noviembre 27, 2010

El Sueño del Esquimal #309, jueves 2 de diciembre







Rematando el año desde el cuarto helado.










ANBB
Mimikry

raster-noton, 2010

Usando la garganta como un desgarrado filamento a punto de hacer cortocircuito, extraño ejercicio que ya es marca de la casa para Blixa Bargeld, dentro de la variedad de mutaciones vocales del artista alemán hay una que impacta, el asunto consiste en introducirse el micrófono en la cavidad bucal y luego gritar a reventar pero hacía adentro, Blixa lo realiza desde comienzos de los 80 cuando fundó Einstürzende Neubauten, en una actuación en Berlín Oriental Nick Cave observa el espectáculo y queda maravillado, de inmediato lo invita a ser parte de sus The Bad Seeds en los que Bargeld ejercerá por 20 años (1983-2003).

Este año nos ha sorprendido la colaboración de Blixa con Carsten Nicolai aka Alva Noto, ANBB es un proyecto donde ambos se desplazan comodamente por los bordes del sonido experimental, el minimalismo electrónico y una actitud claramente rompedora, siendo estrictos diremos que estos 2 músicos alemanes vienen partipando juntos desde 2007, cuando decidieron realizar una serie de presentaciones con la improvisación vocal de Bargeld y la musicalización de Noto.
De este "Mimikry" (publicado el 4 de octubre) diremos que parte precisamente con ese alarido agudo del que hablamos al comienzo,"Fall" es una pieza de más de 10 minutos separada por fases, el sonido es complejo y heterogéneo, como si buena parte de la electrónica alemana se concentrara aquí, desde los glitchs alucinógenos hasta las altmósferas evanescentes, Alva Noto expande el ruido detallista por territorios alejados, mientras Blixa con su voz va entregando el carácter a cada uno de los espacios intervenidos, una gran fuente de música inhabitual, sedante y liberadora a fin de cuentas.

"Once Again" es un antro de aliento maquinal, una voz maligna se arrastra en la caverna de cemento, golpeteo de fierros, zumbidos viciosos y un ambiente que se va haciendo cada vez más espeso, sobresaliente reducto creado por estos 2 investigadores venidos desde la antigua Alemania Oriental, perfectos.
También hay momentos para sentir el sonido del silencio como en "One" (que ya había aparecido en el Ep "Red Marut Handshake" hace algunos meses atrás), claro que todo acá está siempre en constante movimiento, resonancias que funcionan como fuentes de energía, alteraciones del comportamiento y percepción ampliada a base de ruidos manejados con destreza.

La portada de "Mimikry" (originalmente llamada "Wallstreet-Spider") es parte de una serie de fotografías denominada "Veroschka Self Portraits" (1992-96) de la artista, modelo y actriz norteamericana Vera Lehndorff, de la cual ANBB también exporta algunas voces en los temas "Mimikry" y "Katze", conductos industriosos por donde se cruzan la estética y el riesgo, el viaje entero es inspirador y emocionante, una mirada que se hunde en la distancia de los tiempos, grabaciones y ondas de sonido que intervienen la conciencia del oyente, fachadas que simplemente se desvanecen. Ciencia aplicada.


Raúl Cabrera Hidalgo.












BRENDAN PERRY
Ark

cooking vinyl, 2010

Tras unos meses de retraso por fin ha visto la luz (crepuscular) “Ark”, el segundo y esperadísimo álbum en solitario de Brendan Perry. Tras su primer disco en solitario (“Eye of the hunter” 1999), más centrado en sonidos acústicos y cantautoriles, habíamos atisbado ya en sus colaboraciones con Piano Magic en el álbum “Ovations” (2009) y, sobre todo, con Zoar, en el álbum “Clouds Without Water” (2002) un acercamiento a las atmósferas majestuosas y oscuras desarrolladas junto a Lisa Gerrard en Dead Can Dance. Esto último se confirmó de manera sobresaliente en la gira de presentación del disco y que le trajo a Madrid en Marzo.
Efectivamente, “Ark” nos devuelve a un Brendan Perry en estado de gracia. Percusiones hipnóticas, ritmos pausados y teclados solemnes arropan a la perfección su profunda y maravillosa voz que, de nuevo, nos deleita con unas letras muy cuidadas y líricas, en las que analiza el mundo moderno con su peculiar prosa de reminiscencias un tanto arcanas, tratando temas como la corrupción política, las guerras, la explotación religiosa y neo-colonialista, la alienación, la destrucción del medio ambiente, etc…. A lo largo de ocho extensas canciones se va retratando la miseria humana aunque sin renunciar a la esperanza y a la confianza en un mundo mejor. Debido a esta temática y a su homogeneidad sonora podemos decir que “Ark” es un trabajo conceptual sobre la concepción del ser humano en esta época de límites y desgarros.

Elaborado completamente en solitario y mezclando sabiamente instrumentos clásicos (percusiones, guitarras, bajo, yang chin) y electrónicos (sintetizadores, samplers) “Ark” se impregna con una atmósfera delicada y detallista que ensambla magistralmente lo antiguo con lo contemporáneo en aras de una sonoridad neutra y fría, que no se decanta ni por lo uno ni por lo otro. La maestría con la que Brendan teje y acopla sonidos y melodías, escapa a la monotonía y resulta profundamente emotiva y evocadora. El álbum se abre y se cierra con dos temas conocidos que Brendan había presentado en la última gira de Dead Can Dance de 2005: “Babylon” (antes llamado “Saffron”) y “Crescent”. Las versiones que aparecen aquí son prácticamente iguales a las que pudimos disfrutar en directo en su momento. Tal vez, el hecho de ralentizar un poco el ritmo en la primera le aporta una mayor majestuosidad y solemnidad, dando como resultado uno de los mejores temas jamás compuestos por Brendan. Por su lado, la larguísima y dramática “Crescent” con su guiño al EP de Dead Can Dance “Garden of the arcane deligths” (1984) cierra el álbum envolviéndolo con la delicadeza de un sudario. Entre medias, encontramos canciones muy conocidas, como “Utopia”, ese potente abrazo entre la melancolía y la energía que llevaba varios meses disponible en su myspace, y otras completamente nuevas o que únicamente habíamos escuchado en la gira de presentación del disco. Los elementos más luminosos o esperanzadores destacan en “The Devil And The Deep Blue Sea”, la canción más dinámica del disco, y “Wintersun”, rebosante de sutiles aires pop. Por el contrario, “Inferno” hace hincapié en aspectos más experimentales hasta explotar en una rítmica repetitiva llena de energía y misticismo. “The Bogus Man” y “This Boy” acaparan las atmósferas más oscuras y majestuosas, con suaves cadencias rítmicas y melodías épicas y sombrías. Honesto, poético y tremendamente inspirado, “Ark” es un trabajo que va creciendo a cada escucha y que se perfila como un compañero perfecto para las largas noches del invierno que aún está por llegar (invierno europeo).


Desde
eldesiertodehielo.blogspot.com












ANTONY AND THE JOHNSONS
Swanlights

secretly canadian, 2010

El 12 de octubre se ha publicado el esperado cuarto álbum de Antony And The Johnsons, "Swanlights", una nueva ópera a la tristeza del cantautor norteamericano junto a su orquesta desgarradora.
Y a pesar de que ha pasado el tiempo y nuestra piel se ha hecho fuerte ante sus arrebatos vocales y liristas, hay una sensibilidad que permanece inalterable en sus canciones, tratar de encontrar una explicación lógica para esta perversión es una tontería, pero digamos que Antony posee una voz singular, ancha, majestuosa, que de inmediato extiende el brazo y te acoge, no importa si le necesitas o no, simplemente ahí se encuentra lista para acariciar tus magulladuras.

Empezar por "Everything Is New", tema que abre este preciosista trabajo y en el cual se exalta su registro quebradizo, una pieza lenta y de aspecto clásico que realmente envuelve, mucho tienen que ver en este encantamiento los Johnsons, que en "Swanlights" se muestran iluminados creando siempre el plano emocional justo para que Antony deje la ofrenda, The Johnsons son: Julia Kent, Maxim Mostom, Parker Krinded, Rob Moose, Doug Wieselman, Thomas Bertlett y Jeff Langston, quienes junto a Antony van desarrollando espacios de instrumentación elevada y cuativadora en los que es una delicia dejarse caer.

Continúa el via crucis de Antony en canciones como "Ghost", recuerdos de familia y cariños mal correspondidos, una voz que se sacude junto al soporte de la Orquesta Sinfónica de Londres, realmente nos hace parte del ceremonial y se nos va quedando clavado.
Ahora más resplandeciente en el single "Thank You For Your Love", el otro lado del camino, agradecido y casi feliz, un escape cada vez más frecuente en la música de Antony, no podía ser siempre la vida derrotada. Otro temazo es "Flétta" compuesto y cantado junto a Björk, les queda muy bien el dueto (vuelta de mano luego de la participación de Antony en "Volta"), se mueven entre sensibilidades afines, particular juego de piano y susurros que llegan muy adentro.

Está muy claro que sus dos primeros discos, "Antony And The Johnsons" (durtro, 2000) y "I Am A Bird Now"(secretly canadian, 2005), son obras magníficas difíciles de volver a alcanzar, pero quien sabe, el músico sigue entregando discos especiales y llenos de pasión, es su fortaleza justamente su fragilidad, esa visión maltratada de presente, cristales rotos, lágrimas.


Raúl Cabrera Hidalgo.












CINDYTALK
Up Here In The Clouds

editions mego, 2010

Nacidos a comienzo de los 80 en Edinburgo, Escocia, se convirtieron en una agrupación de culto dentro de la escena experimental británica, siempre liderados por la ambigua figura de Gordon Sharp, sus primeros trabajos ochenteros se movían dentro del sonido abstracto y oscuro, incluso en algún momento colaboraron con Cocteau Twins.
Después de trabajar para distintos sellos como World Serpent y Praxis, en los 90 se les perdió el rastro, hasta llegaron a separarse por algunos años, pero a partir de 2009 con su sorpresiva llegada a la etiqueta austríaca Editions Mego (Pita Rehberg), la carrera de Cindytalk a tomado un nuevo impulso y claro que se lo tenían bien ganado, el necesario reconocimiento para una banda underground que transitaba siempre por la orilla.

"The Crackle Of My Soul" de 2009 fue el primer aviso, desde ahí no han parado de editar, como si una vertiente estancada hubiese encontrado una nueva dirección, y vaya que se ha extendido esta fuerza oculta, han entrado de lleno en el territorio de las estructuras electrónicas intervenidas, ruido silvestre e inquietante que se exhibe poderoso en "Up Here In The Clouds".
Abren la compuerta con "The Eighth Sea", una tormenta en alta mar, grabaciones recopiladas por Gordon Sharp entre 2003 y 2010, en medio de la lluvia sentimos el acercamiento del latido humano, fluorecencias pálidas que mueren entre las olas impetuosas, mientras voces maquinales acentúan la despedida.
Nunca está de más el paseo por las dimensiones recónditas del eco paranormal, "We Are Without Words" es eso y mucho más, sonidos que se desgranan en reverberancias y zumbidos agudos, justo en la curva aparecen las huellas de un universo imponente, son tinieblas.
Los glitches explosivos se toman "I Walk Until I Fall", cuando pensamos que ya no están se dejan sentir los cortes profundos, flagelación, vientos arrolladores y un grito que no es humano, golpes y atmósfera sofocante, pereciera que cada plano sonoro estuviera poseído por una energía perversa.
Y no nos deja salir, al revés nos somete en este viaje por las profundidades del ambient turbulento, Cindytalk en la búsqueda de una nueva andadura deja abierto un submundo olvidado y oscuro, un millar de imágenes y sonoridades venidas desde el ocaso, orfebrería angustiante.


Raúl Cabrera Hidalgo.












WILD NOTHING
Gemini

captured tracks, 2010

Wild Nothing es el proyecto en solitario del joven músico de Virginia, Jack Tatum, amparado por el prestigioso sello de NY, Captured Tracks y luego de editar algunos 7", se lanza al firmamento indie con su primer largaduración, y ojo porque entrega buenas señales.

De inmediato "Gemini" nos transporta, pareciera venir desde un tiempo perdido entre fines de los 80 y comienzo de los 90, canciones cortas, sencillas y cubiertas de lucidez pop, directas como "Live In Dreams" y "Summer Holiday" recuerdan a la vieja época de The Magnetic Fields, aunque el sonido de Wild Nothing es más luminoso, la voz de Tatum va siempre indolente y como perdida en una nube a la recordada usanza de los cantantes shoegaze old-school, pero eso no le quita brillo, al contrario se acomoda muy bien junto a las melodías y a esa acelaración casi adolescente que le ha impregnado a los temas.
Llama la atención que lo haya grabado completamente solo, ya que el disco se muestra corporal y dinámico en todos sus rincones, en "Drifter" por ejemplo se acerca a un sonido más dream-pop, flotando a través de líneas de teclado purificado y no dejando nunca esas guitarras con aroma Sarah Records, eso ya es mucho.
También se atreve a sumergirse en atmósferas frías como en "Pessimist", dejando en claro que se trata de un disco de inspección, le ha metido de todo adentro, pero tiene estilo y potencia, más aún cuando se deja llevar por los ritmos sintéticos, "Bored Games" es como Cocteau Twins intervenido por las bases de New Order, acercándose peligrosamente hacia la estela de The Radio Dept.

Un excelente disco para escuchar en las tardes de verano, bailando junto al sol y con buena compañía, nuevas esperanzas para el indie-pop.


Raúl Cabrera Hidalgo.













VARIOS
Music And Migration

second language, 2010

Migración es el movimiento periódico de un animal desde su lugar de origen a una nueva área y, muchas veces, incluyendo también el viaje de regreso a su hábitat original. En el caso de las aves, este está marcado por su estacionalidad. Una misma ruta, trayectos muy largos. Además este tipo de animales, las aves, son de los que recorren las mayores distancias, algunas hasta los 11,000 kilómetros. La razón principal de tales viajes es para buscar alimento y un buen lugar en el que reproducirse, yendo normalmente desde el sur hacia el norte en búsqueda del verano, y el regreso a regiones más cálidas del sur para invernar. Second Language es un novel sello europeo con sede en Copenhague y Londres, dirigido a la par por Martin Holm en la Europa continental y Glen Johnson (el puño y la letra tras Piano Magic) y David Sheppard (State River Widening, Ellis Island Sound) en la Europa insular, que se dedica desde hace poco a sacar cuidadas ediciones, muchas veces hechas a mano, de artistas escogido por compartir une sensibilidad musical especial. Limitados números de copias, de esas que uno trata con más esmero que si fuera un disco cualquiera. Y la tercera parte, la música, es lo que viene al interior del envoltorio de cartón reciclado.

“Music And Migration” es un recopilatorio, el primero de la etiqueta anglo-danesa inspirado por ese milagroso fenómeno, un disco para las aves, sus movimientos largos, que nace motivado por la campaña ‘Born To Travel’ de la organización BirdLife International, y su preocupación por las constantes amenazas a la migración global. El disco reúne a 21 artistas errantes que coinciden en un momento particular por sobrevolar sus oficinas y entregar 21 cortes exclusivos para la ocasión. Música mayormente instrumental, del folk a la contemporánea, pasando por el pop pastoral, el ambient aéreo y la electrónica bucólica. Setenta y cinco minutos recopilados por tres personas, los directores de Second Language, Holn, Johnson & Sheppard. Entre los nombres escogidos, los hay unos más conocidos que otros, todos igual de interesantes y que en su variado conjunto le otorgan una unidad al conjunto. El alemán HAUSCHKA inicia el recorrido con un pop hecho en una juguetería para dar paso al folk de DAVID JOHN SHEPPARD, minimalista y repetitivo, y luego con VASHTI BUNYAN, otro tipo de folk, grabado entre las brumas de la campiña inglesa –otras grabaciones en el campo vienen de la mano de ENDERBY’S ROOM y THE DECLINING WINTER, más amables y tiernos los primeros, más desolado y desamparado el descendiente de Hood–. El viaje por la música clásica lo inicia DANNY NORBURY con un piano y unas cuerdas tristes, las más tristes –trayectos similares recorren XELA y HEATHER WOODS BRODERICK–. GHOSTWRITER –un disco en la nueva empresa, “The Continuing Adventures Of The Strange Sound Association”–cambian de rumbo con dirección al pop robotizado hasta que este estalle hacia el interior en “Summer Visitors”, la aportación de DARREN HAYMAN, por el ecuador del disco, una de las mejores canciones que le he escuchado en tiempo, a ritmo de electrónica casera. GARETH S. BROWN, PETER BRODERICK (hermano de Heather) y LENE CHARLOTTE HOLM vuelven a la solemnidad clásica, que es uno de los tonos que más se repiten a lo largo y ancho del álbum. El regreso al folk: ANT (madera de muchos años de antigüedad) y de cierta manera también BRAVE TIMBERS. CAROUSELL, SEASONS (PRE-DIN) y WINTER CABIN proveen de música de ensoñación, de esos sonidos que habitan en cuentos para niños ilustrados con animales vestidos con trajes elegantes. Cambios en los patrones del viento hacen que la dirección de la bandada vuele por otras corrientes y tome un curso diferente. FIELDHEAD, la acústica de temperaturas bajas siguiendo brisas frías, LIBRARY TAPES muestra gotas de cuerdas heladas que anticipa el vuelo de regreso y al ambient de LEYLAND KIRBY llega con lluvia que hace evidente que el invierno se ha hecho otoño y que es necesario invernar, y el camino es de vuelta del norte hacia el sur.

Un motivo, la migración, y un disco, “Music And Migration”, una recopilación de músicos viajeros que en cierto sentido funciona como una metáfora acerca de cómo se mueven hoy, pasando según la estación, de un sello a otro, de un proyecto a otro, y que en su extensa totalidad exhibe, con un rango de géneros, sonidos y especies diversas, un todo unitario mezclado con una inigualable afinidad. Hay y habrá cambios en el clima, desplazamientos geográficos desde zonas más templadas a unas cercanas al trópico. “Music And Migration” es un muestrario de artistas que son aves moviéndose entre las distintas latitudes. Una migración y veintiún adorables y encantadoras birdsongs.













MURRALIN LANE
Our House Is On The Wall

12k, 2010

“Our House Is On The Wall”, disco debut de Murralin Lane. Bajo ese nombre se encuentran dos personas, David Wenngren y su pareja Ylva Wiklung, desde una ciudad no muy conocida, Eskilstuna, en la siempre interesante Suecia. Pero a pesar de ser este su debut, no es el primer trabajo de David. Basta solo nombrar Library Tapes para hacerse una idea de él. Varios discos, casi una decena, para Resonant, Make Mine Music, Kning Disk, y otras, además de discos con su propio nombre, como Forestflies y proyectos varios. Pero es con Library Tapes con quien se ha forjado cierto reconocimiento en la escena de la música contemporánea que esta creando actualmente, sobre todo en aquella que retoma al piano como instrumento primordial, haciendo de este una herramienta para pintar paisajes de profunda belleza melancólica, y este, su nuevo vía de escape, no es la excepción.

Murralin Lane nace el bendito día en que David le pide a Ylva que cante en un tema que él pensaba quedaría mejor con una voz femenina. Ylva nunca lo había hecho antes, pero el resultado por suerte les agrado a ambos, así que decidieron hacer un álbum entero, cosa que hicieron en la primavera y verano de este año. Parta este proyecto Wenngren explora otra maneras de ver la música, en el sentido que deja el piano apartado por un momento. Se enfoca sobre todo en crear atmósferas y sonidos borrosos más que en melodías. Son como bosquejos de paisajes dispersos. Siempre he creído en la relación directa que debe existir entre sonido e imagen. Y este es un caso más. Las canciones son como la foto de la portada: tonos vivos, hojas de arboles, arbustos sobre el aire y pixeles que se confunden unos con otros. De esa misma manera estas texturas confluyen. Electrónica de baja fidelidad, grabaciones de campo registradas en el bosque cerca de casa, y la voz de Wiklung, a veces como en “Our House Is On The Wall” y la parte final de “When I Told You” registrada en un teléfono móvil, musitando palabras que se pierden entre la bruma de sonidos que se envuelven entre sí y que terminan por envolver la canción. “Our House Is On The Wall” es un disco breve, apenas treinta y dos minutos, pero en su brevedad contiene lo justo y lo suficiente para encantar. Solo son siete canciones, doce susurros desde la distancia. Antes eran cintas desde la librería, ahora don cintas desde el cuarto del hogar, registradas como ellos mismo dicen, en las tempranas horas de la mañana, después de soñar, después de despertar, cuando todo es más nítido. Las palabras corren como mantras: “She was climbing” canta precisamente en “She Was Climbing”, esa canción que casi lo inició todo, lo mismo que sucede en “She Collected” y en “When I Told You”.

“Our House Is On The Wall”, nuestra casa esta sobre la pared, es un disco casero, es un registro solo concebible en el hogar, nunca en el estudio, que exhibe intimidad y es a la vez un disco íntimo. Es este un trabajo que, limitándonos nada más que al mismo sello que lo edita, continúa por la senda abierta por Savvas Ysatis y el patrón Taylor Deupree en el recordado EP “The Sleeping Morning” (12k, 2007), una senda que la electrónica de lo crujidos y los espacios abiertos con el pop. Y el debut de Murralin Lane también lo es, es pop vaporoso desde el margen izquierdo, lleno de canciones domésticas grabadas junto al esplendor de la hierba, en la claridad de la mañana.


Hawái.







Esta noche de jueves escucha El Sueño del Esquimal, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm en Valparaíso y sus alrededores, online para toda la jungla global.







Y Atención Inquietos!, en busca de ruidos independientes y experimentales (Post-Punk, Noise, Psych-Folk, Post-Metal, Industrial, Drone, Ambient, Dark, etc.), porque los muchachos de Templo Sagital están distribuyendo y trayéndote vinilos y CD'S de diversas casas discográficas, tales como Digitalis Industries, Fonal Records, Beta-Lactam Ring y muchos más, sólo tienes que entrar en la página revisar el catálogo y pedir, pedir y pedir barato.







noviembre 21, 2010

El Sueño del Esquimal #308, jueves 25 de noviembre






Desde el comienzo un sonido, una palabra cayendo en lluvias, el latido que permanece ante lo inóspito, rutas desconocidas en el hielo esquimal.








Bautizado en Inglaterra en 1948 como Brian Peter George St John Le Baptiste de la Salle Eno. Con semejante nombre propio, este 'gran artista y constructor de ambientes sonoros' no venía para pasar inadvertido en un mundo continuista y repetitivo, Brian Eno desde sus inicios como tecladista para los Roxy Music de Bryan Ferry y Phil Manzanera (sólo estuvo en el primer disco "Roxy Music", 1972) marcó un interés por sobrepasar los límites en los espacios musicales, su primer disco solista fue "Here Come The Warm Jets" (1973), un álbum de rock extraño, onírico, marciano, que lo puso en contacto de inmediato con la escena vanguardista de aquellos años, colabora con John Cale y Nico de The Velvet Underground (de los que ha sido siempre un gran admirador), comienza a interesarse por el rock alemán, publica discos junto a Cluster, Moebius, Roedelius y Hans Van Sweeden, mientras tanto prosigue editando albumes (pop) futuristas, sensoriales y enrarecidos, en este punto digamos (mediados de los 70's) su música se ha vuelto ultra-distintiva, iniciática para algunos y esperada por un selecto grupo de seguidores y críticos que ven en Eno a una especie de Mesías que viene a dar un corte definitivo en el camino de la música popular o rock, y aunque eran pocos no estaban tan equivocados.

A comienzos de 1978 sale a la calle "Ambient 1 Music For Airports", su disco más ambicioso y a la vez una inflexión en la historia de la música, un verdadero clásico y además magnífico legado para cualquier músico que busca separarse de los sonidos corrientes, crear o descubrir nuevos universos auditivos y tomar el carril de la experimentación como referencia (in)estable.
Con este trabajo Brian Eno abre su serie de 'discos ambient', pronto incursiona en la música para películas, la no-music, colabora con David Byrne y Harold Budd, y también da las líneas a seguir para la electrónica minimalista y expansiva, o sea estamos frente a uno de los más adelantados exploradores del sonido y las texturas del siglo pasado, el gurú techno, el visionario.

Por todos esos atributos y un recorrido impecable, es gratificante siempre conocer lo que está haciendo este Señor de 62 años, más aún si se trata de un disco tan arriesgado como "Small Craft On A Milk Sea", muy alejado del pop maduro de "Another Day On Earth" (2005) y el patinazo junto a David Byrne de "Everything That Happens Will Happen Today" (2008).

"Small Craft On A Milk Sea" es un desbordante trabajo de música electrónica explorativa, rigurosa, sedante, aunque por momentos también se torna algo sofocante y agreste, 16 cortes en 55 minutos de traslación, partiendo con la claridad de "Emerald and Lime", una sugerente obertura que nos hace pensar en el pasado, luego aparece la hipnótica "Complex Heaven", nos adentramos en la astronomía y el cosmos de Carl Sagan, junto al ordenador de Brian Eno se muestran las siluetas de otros 2 músicos que intervienen en estas estructuras sonoras, Leo Abrahams en guitarras tratadas, laptop e idiophone, más Jon Hopkins en piano y teclados.
Pulsos y miniaturas de 1 minutos que llegan como una brisa refrescante, bellos ambientes furtivos que de cuando en cuando se dejan oir en este disco, hasta que aparecen los ritmos salvajes, a partir de "Flint March" el álbum toma una dirección más caótica, aportación significativa del percusionista Jez Wiles en temas como "Horse", territorio aborígen creado por máquinas, no deja de ser un raro choque o retro-alimentación.
Otra estación inquietante es "2 Forms Of Anger", donde al parecer Eno le ha dado una nueva ojeada al sonido krautrock, rítmica Neu! con guitarras esquizoides a lo Can, muy buen pedazo de ruido este, sorpresivo.
Nuevamente entramos al salón de electrónica internacional en "Bone Jump", sincopado tratamiento, juego vicioso de piano y bajo ejecutados de manera casi instintiva, si Eno en los 70 reubicó la experiencia del sonido futurista, imaginando nuevos caminos en la música para un futuro lleno de oportunidades y desafios, ahora pareciera traernos de vuelta ese sonido binario y arcaico de los primeros ejercicios en la electrónica, no deja de ser paradójico, una especie de máquina del tiempo, como si retractivar fuera el único camino ante un futuro que ya no es o con el que ya casi no fantaseamos, más allá de imaginar un territorio apocalíptico, ya no una plataforma de crecimiento sino sólo un telón que cae inexorablemnte.

Arte y sociedad, visiones que se mezclan junto al aparataje IDM esperanzador de "Dust Shuffle", Brian Eno otra vez en órbita, trabajador incansable, aventurero de las múltiples dimensiones del ruido y la acústica.
¿Qué más se le puede pedir a una obra musical?, en cada paso un nuevo estado, el músico nos lleva por estancias envolventes y ecos atmósfericos, no falta tampoco el sumergimiento abisal, la escafandra. Realmente "Small Craft On A Milk Sea" es uno de esos discos que marcan y que se quedan incrustados en la consciencia... y en la historia. Estética y reflexión.


Raúl Cabrera Hidalgo.











MARINA GALLARDO
Some Monster Die And Others Return

foehn, 2010

Dice una de mis poetas favoritas, Alejandra Pizarnik, “Ahora la muchacha halla la máscara del infinito y rompe el muro de la poesía”. Un verso que, para mí, plasma la esencia de la música de Marina Gallardo. La compositora de El Puerto de Santa María salta sin red en su nuevo disco "Some Monsters Die And Others Return" (Foehn records, 2010). En su debut, "Working to Speak"(Foehn records,2008) , Marina jugaba con la contradicción entre la necesidad de expresarse y el dejarse llevar por lo instintivo, huyendo de los encorsetamientos del lenguaje y la abstracción.

En este segundo trabajo de estudio, en el que ha vuelto a contar con el productor Paco Loco y los músicos Nacho García y Pepe Benítez como compañeros de viaje, nos deleita con un racimo de historias acentuando el lirismo de las composiciones y sacando a pasear esos monstruos que se esconden tras lo cotidiano. La eterna lucha entre el mundo real y el que queremos construir.

"Some Monsters Die And Others Return" se mueve de forma contenida en el campo del folk rock. Esta vez, la autora nos presenta un disco más pausado, quizás con menos floritura dotándolo de mayor intimismo y sencillez. La portuense parece recostarse en las guitarras desnudas y en el predominio del sonido acústico, perdiendo el miedo a mostrar sus canciones en esencia.

Aunque las comparaciones son odiosas, si en su anterior trabajo, retumbaban atmósferas de Julie Dorion y Tara Jane O´Neil, en este álbum temas como "A Beast in me" o "Golden Ears" dejan entrever a PJ Harvey, Will Oldham o Bill Callahan como referencias. Marina ha perdido timidez, destapando registros más arriesgados y contundentes, balanceándose entre lo delicado y lo hosco, jugando con los tempos, la cadencia y los silencios. Su voz se precipita en forma de aridez, a veces susurrante y sensual y otras apagada y arañada.

De la inocencia, la luz y la esperanza de "Nora’", al escapismo de "New Worlds" (“Los hombres necesitan fabricar nuevos mundos aparte de este”), Marina desgrana sus ideas, su forma de vivir y aproximarse al mundo. Esta vez creo que despojándose de dudas, menos atormentada y más segura de si misma. "Working to Speak" era un buen debut con todos los defectos y virtudes propios de un primer disco. Y "Some Monsters Die And Others Return", una declaración de intenciones: personalidad, estilo y sobre todo, honestidad. Y vuelvo a citar a Pizarnik con aquello de “niña que en vientos grises, vientos verdes aguarda”. A ver cuáles son los vientos que aguardan a Marina Gallardo a partir de ahora.


Ana Carretero
desde RevistaWego!












GRINDERMAN
Grinderman 2

mute, 2010

La mala hierba nunca muere, y si Nick Cave hace tiempo ya que se nos revela moderado, es con Grinderman donde retoma los antros viciados, el ruido dañino y esa mezcla rabiosa de punk y blues, que lo hiciera célebre con The Birthday Party y en sus antiguos discos junto a los Bad Seeds.

Desaforado proyecto creado en 2007 por Cave, Martyn P. Casey, Warren Ellis y Jim Sclavunos, todos ellos también parte de los actuales y contenidos Bad Seeds, sin embargo acá encontramos a la bestia que se sacude y retuerce, luego de aquel debut "Grinderman" (mute, 2007) muchos pensamos que el arrebato sería pasajero, pero la tensión ha prevalecido, "Grinderman 2" es un gran contenedor de guitarras explosivas, gritos, magulladuras, violines intoxicados y ritmos flagelantes.

El disco abre con la descarnada "Mickey Mouse And The Goodbye Man", un tema que se arrastra como víbora en el desierto, recuerda un poco los trabajos conjuntos de Nick Cave y Blixa Bargeld, una áspera canción de cantina que termina con la orquesta destruyendo todo a su paso.
Luego se vienen con la filosa y atonal "Worm Tamer", pura agresión auditiva con un Nick Cave tan despiadado como en los viejos tiempos, todavía le queda cuerda para rato.
"Heathen Child" es una pieza más depurada, lenta y sigilosa se va moviendo entre estallidos de guitarra sorpresiva, la voz nuevamente es la que domina en la marea nocturna.
Rock sucio y maloliente de vaqueros barbudos que regresan de la juerga, el paso del tiempo los mantiene en un sitial exclusivo que sólo ellos manejan con maestría, grietas y cortes profundos como "Evil" no podrían venir desde otra cofradía, embriagados y poseídos los Señores de Grinderman te darán una buena sacudida, al menos la pateadura está asegurada.

Buen disco.


Raúl Cabrera Hidalgo.












WARPAINT
The Fool

rough trade, 2010

Warpaint es un cuarteto de chicas que viven en Los Angeles, California, liderado por la voz y guitarra de Emily Kodal, debutaron en 2009 con el Ep "Exquisite Corpse", que de inmediato atrajo las miradas y estupores de la crítica y el público inquieto.
Ahora editan "The Fool" su debut en largo, ejercicio distinguido, donde podemos apreciar de mejor forma sus susurros de rock envolvente y extraño, como unas Throwing Muses que no pasaron por el pabellón psiquíatrico, encantan con un sonido que casi todo el tiempo se pasea por espacios irreales y nubosos, aún así las guitarras aullan y los tambores desconciertan, sin duda se trata de un disco que hay que escuchar varias veces para lograr ser hechizado y disfrutarlo.
Temas como "Warpaint" o "Undertow" van diseñando un halo bipolar muy difícil de conectar con alguna etiqueta actual, más recuerdan el sonido hipnótico de algunas bandas del sello 4AD, las voces van marcando el terreno, junto a Emily están Theresa Wayman en guitarras, Jenny Lee Lindberg en bajo y Stella Mozgawa en los tarros, todas además cantan, creando atmósferas muy delicadas e inocentes, que no complacientes, ya que la instrumentación es robusta y por momentos algo post rock, como las desaparecidas Electrelane por ejemplo.

Dan buenos momentos como en "Bees" y "Shadows", donde se notan más sueltas y afiladas, dinámicas, elevadas y especiales todo el rato en esa nube que cautiva y que nos matiene en una postura de alerta, son buenas, pero necesitan tiempo y algo más de actitud, aunque no está nada mal esa actitud de colgadas, "Composure" demuestra la esperanza, el caramelo placentero.


Raúl Cabrera Hidalgo.













Algunos artistas aprovechan un cambio de nombre para realizar una brecha en su carrera y optar por estilos que no habían desarrollado hasta ese momento. No es el caso de Owen Pallett, en el que este cambio, desde el ya antiguo Final Fantasy, viene dado por la publicación de su nuevo trabajo en Japón. No vaya a ser que Hironobu Sakaguchi, creador de la saga de videojuegos, le ponga una demanda.

El tercer trabajo del canadiense continúa con los elementos de “Dragones y Mazmorras”, los videojuegos y los mundos imaginarios, con letras que hacen referencia a armas medievales de todo tipo y a batallas. Pero Pallett también crea un lugar, Spectrum, y a un granjero llamado Lewis que viene ya de los EP’s publicados en 2008. A lo largo del disco el granjero pasa una crisis, va tomando conciencia de sí mismo, se rebela y hasta planta cara a su creador; intenta explicar su destino y en ese viaje terminará conociendo la verdad, que se le aparecerá como palabras en un papel.

"Heartland" es un trabajo conceptual que musicalmente se presenta mucho más elaborado que cualquier otro trabajo que Owen Pallett haya realizado hasta ahora. Ante este álbum, cualquier disco pasado parece una obra de dormitorio. Ya estamos acostumbrados a su faceta de compositor de arreglos para Beirut, The Last Shadow Puppets, Pet Shop Boys o Arcade Fire por mencionar a unos pocos, pero aquí deja libre su fuerza compositiva y acompaña y resalta cada uno de los momentos de Lewis como si fuese una banda sonora, con una composición llena de detalles y función narrativa, y lo hace a lo grande. Para esta labor cuenta la ayuda de la Orquesta Filarmónica Checa que nos da una idea de la magnitud épica que quiere dar Owen a este trabajo y en el que se ve necesario el despliegue sinfónico. No podía ser de otra manera.


desde
Jenesaispop.












KLAUE & NI
ABC
(Ep)
autoedición, 2010

Klaue (Felipe K.) y Ni (Julio Lamilla) son dos (no) músicos de Valparaíso que hace un tiempo vienen colaborando en plan de improvisación con aparatos, instrumentación manipulada y artefactos varios, formando estructuras saturadas, oscuras y por momentos abismales.
Lo que hoy les presentamos es "ABC Ep", trabajo que consta de 3 piezas de ruido fisurado, la primera es "A" de 4 minutos (grabada en el Cerro Cordillera a las 3 de la mañana), donde demuestran su gusto por la repetición y los zumbidos intervenidos, algo escabrosa va diseñando de forma cadenciosa un conducto asfixiante, partiendo desde una guitarra se va transfigurando hasta llegar a los gemidos de una máquina agonizante, un espacio narcótico y nocturno que te lleva directo al colapso.
Luego la extensa "B" (algo más de 20 minutos) abre con unas grabaciones de radio que pronto desaparecen tras el golpeteo eléctrico y los ruidillos insanos, la estática noise va en aumento hasta formar una niebla espesa, hay una especie de latido digital que corta un poco el aire, la circuitería es constante y abrasiva, más adelante aparecen las percusiones marciales, industriosas e instintivas, se oyen voces, el tema está grabado en directo en algún antro subterráneo del Barrio Puerto, el ruido se concentra y penetra firmemente la consciencia del oyente, hay profundidad, negrura y ya es imposible separarse de esta caída en la penumbra.

Para el final queda "C" de 44 minutos, registrada por un Walkman Sony, así de distanciada, varios golpes y crujidos intervienen, mientras en la lejanía se mantiene una frecuencia deslavada, como un grito primario, manto de alienación cavernaria a la manera de Wolf Eyes, circuit bending, pedales y una plataforma que comienza a ceder, como un mundo cadavérico en el que no encontramos hombres, quizás sólo una imagen y aparatos que se alimentan de un sonido ya muerto.

La figura siniestra.


Raúl Cabrera Hidalgo.










Esta noche de jueves escucha El Sueño del Esquimal, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm en Valparaíso y sus alrededores, online para toda la jungla global.










Y Ojo! con el TSONAMI 2010 en Valpo.











noviembre 18, 2010

El Sueño del Esquimal #307, jueves 18 de noviembre



Juego de luces y sombras en la Casa Esquimal, figuras que se muestran y la tensión que no cesa, atender por favor pasajeros.








Siempre quedarán en el recuerdo las casualidades que condujeron hasta el conicimiento y la escucha de Belle And Sebastian, a mediados de los 90 su sonido fresco y preciosista salvaba un montón de subterráneos depresivos e intentos de autoflagelamiento innecesarios, abriendo una ventana naturista de hiper-sensibilidad que empujaba a seguir el sol sin remordimientos, acariciando el terciopelo gentil de pop refinado, eran como el decantamiento de todo ese pop escosés que cruzó la fibra íntima, desde Orange Juice hasta Teenage Fanclub, pasando por The Pastels, Aztec Camera, Mary Chain, St. Etienne, más la adoración reconocida de la banda por Felt, The Smiths y el folk pastoril de los 60. Todo conducía para que ocuparan un lugar especial en el corazón indie y así fue, más de 15 años después aún nos encontramos con un emotivo (y cada vez más cercano) Stuart Murdoch, seguido y admirado por tropas de jóvenes (y otros no tanto), su banda, las canciones y las melodías estremecedoras.

En su octavo álbum de estudio Belle And Sebastian 'escribe acerca del amor', y en realidad cuando no lo han hecho... amor, miradas, esperanzas, desamor y caídas son referentes constantes en toda su carrera, pero vamos con "Write About Love", los 7 muchachos de Glasgow abren con la ilusionante "I Didn't See It Coming", donde la tímida violinista Sarah Martin toma las riendas con su voz ingenua y acogedora, parece un tema de otra época de los Bellies, la atemporalidad siempre va con ellos, podríamos cruzar canciones y discos en un juego fanático y terminaríamos bien perdidos, aunque hay que reconocer que sus 3 primeros discos son irrepetibles, siempre serán guardados con amor en la cajita de secretos... "Tigermilk" (1996), "If You're Feeling Sinister" (1996) y "The Boy With The Arab Strap" (1998), como no.
"Come On Sister" es un tema correcto, la interpretación es perfecta, pero la canción carece de aquella magia acostumbrada, aunque Stuart por esfuerzo no se queda, tampoco el resto de la banda, allí están eternamente: Chris Geddes en el piano, Stevie Jackson en guitarra y voz, Bob Kildea en guitarra, Richard Colburn en batería, Mick Cooke en bajo y la ya nombrada Sarah Martin, la verdad es que nunca defraudan a pesar del tiempo transcurrido, algo que al parecer quedó más que claro el Domingo recién pasado en su única actuación en Santiago de Chile, saldando la deuda con sus seguidores del fin del mundo, sentimientos especiales, bonito por lo menos, adorable quizás.

Volviendo al disco, hay que decir que se trata de un trabajo heterogéneo, cuenta con momentos notables como la conmovedora "Calculating Bimbo", la alegría de "I Want The World To Stop" y el fulgor de "Write About Love" con la actriz Carey Mulligan en voces junto a Stuart y un órgano algo The Doors de fondo, extraño y atrayente, puede ser que a Belle And Sebastian continuamente se les exige más que al resto, pero este disco trae también canciones olvidables que no llegan a conectar, partiendo por la contribución de Norah Jones (?) en "Little You, Ugly Jack, Prophet John", demasiado corriente, fría y mainstream, ni siquiera merecía para incluirla en la placa, se debió quedar como una colaboración nada más, otras que no cruzan el umbral son la impulsiva "I'm Not Living In The Real World" y el autoplagio de "The Ghost Of Rockschool".

Mejor quedarse con "I Can See Your Future", escrita y cantada por Sarah Martin, nos lleva de nuevo hasta la tarde en la costa, a la espera del amor y esa belleza salvadora, Belle And Sebastian y el resplandor, el cariño sincero.


Raúl Cabrera Hidalgo.












M.I.A.
M A Y A
N.E.E.T/xl recordings, 2010

Joe Strummer estaría orgulloso. Maya Arulpragasam, la inglesa de Sri Lanka y guerrillera art-punk del hip-hop, tiene un talento genial para armar lío, un humor ingenuo y un gusto por transformar la furia en música increíblemente perturbada. Pero ni Strummer lograba enojar al mundo cantando sobre lo que había almorzado. Tres años después de samplear a The Clash en su hit “Paper Planes”, M.I.A. sigue indignada, proclamando: “No elegí la lucha / la lucha me eligió a mí / Así que estoy siempre bailando sobre las ruinas”. Y su tercer disco es el más agresivo, polémico y apasionado que haya hecho hasta ahora. Las canciones tienen mucho de distorsión electro punk, con ayuda de productores como Rusko, Switch, Blaqstarr, Diplo y su hermano Susu. M.I.A. llena cada track con sorpresas descolgadas: el fantasmal órgano Suicide de “Born Free”, el gospel de “Tell Me Why”, el brillo robótico estilo Bowie de ”Space”. También hay un extraño cover de una rareza synth-pop danesa de 1982, “It Takes a Muscle”.
M.I.A. ama el ruido como nadie lo hacía desde Public Enemy y N.W.A.: tiene un oído voraz para alarmas, sirenas, explosiones, y transforma cada sacudida en un intervalo de ritmo. Hay gente a la que no le gusta el modo con que M.I.A. se niega a olvidar el lugar de donde viene, que incluye zonas de guerra, campos de refugiados y viviendas estatales, pero también escuelas de arte y boliches. Y sin embargo, es eso lo que hace que su música sea tan expansiva cuando habla de sexo (“XXXO”), drogas (“Teqkilla”) y bombas (“Lovalot”) entre chistes tontos (“Tomo alcohol / y sé la letra de «Wonderwall»”). Puede cubrir muchas cosas porque todo forma parte de su personalidad. Y, desde el sonido, Maya es capaz de cualquier cosa, salvo ser aburrida.

Rob Sheffield.












The Dark
ici d'ailleurs, 2010

Portishead, Tricky y Massive Attack en los 90 instalaron el nombre de la ciudad de Bristol en un respaldo de honor dentro de la música independiente inglesa, todo gracias a la fallecida etiqueta del 'trip-hop'. De forma aún más aislada y desde las mismas aguas pantanosas de Bristol, comenzó a despuntar otra escena que bien poco tenía que ver con las luminarias antes citadas, así supimos del folk gravitacional de Movietone, la psicodelia rural de Flying Saucer Attack, los ejercicios de noise ralentizado de Crescent y la dimensión cósmica de Light y Amp, en medio de esta formación de exploradores destacaba la silueta de un joven delgado y agudo llamado Matt Elliott, quien junto al engendro The Third Eye Foundation, funcionaba como catalizador de este 'plató underground', era 1996 y lo conocimos con "Semtex", una ácida ventisca de noise oscurecido adornado por bases de drum'n'bass fragmentadas, machacantes y mentalistas, desde allí facturó discos memorables como "Ghost" (domino, 1997), "You Guys Kill Me" (domino, 1998) y "Little Lost Soul" (domino, 2000), convirtiéndose en referente obligado dentro de la electrónica desfigurada y más afectiva, cada una de sus excursiones eran un derrumbamiento a través de una música sobrecogedora, cargada y misteriosa que no daba tregua al oyente.

Por eso fue duro para los seguidores de 'la fundación del tercer ojo' cuando Elliott en 2000 decide abandonar el proyecto y dejarse llevar en un viaje ancestral hasta otras sonoridades, esta vez bajo su nombre propio, tuvieron que pasar 10 años y 5 discos como solista para que abriera otra vez la compuerta hacia este mundo terminal y venenoso que inmediamente nos absorve, marcando el terreno, oscureciendo ese último borde de sanidad estropeada.

Regresa la bestia de la hojarasca y que mejor nombre podía darle a este nuevo manifiesto de turbación e intensidad ruidista, "The Dark", negrura que se expande a lo largo de este disco de 5 piezas dilatadas y profundas, The Third Eye Foundation prosigue con la comunión abismal, ahora Matt Elliot se hace acompañar por otros 2 encapuchados, Chris Cole (Manyfingers) y Louis Warynski (Chapelier Fou, This Inmortal Coil), la primera ofrenda lleva por nombre "Anhedonia", junto al pulso de las máquinas se muestran robustos los instrumentos reales, bajo, piano, percusiones y vientos que se entrecruzan a través de los 11 minutos de construcción insana, tampoco quedan fuera las voces tortuosas que sobrevuelan el camposanto, música de grietas, amontonamiento de dolores que Elliott hecha afuera con maestría y distinción.
A pesar de toda el agua que ha escurrido por el charco en estos años, no encontramos nada parecido a esta gran debacle que ahora resuena, hay algo acá que no tiene mucho que ver con retazos estrictamente musicales, una especie de llanto encarnado que se arrastra entre estas estructuras abrumadas.

Y los cortes vienen unidos como mellizos siameses, ahora vamos con "Standard Deviation", otros 10 minutos de sonido vivo, se siente lo bien que le ha hecho a este músico empaparse en otras cascadas como lo son el folk balcánico y ruso, exhibidas estas experiencias en un resultado además de oscuro, selvático, afilado y riguroso, ampliando la estética agonizante hasta alteraciones envolventes muy difíciles de explicar con sencillas palabras, pasajes sonoros que se adentran por el cuerpo llegando incluso hasta la conciencia, nadie quedará indolente ante semejante tempestad, eso se los aseguro.

Falta el aire, mientras se suceden los estertores, elevación de cuerdas, rítmica impetuosa, atmósferas rotas y otra herida que queda abierta, el sangramiento es total, irreflexivo y magnífico.


Raúl Cabrera Hidalgo.











~~~~ Caminando Por La Costa ~~~~~








AIDAN BAKER
Liminoid/Lifeforms

alien8 recordings, 2010

Volvemos nuevamente por esta senda de 'Caminado Por La Costa', con nuevos brillos y energías, para mostrarles un disco aparecido este año del multi-instrumentista proveniente desde Toronto, Canada, Aidan Baker, la placa se titula "Liminoid/Lifeforms" y ha sido publicada por el sello Alien8 Recordings, aquí se deja ver toda la diversidad sonora que emana del propio Baker, para darse el trabajo como director de orquesta si se quiere decir, contando con una serie de músicos importantes que van dando forma a esta extraña sinfonía de sensasiones auditivas que transportan vibraciones hacía un mundo creado para tiempos sin tiempo, o de manera más directa un oasis lleno en texturas cromáticas donde se juega en base a lo que él mejor sabe hacer, utilizar el esquema del drone con el ambient pero más la compañía de algunos instrumentos extras como el violín ejecutado por Laura Bates, el cello de Nick Storring, Mika Posen en el segundo violín, Alan Bloor en amplificador de sonidos metálicos, Tilman Lewis en segundo cello, Jacob Thiesen percusion, Clara Engel y Jonathan Demers, más su hermano y Aidan en guitarras. como pueden apreciar un selecto grupo de componentes junto a Baker que harán las delicias de esta verdadera sinfonía orquestada bajo el fascinante esquema rupturista hipnótico aún por descifrar.


Franco Milesi.











En esta otra parte como ya es un hábito en 'Caminando Por La Costa', llega hasta esta sección el músico Jefre Cantu-Ledesma, nacido en Francia, hijo de padre francés y madre portuguesa, se traslada a temprana edad a los Estados Unidos de Norteamerica, allí terminando sus estudios se dedica a cursar en un auditorio teoría musical, termina la carrera, pero no satisfecho con esto, comienza a investigar el origen de ciertos instrumentos y armonías expansivas que provienen de aquellos, como utilización de vibratos, caja de resonancias magnéticas, o pulsores del sonido a distinta frecuencia o distancia, también lo que son los amplificadores espaciales conectados a un pedal en conexión directa al computador, además del uso de grabaciones o manipulación de cintas, pero para hacer un poco de historia, él comenzó en una banda de post- rock llamada Tarentel por los noventas, donde era guitarrista e igualmente usaba una máquina electrónica con cintas y loops, esta agrupación duró diez años, después Cantu daría forma a otro proyecto llamado The Alps, donde el estilo sería más de corte psicodélico o folk extraño con alguna resonancia turbia a ratos, la banda aun se mantiene pero ya sin Jefre, ademas de otros proyectos, está su colaboración con David Tagg y Xela para algunos splits, asimismo una posible colaboración con Elizabeth Harris (Grouper).
Y bien su presente está en "Love Is A Stream", un Lp aparecido este año bajo etiqueta Type Records, aquí se dan cita estilos como el ethereal, shoegaze y drone, más un leve ambient con algo de noise, su receta para la música es sencillamente agradar por momentos, pero tambien molestar y saturar el oido con texturas oscilantes y vacilantes que se mueven dentro de un espectro tan diverso como el space con todas sus variantes e incluso algo de folk turbio para apaciguar por un instante ese espíritu que aún no se conforma y que sin duda desea algo más, de todas formas se trata de un interesante trabajo para ponerle atencion.


Franco Milesi.










Y Patricio Badaracco nos traerá 2 estupendos trabajos de la casa Blumm para degustar.








A Little Big
sound of a handshake, 2010

Si en el mundo, si en las radios del mundo estuvieran pobladas por canciones hechas por gente como F.S. Blumm, todo sería diferente, y quizás todo sería mejor. Desgraciadamente no es así, pero aún así este alemán sigue insistiendo, llenando al mundo de melodías para la eternidad. Hoy tenemos dos discos que llevan su firma, dos colaboraciones, cual de ellas más interesante. Bobby And Blumm es Bobby Baby y F.S. Blumm. Bobby Baby es Ellinor Blixt, una sueca nacida en Småland, quien además es parte de It’s A Musical junto a Robert Kretzschmann. Bajo Bobby Baby tiene una serie de EP’s, varios en el netlabel Corpid. El 2007 se traslada de Malmö a Berlín. F.S. Blumm es, como saben, Frank Schültge Blumm. Su historia es un poco más conocida. El 2001 edita su primer disco solista, “Mondkuchen”, en la etiqueta berlinesa Morr Music y, a principios de 2007, el jefe de esta, Thomas Morr, tuvo la ocurrente idea de presentarlos. Un hola, un saludo y, tiempo después, un disco, “Everybody Loves”, en la casa de Thomas. Un par de temporadas más y nace “A Little Big” en un cuarto contiguo a Morr, su subsello Sound Of A Handshake. No sé si todo el mundo ama, probablemente sí, pero sí sé que las canciones de este ocasional dúo hay amor, o al menos lo tienen todo para que uno las llegue a amar. La preciosa manera que Frank tiene de tocar la guitarra, de tratar con tal cariño las cuerdas tiene como fiel acompañante la voz de Ellinor. En Morr hablan, refiriéndose a esa voz, de que “evoca una dulce melancolía”, alcanzando un punto entre amargura y felicidad, pero inclinando la balanza hacia lo segundo, pues en ningún momento suena abatida. Tampoco puede serlo si lo primero que canta es esto: “Me encuentro a mí misma dentro de tus ojos / Nuestras miradas llenan el vacío / Construimos puentes con nuestras miradas” (“Our Glances”). Aunque, pensándolo bien, esas primeras frases reflejan esa dualidad: hay “encuentro”, pero también hay “vacío”. Para su anterior trabajo nombraban como referente, entre otros, a “Chelsea Girl” (Polygram, 1968), el recordado debut de Nico, referente que en esta ocasión cobra especial fuerza, por esa fría tristeza al cantar que tenía la artista alemana –en este caso es notoriamente menos distante–, como por la sonoridad que alcanza este “A Little Big” –especialmente cercanas son “Pass By” y “The Quiet”–, por lo que esa dulce melancolía sigue estando presente. Como sea, en este disco hay canciones hechas con ternura, y con amor, canciones que extrañan y que recuerdan, con Ellinor y su delicada voz, a veces limitando con el susurro, con la guitarra de Frank, capaz de hacer brillar el objeto más oscuro. Doce canciones en total –destacan sobre todo las construidas a dos voces: “Some Sweets”, “Echo Of Our Days”, “Take a Sip (No. 2)”–, con cierta tristeza, pero esa tristeza que hace que den ganas de abrazar a alguien. “A Little Big” contiene muchas de esas canciones en que parece que te las están cantando a ti. No están sola y simplemente en tus audífonos, están junto contigo, por toda tu habitación.


Hawái.












“Music For Lovers, Music Versus Time” es el fruto de otra colaboración, un estado en el que Blumm se mueve con soltura, ahora con el músico Nils Frahm. Frahm es un pianista alemán, introducido de pequeño en la música clásica. Hasta la fecha tiene unos cuantos discos, para sellos como AtelierMusik, Kning Disk y este Sonic Pieces, una marca también con sede en Berlín con cuidadas y limitadas ediciones –esta, solo con 339 copias en la calle–. Con al ayuda de algunos amigos, como la trompeta de Luca Fadda –con él, Blumm comparte otro buen disco, “Meets Luca Fadda” (Ahornfelder, 2007)–, el piano de Nils y la guitarra de Frank construyen estructuras melódicas, esas a las que este, afortunadamente, ya nos tiene acostumbrados. No hay voz como en el anterior, pero es igual de evocador. Quienes cantan acá son los instrumentos, haciendo duetos entre las cuerdas de uno y las cuerdas de otro, diálogos distendidos entre ambos, conversaciones amenas, tres de ellas solos, el resto con esos otros “amigos” –clarinete, flauta, cello, trompeta, vibráfono, marimba–, entrando como si fuese esto un living familiar –en la canción que abre el disco, “Kugler”, hay hasta el sonido de una pelota de ping-pong¬ al caer–. “Music For Lovers, Music Versus Time” es un trabajo, como el anterior, igual de pop, a su manera claro, e igual de agradable. Un disco hecho con esmero, música de cámara surgida a partir de pequeños detalles. Sea con esa brisa que sale de la boca de Ella, sea con las precisas y preciosas notas que toca Nils con sus manos, detrás de ellas está Frank y su hacer elegante, siempre dispuesto a apoyar a quien tenga al lado. Ambos discos contienen muchas buenas piezas, esas de las que dan ganas de escuchar y que se dejan querer, dejando un sabor grato en los oídos, con algo de melancolía en el primero, pero siempre un sabor grato. Ya lo habíamos confirmado antes, ahora solo lo reafirmamos, y solo podemos decir, parafraseando al debut con Bobby: everybody (must) loves (Frank).


Hawái.








Esta noche de jueves escucha El Sueño del Esquimal, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm en Valparaíso y sus alrededores, online para toda la jungla global.







Y Atención Gente Inquieta!, en busca de ruidos independientes y experimentales (Post-Punk, Noise, Psych-Folk, Post-Metal, Industrial, Drone, Ambient, Dark, etc.), porque los muchachos de Templo Sagital están distribuyendo y trayéndote vinilos y CD'S de diversas casas discográficas, tales como Digitalis Industries, Fonal Records, Beta-Lactam Ring y muchos más, sólo tienes que entrar en la página revisar el catálogo y pedir, pedir y pedir barato.



















noviembre 14, 2010

M.I.A. y su "Born Free"



Violencia política, protestas y las desigualdades a través del mundo son parte del discurso de la británica M.I.A., tópicos que regresan en su tercera placa "MAYA" publicada este año, para muestra queda su tema "Born Free" que con una base Suicide va degradando el espacio a mano de fisuras y cortes bruscos, el video de la canción dirigido por Romain Gavras ya fue censurado y sacado de circulación por Youtube por su crudeza, no será un poco mucho tratándose de imágenes que son sólo un espejo de la realidad actual... bueno pero todavía tenemos a Vimeo.

Revisión para "Maya" de M.I.A. este jueves en El Sueño del Esquimal #307 + Belle And Sebastian, Warpaint, The Third Eye Foundation y mucho más.














noviembre 10, 2010

Psych-Folk Innmersion...




Alegorías de la Floresta


El universo en movimiento, danzamos por las colinas consagradas mientras un millar de estrellas nos observan desde la bóveda celeste, sonidos nativos que embellecen esta especial reunión en la floresta.









LAU NAU & KUUPUU
Spinning On Air

wnyc, 2010










FOREST SWORDS
Dagger Paths
Ep
olde english spelling bee, 2010










KEMIALLISET YSTÄVÄT
Ullakkopalo

fonal, 2010










KRIA BREKKAN
Uterus Water

paw tracks, 2010










SUN CITY GIRLS
Funeral Mariachi

abduction, 2010










ISENGRIND
Modlitewnik

blackest rainbow, 2010










VOLCANO THE BEAR
Volrudolf

volfurten records, 2010










TWINSISTERMOON
The Fell The Ashes...

blackest rainbow, 2010










SYD BARRETT
An Introduction To Syd Barrett

(Original Recording Remastered)
harvest/emi, 2010










LAND OF KUSH'S EGYPTIAN LIGHT ORCHESTRA
Monogamy

constellation, 2010










CLOGS
The Creatures In The Garden Of Lady Walton

brassland, 2010








"Psychedelic Folk Inmmersion" es un programa especial de El Sueño del Esquimal, se transmitirá hoy jueves 11 de noviembre desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm y también en línea para toda la aldea global.







descarga






noviembre 06, 2010

Lau Nau & Kuupuu in session!



En julio recién pasado las artistas finesas Lau Nau (Laura Naukkarinen) & Kuupuu (Jonna Karanka), realizaron una performance sonora para el programa radial "Spinning On Air" de la WNYC (radio púbica de Nueva York), una persuasiva exhibición de folk psíquico y ruidos, improvisando con juguetitos electrónicos, guitarra, efectos y voces, van formando atmósferas silvestres y narcóticas, pura magia nocturna desde Finlandia.













noviembre 03, 2010

El Sueño del Esquimal #306, jueves 4 de noviembre



La Voz como elemento primordial del cuerpo y en la música, desfigurando, acariciando, abriendo otros pasajes de entendimiento, la llovizna fina que besa tu rostro en los bordes, vibraciones y escalofríos para una noche glacial.









FUCK BUTTONS
Olympians

atp recordings, 2010

Originales de Bristol, Inglaterra, Andrew Hung y Benjamin John Power forman Fuck Buttons, el año pasado facturaron "Tarot Sport", una obra fascinante de música electrónica expansiva y espacial, confortable epicentro de destellos y ruidos dispuestos a la manera de una plataforma sensorial prismática e intuitiva, conducto delirante para la elevación sostenida.
Desde ese disco extraen el corte "Olympians" para re-triturarlo, estirarlo y manipularlo en este vinilo 12", ahora con la compañía de dos aventajados 'astronautas de la antiguedad', Jason "Spacemen" Pierce de Spiritualized (anteriormente uno de los pilotos de Spacemen 3 junto Sonic Boom) y el siempre flagelante registro de Alan Vega de Suicide.
Si los Fuck Buttons cada vez apuntaban más alto en sus excursiones maquinales alucinadas, era esperable una reunión junto a estos chamanes mántricos, siguiendo una línea directa en los caminos del space rock.

"Olympians" va en partida triple, primero en una 'radio-edit' contundente de 4 minutos flotando entre ruido blanco y estática estelar, luego aparece la versión inicial que traía "Tarot Sport", memorables 11 minutos de vuelo turbulento sobre capas y envolturas anchas, saturación y fluorescencias que se fusionan a una primitiva base de ritmos programados, en medio del viaje se deja caer un aluvión de guitarra shoegazing estridente pero solemne, cerrando la visión perfecta de esta muy buena subida.
La tercera es "Olympians (Spacemen Vs. The Olympians Remix)", donde J. Spacemen no ha dejado mucho del tema original, bajo una lluvia de glitches y sonidos extraños entramos en las atmósferas sagradas del gospel cósmico, un recogimiento aislacionista ultra-Spiritualized, la vigencia impertubable en las voces y música de Jason Pierce.

Para el final queda "Rough Steez (White Hot Heat Remix)", el remix de Alan Vega, la dosis necesaria de baile para este disco corto, baile fracturado eso sí, el Señor Vega nunca la pone fácil con su voz espasmódica y viciosa, estructura industriosa intervenida por gemidos y gritos marcas de la casa, tienen que haberlo pasado muy bien estos dos muchachos ingleses junto a esta leyenda viviente.

Siempre en altura Fuck Buttons.


Raúl Cabrera Hidalgo.













FURSAXA
Mycorrhizae Realm

atp recordings, 2010

Las composiciones y ambientes creados por Fursaxa aka Tara Burke, siempre abandonan el plano estrictamente musical para transformarse en atrayentes cruceros espirituales, una especie de hundimiento hasta la esencia vital de la conducta humana, el animal y la naturaleza se conectan firmemente entre estos poemas pastoriles.
Podría tratarse del silbido del viento en los campos o el conjuro perdido de los bosques, lo cierto es que "Mycorrhizae Realm" es el séptimo album oficial de Fursaxa, para el que la chica de Filadelfia se ha hecho escoltar por algunos artistas venidos de la escena folk más espectral, se dejan sentir el chelo de Helena Espvall (Espers), el harpa de Mary Lattimore (The Valerie Project) y un Greg Weeks (Espers) paranormal en la producción del disco, aquelarre nocturno junto a los cantos y guitarras de Burke.

Comienzan con el grito primario de "Lunaria Exits The Blue Lodge", un espacio interpretativo casi convertido en field recordings, entorno crepuscular y voces que se elevan hechizeras, parecen haberse introducido en la tierra misma, dentro de los árboles y en el aire que respiramos.
Ya más luminosos en "Poplar Moon", nos invitan a volver hasta tiempos ancestrales, los instrumentos primarios se mueven en total armonía, abriendo ventanas perceptivas de seguro olvidadas por el peregrino en la mortandad de las décadas y el comportamiento.

Todo se torna aún más borroso en "Celosia", la voz de Tara Burke es la única huella que seguimos entre la impactante exhibición de harpa y chelo, sonidos en espiral y campanillas se mueven en una niebla intensa, desde la floresta aborigen aparecen unos vientos fantasmales que nos hipnotizan, caemos por el abismo sin llegar nunca al final.
"Well Of Tuhala" es un firmamento sacro donde las sirenas clavan el veneno, nos encontramos totalmente alejados en una óbita paralela creada por ruidos fractales y brujerías flotantes.

Fursaxa con su magia de ecos nos hace dejar la escanfandra mohosa, miradas desde el más allá, la música de nuevo como un transporte hasta la sangre primitiva, susurros que se escapan del cuerpo inerte para flotar liberados, clarividencia.


Raúl Cabrera Hidalgo.













HOT CHIP
One Life Stand

parlophone, 2010

La formación británica Hot Chip ha vuelto a copar cientos de páginas gracias a "One Life Stand", título de su último y flamante disco, que ya hace el número cuatro de su carrera y es que puede que nos encontremos ante la obra cumbre de un proyecto que ya alcanzó cotas muy altas con su anterior disco, el genial "Made In The Dark".

Para esta ocasión la banda, liderada por el carismático Alex Taylor, nos muestran su lado más hedonista y divertido, cayendo en la mediocridad justo en los momentos más melancólicos e intimistas, y es que se nota que a este grupo le interesa mucho más el divertimento y la fiesta sin límites.
La retahíla de hits potenciales, al estilo "Ready For The Floor", que encontramos en este trabajo es realmente avasalladora empezando por el enérgico e infeccioso "Thieves In The Night", genial comienzo del álbum y que se cuela en las dancefloors a ritmo de high energy y electro pop, moviéndose entre los sonidos de Erasure y Cerrone, dándonos un resultado esplendido y adictivo.
Y lo mismo cabría decir de su bizarro "We Have Love", donde retoman ese aire a lo Erasure o a lo Yazoo, pero remozándolo de electrónica nu ravera y un deje hedonista, como solo gente comparable a James Murphy y cia, saben hacerlo.

La furia del electro rock emanado de las huestes de Murphy y DFA sigue presente en el corte "How Me Down Your Love", que se introduce en terrenos cercanos al funk clásico de la gente de la Motown, todo ello rodeado de una calidad y colorista atmósfera.
El synth pop sigue mostrándose en todo su esplendor en cortes, igualmente infecciosos que los anteriores, en temas como "Take It In", que recuerda al sonido Roxy Music o al new wave piscodelico de Heaven 17; o en el más sosegado "Keep Quiet", cuya escucha nos hace pensar en unos inspirados Depeche Mode.

No podemos olvidarnos de los afortunados en ser elegidos como primeros singles; en primer lugar el tema "One Life Stand", que da título al álbum, y que parece tener querencia por el sonido Erasure, de nuevo, y acercándolo al electro pop más actual, deudor de sagas como !!! o los Simian Mobile Disco.
Y en segundo lugar, el tema "I Feel Better", que se deslinda ligeramente del resto para atreverse con un ritmo cercano al house vocal, con tintes pop, al estilo Kyllie Minogue o Cher, pero otorgándole un aire épico y puede que autocrítico.

Como decía al principio, el disco decae en la parte mas baladística, y es que parece que a estos locos de la música no parece gustarle abandonar el sentido festivo, y se les hace cuesta arriba el meterse en terrenos intimistas.
De esa parte, se podría salvar el downtempo de "Alley Cats", que denota una enorme influencia de las enseñanzas del maestro Bowie, pero también guarda cierto parecido con le electrónica emotiva de gente como The Stranglers; sin embargo se hacen bastante prescindibles los dos restantes; por un lado el soso "Brothers", autentico bajonazo a mitad de disco, y sobre todo el mediocre "Slush" que nos hace pensar en las mas empalagosas baladas con las que nos suele obsequiar el no menos irritante Elton John.

Quitando esas excepciones, nos encontramos ante una gran obra, un disco realmente increíble y cuya escucha se muestra obligada de principio a fin. Ya podemos empezar a hablar de uno de los discos del año.


por Tatsuo,
para Mixside.













HIGUMA
Den Of The Spirits
digitalis recordings, 2010

Higuma debe ser una de las bandas más interesantes de drone ambiental en la actualidad, se han sacado este discazo terrorífico llamado "Den Of The Spirits" por la plataforma Digitalis (sólo 250 copias de vinilo para todo el mundo) y ya no quedan dudas, esto es cadalso, sometimiento y redención.

Formados en San Francisco por Lisa McGee y Evan Caminiti (Barn Owl), en 2008 habían editado "Haze Valley" por Root Strata, pero es esta segunda placa la que los instala en un lugar de privilegio dentro de la escena noise de ultratumba.
Desde la primera puerta, la lúgubre intro de "Glacial Tongues", sentimos ese frío metálico calando los huesos, intervienen sus guitarras como si se encontraran sumergidos en un océano congelado. Luego en "The Ocelot" ejecutan un ritual arcano con percusiones marciales y ruido diabólico de pedales manipulados y aparataje desgarbado, un barco fantasma se desplaza quejumbroso sobre aguas negras y estancadas, no hay ningún atisbo de luz en el horizonte, vaciamiento absoluto.
En medio de la saturación enloquecida y la distancia podemos oír la voz de hada maligna de Lisa McGee fundida con la lluvia gruesa y la niebla dominante, intensas letanías que nos mantienen en la turbación constante, golpeteos, zumbidos y llantos se cruzan por los ambientes desolados de "Hathor´s Dance", un lugar apartado en el mundo, territorio del odio.

Resonancias afiladas e hirientes que parecen aumentar en "Kaldeidoscope Moon", alteraciones, repetición y enajenación, llegamos por fin a una meseta, "Sun Crown" con la monja nuevamente aullando, mientras Evan Caminiti se transfigura a través de la guitarra, nos encontramos todos ahora en un trance boscoso, danzando con los espíritus.
Como ofrenda terminal quedarán los 11 minutos de "Are You Nobody Too?", aquí los Higuma se posesionan del cadáver de Dead Can Dance en una peregrinación lenta y devastadora.

Mar Muerto.


Raúl Cabrera Hidalgo.














~~~~Caminado Por la Costa~~~~









La banda Úrsula se formó en España el año 2001, provenientes de la localidad de San Fernando Andalucia, su propuesta sonora estaba enfocada principalmente a los ritmos lentos y aletargados, generando atmósferas profundas de folk hipnótico, ligándose inevitablemente al genero slowcore de bandas como Idaho, Savoy Grand, Red House Painters o Low por nombrar algunas.

Sorprenden con un primer disco titulado "La Banda Sonora De Mi Funeral" (foehn, 2001), donde rescatan todo ese espectro cromático antes mencionado, posteriormente aparecen en un compilado del sello Acuarela, y así llegan a tres producciones más, se dieron un año para reformular su horizonte tanto grupal como musical, debido a que seis de los integrantes de la agrupacion decidieron abandonar el barco como se dice figuradamente, reduciéndose Úrsula en la figura de un dúo compuesto por David Cordero y Juan Luis Castro.
Este año han editado este muy buen trabajo llamado "Hasta Que La Soledad Nos Separe", editado por foehn records sello que cobijara tambien a Bálago entre otros, aquí con un cambio brusco en la senda musical experimentando con la electrónica y ambient paisajista lleno de matices orgánicos, como para suponer que estos dos chicos desde ahora viajarán por los caminos más impensados y fascinantes, enoharabuena!


Franco Milesi.











MILLIPEDE
Full Bloom

install, 2010

Millipede es un proyecto musical cuyo nombre esconde la figura del Señor Joseph Davenport, nacido el 3 de marzo de 1980 en E.E.U.U., proviene de una zona llamada Knoxville al sur de Tennessee, donde la exploración sonora dentro de la música concreta adquiere caraterísticas especiales, con la fuerte presencia sobre sellos como Distance e Install Records el cual ha editado su actual trabajo titulado "Full Bloom", aquí podemos encontrar texturas y sonidos ambient electrónicos mezclados con shoegaze, psychedelic rock y mucha experimentación noise caótica sin concesión alguna, también drones con algunos samples de voces difusas entre algo de oscuridad incipiente.
Se me viene a la cabeza el disco "Amanita" de Bardo Pond, el "Loveless" de My Bloody Valentine o el "Playing With Fire" de Spacemen 3, pero son meras pistas para que se vayan haciendo una idea solamente, lo cierto es que el talento de Davenport esta allí como un material en bruto que todavía debe y seguirá puliéndose con el tiempo, para viajar hasta el centro de la mente.


Franco Milesi.











Y los vientos representativos de Hawái...







Shoals
12k, 2010

“Northern” (12k, 2006) supuso para el norteamericano Taylor Deupree un nuevo paso en su búsqueda personal de ese sonido que nace de la electrónica, se pasa sigilosamente a lo acústico y que termina finalmente en el minimalismo. Ese disco uno de los puntos altos de su carrera, se distanciaba formalmente de su otro gran disco, “Stil.” (12k, 2002), y otros aún más lejanos como “Polr” (raster-noton, 2000) o “Occur” (12k, 2001). Pero, no obstante, esa intención ya estaba presente, caso de “Every Still Day” (Noble, 2005), o “Post_Piano” (Sub Rosa, 2003). De ahí en adelante, y con esa base, navega por esa tranquilas aguas, publicando principalmente EP’s, sobre todo por la libertad que en ellos puede moverse. “Con mis EP’s siento que me puedo permitir sentarme un día y escribir algo con mucha más libertad y relajo. Terminarlo en un día, pasar un par desarrollando la mezcla y luego enviarlo a la manufactura. No llevo una carga tan pesada sobre mis hombros cuando hago discos más pequeños. Con mis LP’s siento que todo el mundo está vigilando y esperando, y lo que haga tendrá un mayor impacto en mi carrera”. Ese temor lo llevo a huir hacia esa libertad, esa que engendró pequeños grandes discos: “1am” (12k, 2006), “The Sleeping Morning” (12k, 2007), “Hourglass” (12k, 2009) –estos dos junto a Savvas Ysatis–, “Sea Last” (12k, 2008) y el 7” “Weather And Worn” (12k, 2009).

Debía haber algo que liberara la presión para volver a hacer un disco largo. Ya habían pasado más de tres años desde “Northern”. Ese algo llegó en forma de una invitación. Mark Fell (snd) y Tony Myatt, del Centro de Búsqueda Musical de la Universidad de York (Gran Bretaña) lo invitaron a ser parte del programa de residencia artística, durante los meses de Septiembre y Octubre del año pasado, con los recursos y el personal de la universidad a su disposición. Fue allí donde descubrió una serie de instrumentos de gamelan de Java y Bali. Tan pronto como se encontró con ellos, decidió abordarlos no de la manera tradicional, sino sacarles sonidos a través de rasgarlos, darles pequeños golpes en los bordes, o aplicando un eBow. Así estuvo durante el tiempo que duró su estadía en York, jugando con los micrófonos, registrando –y usando el programa Kyma para desarrollar su propio programa para crear los loops que formarían la fuente principal de sus próximas composiciones–, para volver luego a su hogar en Pound Ridge con horas de archivos sonoros. “Debido a que estaba concentrado en recolectar materiales sonoros para el álbum no sentí una enorme presión de que todo estuviera bien. Grabé horas y horas de material, pero no me importaba si uno era tan bueno como los otros. No tenía que ser perfecto lo cual hizo la experiencia mucho más relajada y me permitió probar varias cosas que de otra manera no hubiera probado”. Una vez allá, en casa, y desde Noviembre hasta Marzo de este año se quedaría en su estudio finalizando la mezcla, dando como resultado cuatro extensos tracks, de entre nueve y doce minutos. Esos paisajes que poblaban “Northern”, en “Shoals” se vuelven más extensos, no solo por su duración, sino principalmente por como coloca los sonidos, o más bien como ellos se colocan en cada pieza. De nuevo, construye desde lo minúsculo. Pequeños sonidos que reverberan en la distancia, captados casi de manera accidental, que se agregan a otros tantos más, y que, sobre unas pocas notas yacen en el espacio que habitan dentro de solo unos minutos. Esos espacios son los que muy bien sabe hacer Deupree. “Shoals”, que parte de su otro anterior trabajo largo, también escarba en el resto de su discografía –lo que confirma que este es un músico distinto y perfectamente distinguible al resto de productores actuales–, pues hay rastros de “1am” –este con grabaciones de insectos–, “Sea Last”, y sobre todo “Weather And Worn”, sus primeros temas sin ningún sintetizador presente. De hecho, podría ser este disco una extensión de ese single, donde la electrónica sirve más como una herramienta para re-ordenar esos sonidos diminutos tomados de la naturaleza acústica, el crujir de la madera.

“Un banco de arena en el lecho de una extensión de agua, especialmente uno que está expuesto sobre la superficie del agua en marea baja”. Las cuatro piezas que vienen en “Shoals”, son como objetos (sonoros) lanzados al cauce de unas aguas a las que hace alusión el título, expuestos en la superficie de una marea baja de dulces drones, colmado de pequeños detalles y envueltos en melodías calmas y espaciosas.


Hawái.











For 2
line, 2010

Sabido es que Carsten Nicolai no es un músico común ni igual al resto. Es más, aún siquiera él se considera como tal. Y en sus discos, esa forma de enfrentar el sonido de una manera diferente se hace evidente. Por otro lado, sus intereses van más allá de la música. De sus múltiples experimentos se nutren sus trabajos, que se ven reflejados tanto en sus álbumes, como también en sus varias instalaciones, documentadas en otros tantos libros. Y en la búsqueda de aquello que podríamos llamar inspiración se encuentran fotógrafos, pintores, videoartistas, escritores, mandatarios, arquitectos, cineastas, etc. De esa manera, y como una forma de devolver la mano, el 2006 publicó en Line, la etiqueta del norteamericano Richard Chartier, “For”–esto, otra vuelta de mano: en el label alemán apareció el 2006 “Incidence” del músico de Washington–, una recopilación de tracks dedicados a diversos artistas, y de variadas áreas, como Elfriede Jelinek, Jeff Wall, Peter Roehr, Katsushika Hokusai, aunque también por cierto que había dedicatorias a músicos: TV Pow, John Cage y el fallecido Jhonn Balance.

Casi no nos damos ni cuenta, y ya han pasado cuatro años desde aquel “For”, y hoy tenemos su segunda parte, “For 2”, otra vez por Line, y esta vez recogiendo piezas que van del 2003 al 2008 –el anterior, de 1999 al 2005–, y al igual que antes con dedicatoria a algunos artistas, unos más conocidos que otros. Mientras el disco anterior terminaba con una pieza de 1999, “Alva Noto.z1 (For John Cage)”, que adelantaba su obra posterior, en particular sus discos junto a Ryuichi Sakamoto, este comienza con “Garment (For A Garment)”, “inspirado en un tejido transluciente diseñado en secciones conectadas” y que recuerda a sus recientes trabajos, y en parte también a sus primeras andaduras como Alva Noto, concretamente a discos como “Prototypes” (Mille Plateaux, 2000), u “Opto Files” (raster-noton, 2001), el disco compartido junto a Thomas Knak (Opiate). Otros temas están dedicados a, por ejemplo, el proyecto de Sakamoto ‘Chain Music’, una continuación de la tradición de creación colectiva surgida en el seno de los surrealistas, también conocida como ‘cadáveres exquisitos’ –esos 54 segundos de “Pax”–; “Argonaut” y “Argonaut-Version” dedicadas al dramaturgo alemán Heiner Müller; “Interin” y “T3”, para el diseñador industrial Dieter Rams, un par que remiten a discos como “Insen” (raster-noton, 2005), en especial el primero, sobre todo por esos glitches resplandecientes de pureza, ruido blanco y manchas de luz electrónica; “Sonolumi”, en honor a Evelina Domnitch y Dmity Gelfand y su proyecto dedicado al fenómeno de la sonoluminiscencia –ver y oír “Camera Lucida” (Line, 2007)–; “Ans”, “un reconocimiento a la búsqueda del ruso Evgeny Murzin en obtener sonido de una imagen visible y viceversa”, algo que ha interesado particularmente a Nicolai; “Stalker” para el cineasta Andrei Tarkovsky, donde se unen melodías microtonales y voces extraídas de la película, captando ese ambiente de fría soledad y litúrgica solemnidad en el viaje hacia ese lugar llamado La Zona; “Early Winter”, con samples del gran Phill Niblock, a quien va dedicado, algo así como una orquesta desfallecida envuelta en sonidos microscópicos, unas cuerdas atacadas por virus de silicio, que de no estar aquí cabría perfectamente en el tracklist de “Xerrox Vol. 1” (raster-noton, 2007); “Anthem Berlin”, un himno dedicado al reino ficticio creado por Carl Michael Von Hausswolf y Leif Elggren, Elgaland-Vargaland, un comienzo con sample de marchas militares, para luego desarrollar esa estructuras circulares, un ambient de texturas rugosas, el loop de formas ásperas .

Siempre en los bordes de aquello que es música y aquello que no lo es, Carsten Nicolai busca e indaga en esa delgada línea que las separa, sin que ya a estas alturas sepamos muy bien que es que, y quizás sin que eso ya importe mucho. Ahora, si ya antes era difuso, con los trabajos de alemán el limite se ha hecho aún mas borroso. Solo nos ha hecho confundir aún más, pero a su vez nos ha hecho intrigarnos con estos archivos de sonidos y no-sonidos, la mayoría de las veces con un planteamiento teórico bajo él –no tanto en esta ocasión, pues esta serie es algo más libre, al ser recopilaciones de dedicatorias–, pero con la capacidad suficiente de fascinar por sí solo, más allá de la idea que haya detrás. Y, curiosamente, de esa forma se puede oír, se puede disfrutar, logra envolver, logra atrapar y, sin que tan siquiera nos demos cuenta, el concepto que antes teníamos de lo que se llama música se ha quedado pequeño, extendiéndose unos metros más.


Hawái.









Esta noche escucha El Sueño del Esquimal, desde las 21 hrs. por Radio Placeres 87.7 fm en Valparaíso y sus alrededores, online para todo el cosmos.