” se nutre de variados sonidos: guitarras (preparadas), clarinete, glockenspiel, osciladores, percusiones, electrónica y, sobre todas ellas, el piano de Sylvain. Esa canción que se tardó un tiempo en encontrar de la manera en que quería hacerlo queda reducida a un esqueleto mínimo, rozando, de no ser fuera por otros factores, el minimalismo, asimismo como se acerca al clasicismo más inmaculado. Viendo una revisión de este trabajo leo que esto: “como Carsten Nicolai y Ryuichi Sakamoto deconstruyen la música clásica, Sylvain intenta acá estudiar y disolver las raíces de la música popular”. Sin llegar al nivel que alcanza la pareja de estrella de raster-noton, no es menos cierto que Chauveau intenta crear una nueva forma abordar la composición, aunque bien en el fondo la vía para llegar a ello no sea más que una especie de vuelta a un probable a formas más o menos tradicionales, pero llevándose a la basura en ese proceso (casi todos) los restos que sobran. Y en ese intento, dos conceptos bastantes manoseados se acercan felizmente, el arte y el pop: art-pop. Todo esto lleva a pensar cuando se oye “Singular Forms (Sometimes Repeated)”, disco que suena a la unión soñada entre David Sylvian y Christian Fennesz, unión que por cierto ya se produjo hace unos años –ese “A Fire In The Forest” que cerraba “Blemish” (Samadhisound, 2003)–. Es increíble el parecido de ambas voces, en muchos sentidos, pero la semejanza no es solo una imitación, pues Sylvian es más que una forma sino más bien un estado, y a ese estado logra llegar Sylvain, obviamente que sin superar, aunque dudo que ese haya sido un objetivo. En el otro lado, está el tratamiento de los sonidos, que a través de un proceso cargado a la electrónica –hecho principalmente por Pierre-Yves Macé–¬, a veces distorsionan las matrices originales, pero la mayor parte del tiempo sutilmente moldean esa acústica de corte clásico, como muchas veces hace el austríaco, lo que ayuda considerablemente a no perder de vista lo primordial que es la base de esto, la canción, la cual queda en un primer plano, y los ornamentos en un segundo plano rico en detalles por descubrir.

A pesar de que constantemente he dicho que en relación con sus referentes se queda un peldaño abajo, eso en ningún caso le resta valor. Es más, no parece en lo absoluto que esta sea una obra fruto de solamente calcar sonidos, sino más bien una búsqueda personal y unas inquietudes que por factores tal vez temporales coinciden en más de un punto. Es este un buen disco, en donde, como dije, se unen esos conceptos que en el fondo significan lo mismo. Un disco de figuras singulares, a veces repetidas, una buena definición para el arte y para el pop.


Hawái.











Esta noche escucha El Sueño del Esquimal, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm en Valparaíso y sus alrededores, online para todo el orbe.






Zola Jesus - Night from Souterrain Transmissions on Vimeo.




El Sueño de la casa propia lanza video de "En la medida de lo posible"

El sueño de la casa propia, proyecto electrónico del porteño Jose Cerda estrena el videoclip de "En la medida de lo posible", canción contenida en su aclamado disco debut "Historial de caídas". La dirección, cámara y montaje estan a cargo del señor Andres Acevedo, baterista de la banda Protistas. A disfrutar !!











www.myspace.com/delacasapropia